670 Una aproximación a este tema en Mc Evoy & Rénique, 2010, especialmente el estudio preliminar. 671 Para este punto ver Gootenberg, 1997; Thurner, 1997; Walker, 1999; Aljovín de Losada, 2000; Chiaramonti, 2005; Méndez, 2005; y Sobrevilla, 2005. 672 El Nuevo Ferrocarril, 10 de marzo de 1881. 673 «Honor al ejército vencedor de Lima», El Ferrocarril, 20 de enero de 1881, y «La gran victoria», El Mercurio de Valparaíso, 22 de enero de 1881; El Independiente, 20 de enero de 1881. 674 La Patria, 20 de enero de 1881, y El Mercurio de Valparaíso, 22 de enero de 1881. 675 Eulogio Altamirano a Aníbal Pinto, Lima, 20 de enero de 1881, en AN.FV., vol. 415, f. 196. 676 El Chilote, 5 de febrero de 1881. 677 «El desenlace», Los Tiempos, 20 de enero de 1881. 678 De la lógica de la guerra revolucionaria dan cuenta los trabajos de Aljovín de Losada, 2000; Chiaramonti, 2005; y Méndez, 2005. 679 Este análisis apareció inicialmente en Mc Evoy, 1997 (pp. 214-215). 680 Esta cita es de Florentino Salinas, oficial del Aconcagua, quien describió a Lima como «una reina cautiva» cuya «varita mágica» perdió su virtud para con los chilenos (Salinas, F., 1893, p. 234). 681 La noticia se propaló en el diario de campaña del viernes 14 de enero de 1881. A este respecto ver por ejemplo el artículo «A las armas», que alertaba a los limeños sobre la llegada de los expedicionarios diciendo: «Ya el enemigo acerca su planta aleve y Lima debe pagar su tributo de sangre […]. Un momento de debilidad, entregará al enemigo la honra y la vida de nuestras esposas, de nuestros hijos, de todo lo más caro para nosotros» (del Solar, 1967). 682 Una interesante discusión sobre la situación de Lima antes de la llegada de los expedicionarios en Guerra, 1991 (capítulo I). 683 El Orden, 20 de abril de 1881. 684 Informe No. 240 del contralmirante Bergasse du Petit Thouars al Ministro de Francia en el Perú, fechado a bordo de la Victoriense, en el Callao el 23 de enero de 1881 citado por Yábar (2009, cap. I). 685 Domingo Santa María a Aníbal Pinto, 10 de febrero de 1881, en AN.FV., vol. 416, ff.95-96. 686 El decreto emitido por el gobierno de ocupación, el 7 de marzo de 1881, estableció que Lima y Callao debían pagar un cupo mensual de un millón de soles en plata o su equivalente en moneda corriente. Cada uno de los miembros de la lista de los que debían erogar, entre los que se encontraban connotados miembros del civilismo y de la élite económica capitalina, debían aportar veinte mil soles. Si no lo hacían se procedería a destruir sus propiedades por un valor tres veces mayor al de la erogación. Los cupos a las haciendas costeñas y a las de la sierra central serán motivo de un análisis posterior. 687 Eulogio Altamirano a Aníbal Pinto, Lima 23 de febrero de 1881, AN.FV., vol. 415, f.212 688 Para una crónica pormenorizada del desencuentro entre el jefe civil y militar, véase la obra del defensor de Baquedano, Máximo Lira, Observaciones a la Memoria del ex 408
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