Guerreros civilizadores

61 Domingo Santa María a Aníbal Pinto, 20 de junio de 1879, en AN.FV., vol. 416. f.13. 62 Domingo Santa María a Antonio Varas, Antofagasta, 27 de junio de 1879 y Rafael Sotomayor a Antonio Varas, Iquique 13 de junio de 1879 (Varas, 1918, pp. 156, 142, respectivamente). 63 José Velásquez a Jovino Novoa, Antofagasta 31 de mayo de 1879 (Varas, 1918, p. 117). 64 Domingo Santa María a Antonio Varas, Antofagasta 27 de junio de 1879 (Varas, 1918, p. 155). 65 Cartas varias a don Aníbal Pinto, Ilo 19 de marzo de 1880, en AN.FV., vol. 416., f.259-260. 66 El Nuevo Ferrocarril, 1 de enero de 1880. 67 Estos comentarios son tomados de los discursos pronunciados por Vicuña Mackenna en la campaña electoral de 1876 y que fueron compilados en El viaje del señor Vicuña Mackenna a las provincias del Sur (Vicuña Mackenna, 1876). 68 Cabe recordar que a pesar de que La Moneda impuso la mayoría de veces su candidato, también existían otras fuerzas que apuntaban a la democratización. Para este punto ver, por ejemplo, Valenzuela, S. (1985; 1997); y Joignant (2001). 69 En 1860, los liberales y una fracción importante de conservadores rechazan a Antonio Varas como candidato gobiernista para las próximas elecciones, y en 1861 la fusión consigue imponer su propio candidato: un conservador moderado que no se identifica con Montt y que propone realizar un gobierno de conciliación nacional. Desde 1861, con la administración de José Joaquín Pérez, se inicia una etapa en la que liberales y conservadores —a pesar de sus proyectos ideológicos diferentes— pasan a conformar un sistema de influencias compartidas. 70 Las reformas de la Constitución de 1833, realizadas en 1871, 1873 y 1874, dan forma legal a este proceso, asegurando la equivalencia de poderes entre el Legislativo y el Ejecutivo. 71 Domingo Santa María a Manuel Soffia, 7 de diciembre de 1883, en AN.FV., vol. 413, f.191. 72 Domingo Santa María a Aníbal Pinto, 1 de marzo de 1879, en AN.FV., vol. 416. ff.78. 73 Un análisis excepcional sobre los dilemas por los que atravesó Lastarria, quien en la década de 1860 confrontó la difícil disyuntiva de los liberales de mantener sus principios o abdicar de ellos colaborando con gobiernos de distinto tinte ideológico con la finalidad de avanzar su agenda política, es el de Subercaseaux (1997, pp. 151-199). 74 Eulogio Altamirano a Aníbal Pinto, 15 de agosto de 1879, en AN.FV., vol. 415 ,f. 174. 75 Así como era posible integrar veinte o treinta combinaciones políticas para apoyar un gabinete, igual era factible operar de la misma manera para derrumbarlo (Zegers, 1969, pp. 49-50). 76 Domingo Santa María a Aníbal Pinto, 1 de marzo de 1879, en AN.FV., vol. 416., f.910. 77 Al final de sus días Lastarria se quejaba de las concesiones que en aras de la realpolitik habían hecho los liberales. Esta estrategia era comparada al accionar de la 81

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