Gaceta Bibliotecaria del Perú N° 39

4 C reada en 1963 con el objetivo de cons- tituirse en vocero informativo que re- cogiera testimonios sobre la labor de las bibliotecas públicas del país, la Gaceta Bibliote- caria del Perú se editó de manera ininterrumpi- da hasta 1987. Dieciséis años después, en 2003, tuvo un breve renacer con la publicación del tri- gésimo octavo número. El resurgimiento de la Gaceta , que inicia con este número que tienen ante ustedes, coincide, por un lado, con un estado crítico de las biblio- tecas públicas en todo el país, y, por el otro, con la pandemia generada por la COVID-19. Si lo segundo, fuerza de la naturaleza al fin, ha estado fuera de nuestro control, el estado crítico del Sis- tema Nacional de Bibliotecas (SNB) es síntoma de un desinterés general del Estado peruano por el desarrollo de bibliotecas públicas de calidad que puedan convertirse en verdaderos motores de desarrollo para las comunidades que atien- den. Según cifras del RENAMU, entre 2014 y 2018 hemos pasado de 869 a 477 bibliotecas pú- blicas municipales, en un universo total de 1874 municipalidades. Es decir, aproximadamente solo tres de cada diez municipalidades, entre provinciales y distritales, cuentan con biblioteca pública. Estamos cerca de que se cumplan dos- cientos años de creación de la BNP, la primera biblioteca pública republicana y, sin embargo, las bibliotecas parecen haber perdido el protago- nismo que tuvieron al comienzo de nuestra re- pública como espacios que permitieran realizar la promesa ilustrada de que el conocimiento y el uso autónomo de nuestra razón contribuyen a la libertad de los seres humanos, a salir del yugo y de la tutela. Espacios que contribuyen también a promover el desarrollo de la igualdad, la libertad y la justicia. Imaginemos por un momento que la emer- gencia sanitaria nos hubiese encontrado con un Sistema Nacional de Bibliotecas fortalecido, que ofreciera cobertura al grueso del país. ¿Aca- so las bibliotecas públicas no hubiesen sido de EDITORIAL

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx