El nuevo haras ya no sirve para criar caballos de carrera; hoy tiene un uso muy importante porque representa un elemento emblemático del distrito. Ha sido utilizado como espacio diseñado bajo un concepto que pretende desplegar un contenido con valiosísima información histórica, que evoca vivencias y sirve no solo para el deleite, sino que permite rescatar y difundir episodios de una historia muy poco conocida y hasta ahora ajena a los vecinos. Esa historia no solo se centra en el caballo; permite dar a conocer episodios de la vida de los fundadores de San Juan de Lurigancho. Gracias a este espacio podemos conocer quiénes fueron, a qué se dedicaron, qué logros obtuvieron; ya que si bien los caballos pertenecieron a la acaudalada familia Palacios Moreyra, el esfuerzo, el trabajo y los logros fueron sentidos por cada uno de los trabajadores, quienes dedicaron sus vidas a este nada sencillo trabajo. Los actuales moradores de El Pueblito mostraron interés en el rescate y la "re-producción"66 de la historia, esa que recoge sus anécdotas y el relato de los hechos y acontecimientos que recuerdan, y también de aquellos que no conocían o que bien recordaban de manera imprecisa. Foto 7. Noche de inauguración. Asistencia de los vecinos de El Pueblito y promotores culturales. Fuente IC-Ruricancho Pocas de estas personas nacieron allí, llegaron a formar parte de las primeras poblaciones que migraron desde sus localidades al interior del país y se asentaron en este espacio, por entonces rural y que por ende guardaba cierto parecido con sus originales localidades de procedencia. Se establecieron, trabajaron, y mientras todo sucedía, fueron testigos de la transformación de esas tierras que ya sentían suyas. Sus hijos y los hijos de sus hijos desconocían ya todo aquello. Pese a esto, estas personas, padres y abuelos, estuvieron aquí cuando ese proceso se gestó y aceleró para luego dar lugar a lo que ahora es su hogar memorable, lleno de recuerdos y añoranzas de su otrora vida de campo. Un nuevo sentimiento de pertenencia se hallaba vinculado al lugar y a ese proceso, y ante la necesidad de buscar un referente, esta situación fue asimilada como tal. Aun cuando esta presenta particularidades, es también parte de la común historia de casi la totalidad de personas que hoy habitan este populoso distrito. Los migrantes que ponen el hombro, trabajan y conviven a diario en un espacio que es ajeno y que a la vez se les va haciendo tan familiar a ellos y a sus hijos. Es el nuevo sentido identitario de comunidades denominadas hasta ahora urbano-marginales (por encontrarse algo alejadas a las capitales económicas consideradas estas últimas como los distritos con planeamiento más formalizado y previsto, en donde se hallan los principales edificios de representatividad político-administrativa) como San Juan de Lurigancho que todavía hoy se encuentran extendiéndose y adoptando hábiles -aunque muchas veces, inadecuadas- formas de subsistencia, siendo esta habilidad sumada al esfuerzo y la dedicación, el verdadero trasfondo de historias como la del haras. Los actuales problemas que aquejan al distrito parten de esa marginación, del desinterés político 66 El término se utiliza como sinónimo de relato. Hace referencia a la necesidad de la difusión de los relatos y vivencias.
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