Ese gol existe 2da edición

argentina ganó 3-1. Muchos vuelos se cancelaron entre el 4 y el 5 de setiembre debido al inminente huracán, y los últimos jugadores tuvieron suerte de llegar a tiempo. Era imposible encontrar entradas para la Recopa, tanto en el servicio de venta de boletos por Internet como en el mismo estadio. Los fuertes rumores que aparecieron antes del juego acerca de que ya no había entradas disponibles en el estadio de Fort Lauderdale resultaron no ser ciertos: las boleterías nunca abrieron. Se negó tontamente el ingreso a las personas que no habían recibido entradas de parte de los equipos, y resultó muy peculiar cómo Boca Juniors recibió muchas más entradas que el Cienciano —el autor tuvo que ingresar al estadio en el automóvil de un agente de futbolistas que transportaba a dos jugadores del Cienciano, ya que no había otra forma de ingreso—. ¿Por qué no se vendieron las entradas como en cualquier campeonato convencional? La venta de las entradas de la Recopa hubiese sido un éxito en Miami, pero no hubo publicidad a pesar de que el partido se había programado mucho antes de que el huracán Frances revoloteara por la vecindad. ¿Se escamotearon las entradas, y/o la ganancia de los canales de televisión garantizaba el ingreso para ambos equipos de tal forma que el público en vivo se volvió superfluo? En los tiempos en que solo algunos espectadores se presentan a los juegos, no es muy sabio despreciar a aquellos que sí desean participar activamente. Se estimó generosamente en siete mil a los espectadores de la Recopa; el 85% mostraba su afiliación al Boca Juniors vistiendo de azul y amarillo. La mayoría de los hinchas del Cienciano se presentó con camisetas de color rojo y blanco del Perú, y solo algunos con la camiseta roja de su equipo favorito. Varios hinchas llevaban camisetas muy originales divididas en dos partes, una con los colores del Cienciano, y otra con los de la selección nacional del Perú. El Cienciano llegó tarde al estadio Lockhart porque el ómnibus programado para recoger al equipo se retrasó y los jugadores tuvieron que tomar una movilidad privada para llegar lo antes posible. No fue la forma más auspiciosa de organizar el transporte de un equipo para un partido de final. El último jugador del Cienciano llegó al estadio a las 8.25 p.m., solo cinco minutos antes del arranque oficial. Sorprendentemente, la Furia Roja mantuvo la calma y logró concentrarse antes de ingresar al campo varios minutos después de que la escuadra del Boca ya se hubiera presentado211. 363

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