CONCLUSIONES 1. El concepto juventud se elabora dependiendo del contexto sociocultural; por ello, en el contexto Latinoamericano y peruano, la definición occidental de juventud como etapa de preparación para asumir las responsabilidades de la vida adulta, no se ajusta, pues debido principalmente a los altos índices de pobreza y desigualdad social, las personas de 18 a 29 años de edad tienen que dedicar gran parte de su tiempo a suplir sus necesidades básicas. Al ser difuso el concepto juvenil, es preferible hablar de etapa generacional como un periodo de tiempo ( 1 O ó 15 años) en el cual un grupo etáreo de personas produce una cultura y un determinado estilo de vida, protagonista de hechos que forman parte de la historia de una sociedad. En el Perú, las demandas por mayor ciudadanía para los jóvenes -es decir, por incluirlos en la agenda y responsabilidades nacionales- han venido primero desde los mismos jóvenes organizados (movimientos universitarios, organizaciones juveniles de barrios populares, movimientos contraculturales) para luego ser tomadas por las instituciones oficiales (organismos internacionales, el estado). Esto se ha concretizado con la creación del Concejo Nacional de la Juventud (Conaju), y el Concejo Distrital de Participación de la Juventud (CDPJ) que son espacios que promueven la concertación de la juventud y canalizan sus demandas ante la instancia de gobierno estatal nacional y local. 2. Los jóvenes de San Juan de Lurigancho se socializan en un contexto de crisis socioeconómica, lo cual puede afectar su mundo emocional y psíquico. No obstante, se evidencian esfuerzos de diversas organizaciones juveniles (culturales, deportivas, religiosas, de salud, de empleo, de servicio comunitario, políticas) que luchan por mejorar las condiciones de vida personales, y de su comunidad. Estas organizaciones juveniles actualmente están pasando por un proceso de transición generacional, en donde los miembros fundadores al asumir la edad y las actividades de la vida adulta, están dejando progresivamente la responsabilidad de la organización en los nuevos jóvenes; de esta transición dependerá que dichas organizaciones se renueven o desaparezcan. 3. Las instancias de concertación juvenil en San Juan de Lurigancho se consolidan gradualmente desde los 90, cuando por iniciativa de las propias organizaciones juveniles forman la Mesa de Organizaciones Juveniles (MOJ) que tenía como objetivo realizar actividades en conjunto que produzcan mayor impacto en el distrito, y sobre todo, ser un espacio de diagnóstico de la realidad juvenil local y propuesta de solución a su problemática. Luego de normada -bajo Ordenanza Municipal Metropolitana- la creación del Concejo Distrital de Participación de la Juventud (CDPJ) las organizaciones juveniles del distrito y las ONG, con el apoyo del gobierno municipal, realizaron en el año 2004 el ler Congreso Juvenil, donde fue elegida la primera Junta Directiva del CDPJ del distrito, actualmente el CDPJ está trabajando por constituirse en una instancia de real representación de los jóvenes del distrito, pretendiendo generar propuestas de políticas de juventud local que provengan de los mismos jóvenes. Recientemente, con el apoyo de las ONG Ceprodep y Educa se está consolidando una nueva instancia de concertación que agrupa a las organizaciones juveniles de la zona alta del distrito, estas realizan actividades en las áreas de PYMES, arte, salud, entre otras, teniendo un criterio de complementariedad. 4. La intervención de los jóvenes en el Sistema de Participación Ciudadana (SPC), que está llevando adelante el actual gobierno municipal (con el apoyo de un importante sector de la sociedad civil local), está aumentando progresivamente. Esto en parte se debe a lo propiciado por la Ordenanza O 11 que designa 1 cupo (de los 6 disponibles para las organizaciones sociales) destinado a un representante de los jóvenes como consejero local y a la Ordenanza 070 que designa las vicepresidencias de los representantes de las 27 comunas y 8 zonas a los jóvenes (18 a 29 años).
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