Ese gol existe 2da edición

escuela panameña de boxear. Todos estos que estoy mencionando entrenaban en público, aquí en la Plaza Italia, a puño limpio entrenaban, y eso despertó a los muchachos, querían aprender a pelear. La muchachada entrenaba de noche pues, se buscaban sus guantes porque en ese tiempo pues no había federación ni el boxeo estaba bien organizado, se compraban sus guantes y luego se pactaban las peleas, incluso hasta de un boxeador que le llevaba más peso al otro, el asunto era cambiar golpes. Ahí en la Plaza Italia la gente los rodeaba, hacían un ruedo para las peleas. No eran peleas de barrio contra barrio, no, de frente ellos entraron al profesionalismo, ahí no se conocía amateurismo como se dice en el fútbol, de frente desde los 16 años, ahí mismo fueron boxeadores ya profesionales. Les hacíamos su bolsa pues, pero cuando ellos ya comienzan a boxear ya pues ya estaban sobrados, ya ganaban un sueldo por pelea. 8. EN EL NOMBRE DE LA MADRE Mi vieja muere en 1969, el 23 de julio, antes que se clasifique el Perú para el Mundial de México. He tenido bastante cercanía con ella; fíjate que yo uso mi seudónimo para perpetuar su apellido, ya que nadie se acuerda de la madre. Mi vieja se llamaba Julia Leiva Arias y ella ha sido padre y madre para mí. No conocí a mi padre, que me dejó de cinco años, y no sientes pues afecto por el padre, ¿no? Yo pensé: «voy a perpetuar el apellido de mi vieja». Me puse a componer, y dije V de Víctor, A de Andrés, R de Rodríguez, y luego puse Leiva, el apellido de mi madre, y así salió: Varleiva. 383

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