Escvela Normal de Preceptoras : primer cincventenario de su fundación, Lima MDCCLXXVI-MCMXXVI
educadora. !Qué dulces remembranzas hacemos todas de este amado título que, es-tre-chando más los vínculos fraternales forma como una liga de mutuo a– liento y ayuda. Y, al ,celebrar una vez al año la fiesta pat.rona:l, con qué deli– cadeza se esmeran nuestras queridas Madres para procurar múltiples sor– presas, ohsequiar de mil maneras e iniciar a 1 l mismo tiempo a sus Congre– gantes en la práctica de la caridad. A mis re.cue1rdos del domingo .se añade el de los momentos de intensa alegría, pasados en agradable charla con los seres queridos, y las emociones de la "Con'/erencia de notas", alegres unas veces, desagradables otras, pero en las que la voz suave y persuasiva de la Rda. Madre es siempre para todas un estímulo que premia e 1 l esfuerzo de unas y ['ecuerda el cumplimiento del debe,r a las demás. Y ¿1que decir de la cordial ·y bulliciosa reunión de ia noche presidida por nuestra querida Madre Brandt, donde toda,s toman parte con jovial '3enci– llez? ¿Quién de las que ha.ya asistido a esas improvisadas representaciones, tales como "El viaje del nifio Goyito" y "Un paseo a Amancaes", podrá olvi– dar la hilaridad producida en toda,s? ~ .... Las efemérides de la semana en– cuentran eco en esas fiestas familiares: lecciones, visitas, excursiones, a•con– tccimientos extraordinarios, lecturas literarias, añoranzas de nuesf.ro pasado histórico, todo reaparece en escena, sin ,que falt.en la nota cómica y el puña– dito de la sal 'limeña. En ella se sorprende a las recién ingresadas, "cobrán– doles la matrícula", que pagan tímidamente, luciendo sus habilidades por– sonailes. Si para las fiestas religiosas, •entre las que figuran en primera línea las del Sagrado Corazón y de Nuestra Santa Madre Fundadora, Magdalena So– fía, -se preparan las normalistas con prácticas piadosas, no faltan tampoco 'los preparativos filiales al acercarse ,el 15 de octubre, en que les es dado ma– nifestar su gratitud y afe.cto a la Rda. Madre Duplessis quien corresponde bondadosamente .concediendo un felíz día de asueto. ¡ Los asuetos!. ... ¡ Cuántos dulces recuerdos evoca en todas esta simpáti.– ca palabra! Ya al alborear el día, el melodioso ,canto de las Madres despier– ta a todas, preludiando los regocijos que les ·esperan y la diversidad de dis– tracciones que con mat,ernal bondad han preparado. Al termi·nar éste, se aprecia doblemente eil goce que se experimenta en los sanos entretenimien– tos, y cuán posible es el divertirse sin ofender a Dios. Nunca, las que hemos terminado nuestros e,st.udios profesionales, po– dremos olvidar aqueHa fiesta de despedida, conmovedora •en su sencillez, en la que tan libre y calurosamente hablan los corazones, inspirados pnr el gozo de ver sus deseos cumplidos y tla tristeza de la próxima separación. Maestras y alumnas rivalizan por manifestar su afecto a las que en breve dejarán para siempre la morada, en la que ,se han deslizado años tan 30
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