Gaceta Bibliotecaria del Perú N° 39

36 Sin embargo, hay ciertos fundamentos que me parecen importantes, como este, que la biblioteca debe estar constituida desde las comunidades a las que sirve. O que las colecciones se deben desarro- llar con el tiempo, por un lado, incorporando a las comunidades en su constitución y, por el otro, abriendo ventanas a la comunidad para aprender sobre otras culturas, comunidades y conocimien- tos. También me parece que las bibliotecas contem- poráneas se están convirtiendo, en todo el mun- do -y especialmente en todo el mundo urbano- en lugares de encuentro privilegiados, libres y sin presiones de ningún tipo, donde la gente puede simplemente pasear, disfrutar de los materiales y conocerse, sin estar obligados a consumir, sumarse a programas o gastar dinero. Y para lograr esta biblioteca soñada y libre ¿qué ca- racterísticas o habilidades debe tener el equipo huma- no que la atiende? ¿Cómo deben enfocar su quehacer? Y, por último, ¿cómo podemos alcanzarla pese a la diversidad de costumbres, lenguajes y necesidades eco- nómicas que se presentan en nuestros países latinoa- mericanos? Me parece que las habilidades necesarias para los equipos han ido cambiando con el tiempo. Además de las habilidades técnicas de manejo y conserva- ción de colecciones, existen muchas otras. Creo que la esencia es que todo el equipo comparta la idea de que están comprometidos en un trabajo de mediación de cultura y de conocimiento. Para ello necesitamos, ante todo, personas a las que les guste la gente. Y con antecedentes muy diferentes: ya sea por la enorme diversidad de temas que tiene que tratar cada biblioteca, o también por la increíble diversidad de medios de acceso a la cultura y al conocimiento. Necesitamos funcionar como refe- rentes para la construcción autónoma del cono- cimiento, pero también debemos adentrarnos en áreas que hasta hace poco no formaban parte de nuestra cultura y que hoy son muy significativas. Pienso por ejemplo en el mundo de los juegos elec- trónicos, un universo gigantesco con poca masa crítica en acción (al menos en mi país), y donde la biblioteca pública podría cumplir un papel muy importante de alfabetización y discusión. Así, mu- chos otros mundos con conocimientos específicos forman parte del universo de las bibliotecas. Ahora, tanto en Brasil como en Perú, muchas po- blaciones no tienen acceso a internet. ¿Cómo llegar a ellos? ¿Qué iniciativas tomar para no perder el contacto con estas poblaciones que suelen ser las más vulnerables? Este tema es fundamental y supone un desafío prácticamente en todo el mundo. Tanto es así que la IFLA acaba de publicar su Library Pledge for Digital Inclusion , un documento mundial en el que las bibliotecas signatarias se comprometen a actuar con los gobiernos locales para asegurar una conectividad más amplia para que las bibliotecas puedan seguir cumpliendo su misión en este nuevo siglo. Sobre el autor Pierre André Ruprecht es director ejecutivo del SP Leituras - Associação Paulista de Bibliotecas e Leitura, organización social no gubernamen- tal que desde hace más de diez años impulsa la lectura, la literatura, la cultura y el conoci- miento como instrumentos imprescindibles al ejercicio de la ciudadanía. Esta asociación, clasificada en 2018 y 2019 como una de las cien mejores asociaciones so- ciales de Brasil, gerencia para la Secretaría de Cultura y Economía Creativa del Estado de São Paulo, las siguientes bibliotecas: la Biblioteca de Sao Paulo, la Biblioteca Parque Villa-Lobos, el Sistema de Bibliotecas del Estado de Sao Paulo y el Centro de Estudios Culturales y Superiores Aúthos Pagano. En septiembre del presente año, el autor fue invitado al Programa de Bibliotecología de la Biblioteca Nacional del Perú en donde impartió la conferencia titulada «Biblioteca Pública para hoy y para todos».

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