Escvela Normal de Preceptoras : primer cincventenario de su fundación, Lima MDCCLXXVI-MCMXXVI

hondo de nuestros corazones; gratitud que sólo podemos pagar, dando a otros ei inestimable bien que de ellas >hemos recibido: la educación. ¿Cómo no mencionar aquí el gesto patriótico de aquellas de nuestras compañeras que, en circunstancias tan críticas para la ación, abandonan– do las comodidades y el calor del hogar, asumieron entusia,stas la difícil mi– sión de organizar escuelas en el territorio ·de Tarata? Gracias a la celoso y -eficiente labor de las Maestras allá enviadas, el benéfico influjo ej crcido so– bre los niños se ha -extendido hasta los hogares, pudiendo evi@.cnciarse los buenos resultadas obtenido'S. Fácil e,s, ,pues, in.ferir de todo lo dicho, la gran obra realizada por la Sociedad del Sagrado Corazón en el Perú; y podría, sin hipérbole, afirmarse que toda pe.ruana tiene un deber de gratitud hacia las Religiosas de este Ins– tituto; ,porque de ellas, directa o indirectamente, es de quienes la mayor par– te hemos recibido las santas y sabias enseñanzas que, germinando en nues– tras almas, nos conducirán al perfecto cumplimiento de nuestra elevada misión. Acácia Menacho C.

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