Flora Tristán, precursora

IV ETAPA INICIAL DE LA PRECURSORA La vida y la acción de Flora Tristán puede dividirse en dos etapas: antes y después de su viaje al Perú. La primera etapa la constituye su formación como mujer, nacida en un medio social en el que disfrutó de holgura durante su primera infancia, que desemboca luego · en la más abrumado– ra pobreza por el abandono de su familia peruana que a la muer– te del padre retira el aporte económico que recibía de éste des– de el Perú y que debió continuar, por ser ella, la madre y el her– mano menor, los únicos deudos de Mariano Tristán y Mosco-so y por lo tanto, herederos de su cuantiosa fortuna, administrada en el Perú· por el hermano menor de éste, el tío Pío. Víctima de la pobreza, la cual arrebata a temprana edad al hermano menor, Flora debe trabajar como obrera_colorista en un taller de litografía, con cuyo patrón, un año después y por pre– .siones de la madre, contraerá matrimonio, huyéndole a la mise– ria, pe.ro cuyo matrimonio termina en separación borrascosa, conformando así la parte más dolorosa de su drama. La segunda etapa se ·inicia con su viaje al Perú, que Flora realiza no sólo en busca de la fortuna de su padre, como afir– rr.tan algunos de sus biógrafos, sino fundamentalmente, en busca del apoyo moral y social de sus parientes, ya que ella nunca ol– vidó pertenecer a una de las más encumbradas familias de Are– guipa y de las cuales esperaba recibir comprensión a su desven– tura, apoyo y afecto familiar. Luego del fracaso de este viaje en el que no encontró el trato que esperaba ni la justicia a que tenía derecho, . sino ava– ricia y egoísmo, Flora T.ristán sufre una brusca ·transformación · en su carácter, pues descubre la verdadera índole de sú familia y con ello, el derrumbe de sus esperanzas de liquidar su doloro..: sa pobreza y recuperar la seguridad económica y la tranquili– dad de su azarosa existencia. Flora decide entonces enrumbar su vida por otros derrote– ros, sin pensar más en la fortuna de su padre ni en · los afectos familiares, dedicándose, ya sin más· propósitos, a la 1ucha por los desamparados. De retorno a París ·viene el reencuentro con el marido que intenta recuperarla como a su mu:jer propia y se pro– ducen las contínuas persecuciones de que son víctimas ella y sus 29

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx