Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

.152 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ Es lo cierto que tal expedición, de principio a fin, esto es, desde Paseo hasta Tarma, resultó un verdadero paseo triunfal; "una gran fiesta cívica 1 continuamente animada y sostenida con repetidos vivas y cánticos, con instrumentos al uso antiguo y peculiar de los perua– nos" (10). VI Una diputación de Cacas, presidida por los alcaldes del pueblo (así denomínase hasta ahora, a ciertos indios que sobre los otros ejercen en los pueblos determinada autoridad), compareció, ante el general, a la mitad de la senda, para hacer invitación en forma, a Arenales y sus tropas, de entrar en el enunciado pueblo a fin de atenderlos en él y agasajarlos. Acogidos bondadosamente, los emi– sarios regresáronse con la promesa de tal ingreso, y de no pasar de largo. El 20, en efecto, muy temprano, la división estaba en Cacas, donde los vecinos, todos indios, "como buenos patriotas" (según ex– pusiéranlo la víspera en su mensaje), esmeráronse en toda clase de obsequios y consideraciones para con sus huéspedes, encantados, se– gún es de suponerlo, con aquella benévola hospitalidad (11). Aquel día 20 se salió de Cacas al caer de la tarde, y se fue a per– noctar en Palcamayo, venciendo, tranquila y pausadamente, las tres leguas que median entre uno y otro pueblos. Y, por fin, el 21, en medio de gentío, aclamaciones y alegría desbordantes, se entró en Tarma, capital de la antigua intendencia de ese nombre, cuyo presi– dente patriota Francisco de Paula Otero, ido con Arenales desde Oyón, reasumió inmediatamente las funciones de su empleo, para proveer lo concerniente al hospedaje y abastecimiento de la división libertadora. En Tarma se encontró a Alvarado, retrasado como siempre. Y, por lo que hacía a Carratalá, súpose allí que había otra vez volado, burlando a su perseguidor; ya no camino de occidente (hacia La Oro– ya y Lima, como se creyó al principio); sino, en línea recta hacia el sur, hasta detenerse en Jauja; movimiento que reveló clara y distinta– mente la única misión encomendada por la superioridad a la co– lumna realista, reducida a observar los movimientos de Arenales; (10) Id. id. id. loe. cit. (11) Sirvióseles dice el general, "magnífico y abundante ahnuerzo, con muchos festejos y decoraciones análogas" a las de Reyes.- Id. id., págs. 83 y 84.

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