Escvela Normal de Preceptoras : primer cincventenario de su fundación, Lima MDCCLXXVI-MCMXXVI

ha sido la última expos1c10n de trabajos manuales y útiles de enseñanza, t&n justamente elogiada por la prensa de Lima. Los originalísirnos apara– tos para la enseñanza de la Cosmografía, Física y Química, el material di– dáctico completo de una escuela mont,esoriana, los interesantes cuadros je apreciación inductiva, los diagramas, cuadros sinópi.icos, cuadros de descrip– ciones, mapas, etc. todo hecho por las alumnas -con material sencillo y €conómico, ha puesto de relieve el gran adelanto y orientación definida de la Escuela. La importancia del Arte en la educación es inmensa, porque el Art,e en sus variadas manifestaciones es fuente de nobles y genero3os sentimientos; y, si la Ciencia hermana las inteligencias, el Arte une los corazones; por es– to en la Escuela, la música, el dibujo, la pintura y la escultura son cultiva– dos con esmero. Además, teniendo la música y ,el dibujo un gr,an valor en la educación de la niñez, pues el canto por audición empieza desde la Es– cuela Maternal, proporcionando gozo y salud moral a los pequeños, y el dibujo es, con el lenguaje, la primera forma por la que el niño expresa y traduce sus ideas, las normalistas estudian estas dos materias, no sólo desje el punto de vista artístico sino como factores vitales de educación, como esti– mulantes poderosos para la vida intelectual y moral del niño. Una de las Superioras Generales de las Religiosas del Sagrado Cora– zón, la Rma. Madre Stuart, en el capítulo "Las realidades de la vida" de su hermoso libro "La Educación Católica", hace resaltar la importancia de las Ciencias Domésticas, y la Escuela Normal, consecuente con esos principios, ~jgue tan útil e indispensable enseñanza. Las futuras educa,dora-s ele las madres de mañana, reciben lecciones prácticas y con base científica de to– dos los r.onocimientos que son necesarios para gobernar un hogar, y así al mismo tiempo que cultivan su mente, se perfeccionan en las habilidades pro– pias de la mujer, que las capacitan para dar más tardo a sus alumnas una educación integral. Siendo la salud del niño uno de los problemas capitales de la nacionali– dad, la maestra moderna debe conocer los principios fundamentales de la conservación de la salud y de la prevención y dominio de las enfermedades. La Escuela Normal no podía quedar al margen de este concepto de trascen– dental importancia, máxime cuando las normalistas irán, en muc,.1:los casos, a poblaciones donde no hay asistencia médica de ninguna clase; en l.1 Escuela no sólo se da un curso de Higiene Escolar y de Medicina Preven– liva elemental, hay también una botica, en la cual las alumnas preparan medicamentos usuales y adquieren la práctica necesaria en la medicina de urgencia. La Es-cuela Normal no vale solo por lo que hace o enseña, sino sobre todo, por las orientaciones q:ue imprime; entre •ellas ocupa lugar preferente el hábito de la lectura. Según la frase de Carlyle "Todo lo que la huma- 23

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