Flora Tristán, precursora

EL INTERNACIONALISMO DE FLORA Desde sus primeros planteas Flora ~bica a la UNION OBRE– FJ.A. eomo un organismo internacional y reafirma sus puatos de vista no discriminatorios ni de seXio, nacionalidad, religiór. o cla– se de trabajo. La ··sola condición para pertenecer a la Unión Obre– ra, es ser obrero u obrera, depender de su fuerza de trabajo y no poseer bienes materiales. ~dvierte que la clase trabajadora tiene una misión histórica que cumplir en la sociedad, la estimu– la a que tome conciencia de· sú fuerza como tal y se apresu– re a · emprender su obra. Les dice: "A vosotros, obreros, q,1e sois las víctimas de la desigualdad de hecho y de la injusticia, os toca estabiecer al fin sobre la tierra, el reino de lá justicia y de la igualdad absoluta entre el hombre y la mujer" (4) Para Flora como más tarde para Marx, el proletariado tiene una mi– sión histórica que cumplir al constituirse en una clase social que lleva implícito un cambio en la estructura económica. Con plena conciencia de la función que desempeña la burguesía le niega la capacidad de construir una sociedad ideal sin injusti– cias. La tarea inicial es construir la Unión Obrera, capaz de con– du~ir al proletariado a su emancipación. . Existe una evidenté coincidencia entre ¿} pensamiento de Flor~ y varios años después, el de Marx y Engels. La escritora Dominique Desanti, en su libro uFlora Tristán la femme revo1.:. tee", nos dice que es indiscutible el conocimiento de Marx y En– gels del libro "Paseos en Londres'', donde describe Flora la si– tuación de miseria de la clase trabajadora, de las mujeres y los niños con horarios de trabajo de más de 12 horas, sujetos a re– gímenes de esclavitud, sin ninguna seguridad en sus condicio– nes de trabajo, a los que se expulsaba cuando a los empresarios les parecía prudente, a veces por enfermedad o cualesquiera otro pretexto, lanzándolos a la calle y obligándolos a convertir– se en mendigos o ladrones, sin ninguna otra alternativa.. Londres, la ciudad monstruo, que así ella la llama en una 3a. edición de este· mismo libro, es, por aquella época; una de las ca– pitales de mayor población antisocial, donde la miseria y el cri– men se codean a la misma altura y. donde los vicios proliferan entre los individuos de la alta clase social y el delito es frecuen– te en la urbe londinense. Forma sus experiencias en las · visitas obligadas por las circunstancias y aún cuando ella sea una joven mujer, es como 24

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