El Recreo
LA AURORA. A MI. QUERIDA HERl\IANA. lVLrnuELA VIRGINIA C.rnELLO. Tienrle la aurora Su manto de rosa: El a-ve n.morosa Sus trinos le dá; El ca111po parece Alfombnt de flor es, C~trga,da de olores El a,ma se vá. Ensn,va,n las aves Sn Y~rnlo primero, Unal rnndo viaj ero Ln, sel -a, ül cruzar; Lít .fre¿c,L nrnnana, RepLlai sus risas, En húmoda,s ln:isas Del di,t n,l rayu,r. Del !tlbni el rocio La, :tlor E n b ,llece. Qnc tiorn· 1 , slromece E 1 au rn, ~rn t f : C:tm Lii:1,J Hlo colores La a,uro1a, f 0 n<;ce, Y el sol ,Lparece Y alegrcL el pensil. ¡ Qué fü,ci l r c::rn1la, A estc1 l rwt )a, YidnJ /:Qu.ícn no oy8 fientida La, voz I lr l ~3eúor ? E 1 nJm:1, -.:m t nsrnstrt n ~~OlTG un sn YlWlo L11 tiern, y l cido Con tierno f,Jr;or . Aquí no e·dra.via El frío eg..,1smo, Ni el seco ateismo No~t niega a-:_¡ui :i Dios. El fLY8 que VLH=:la, Tia fl.c,r .que se inclina La verde colina, R eflegaL. su voz. Son voces quo elevan Al Ser á quien aman Al DioB que proclaman En cantos do nmor. Del ]1 ombre no tienen Ru falsa doctrina, Que en calma mezquina Fecunda el error. 1Cnán férYiclas brotan Las preces del n.lma, Y en plácida cn,lma ·Se elevan ú Dios! Aqui no tortma La duela mi pecho, Ni en límite estrecho Resuena mi voz. Doctrinas y leyes !¡ El hombre lm dictado, l ,I Y al fin ha empauado \ Lni imagen de Dios; ~ -~- ,--_a..:.c--=·=====:===:=::..= EL RECREO Audaz y atrevido, Se arroga su nombre, Marchando asi el hombre De errores en })OS. Verda,cles p rsignc, Y se hunde en tinieblas; Y qujere en ht,s nieblas La luz encontrar. El vé realübüos En tristes .ficGúmc•· De locfl,s p ,i siones, De cruel ddint. ·. 'ral Yei no conoce Su prnpi,t oxtst0ncit1,, E inteuta b es~nci,1, Do Dios p enetrar. Dogmático en:-.;oúa Al Di,)S qua ctu;tiga, Que na,da 1 1 1itiga, :r.-;i pnccL.; c::Jm n,r. ¡Oh! pnt.lcB püc1Jso : A tí, l'CVO.!.'•' ll ll' IncXrw L '. 0 .i.l·ut e Ln, faerr n. á hc;-;ar. Pe.r1101w. f,i n ho.i'U, 2\lirMto i11te11to, Quo raudo t, siento La m t nte cruzar. P erd01n, DioR mio, Ri trist<::: v llorosa, Espero a1r"i.c10~a 'ru hz COJJ L('}npln.r. En ct.mso folbgo Aclmiro extn,cin,dn, Tu inmg, 0 11 sc1.grada Los rnmH.lo:-1 U....:nar. El vn,sto m11 (,-erso Es t emplo luciente Que v11~.lve á la mE•:nte La fé qne p ':)rdí. La fuente entre flores ~Iurnim:a a:::moniosa, Que e';p ·ro Ui!.llorosa, Pioda,cl para mí. Las aves crmorn,s Me dicen qne existe Un Dios 1ura el triste, De amm y verdad. Su faz m e revela Rl sol que ilumina; La mente adivina Su eternn bondad. 1 Entonce8 ¡dó existo El Dios de veng1111zn,, Que en ciega va.lanza Castigos nos <lá!. .... Mirad ·esos campos Los mares, las flores, Los ricos colon:s Que brillan allá. Son galas que Dios Al hombre convida, Ornando la vida Cual padre .de amor. 69 ~ 1 Y el alma sumisa Las torna elocuente En Tuego ferviente De místico ardor. Las brisas, las aves, El campo, las flores Del sol los flulgores Reaniman mi ser. Feliz sentimiento El alma me agita, Y el pecho pttlpita Con dulce place1·. En todo la virl fL En todo bello:·1, Bondad y grandeza En todo nos dió. Y mísero el h o'11bre, Cual débil gus,,d O, Descleúa la mano De quion lo cr, ·ó. ¡Señor! yo te p; 1lo Humilde y postn1ida l\íe des ~ocegada La paz y quietud; Y así solifaria Dol mundo abjada, El alma ltbr, sacla Será en la virtud. Jlercecles Cciuello ele Carbonera,. Lima,, 1876. PINCELADAS AL PASTEL. 1 1 1. 1 ,I ¡1 1 Yoy á ensayar mi m0clesta plumn,, ' mejor dicho, desde hoy clru;'é unas pin- !I celaclas en el precio ·o cuadro de litern– tura que maestras mr~nos trabajan on la culta é ilustnLda ciucbd del Cuzco. No tengo p caclos de presuncion to– davía, ni jamás me he creido capaz de colocar un trabajo mio al lado de pro– ducciones que salen do n,quellas inte– ligencias suíicient,~mente instruidas en ¡ 1 . hist )ria, ciencias y hterntura; empero, cediendo fJJ influjo podcrnso de la mas k sincera amistad, me decido á tomar par- 1 ~ t e, simplemente como colaborador, en el apreciable periódico, que indudable- B mente sirvo de recreo á la selecta so- ~ ciGdcacl cuzqueña, á ln, juventud ele la ¡· tieua clásica de Manco-Ccapacc. : Como este no ha de ser el único ar– tículo que envie ·á la redaccion de "E1 ReCJ~eo," indispensablemente estoy obli– gado á manifestarle, mtts aun, debo su– pJ.ica1·le, que disimule la imporfeccion de mi lenguaje, la falta c1o rot0xica en mis escritos, la ninguna amenieclad de 1 ellos, la poca belleza de estilo, en fin, la, ,carencia ele dotes para poner con la pluma los sentimientos del corazon y las ideas del pensamiento. Expresanclome con mas cfa1·idacl y franqueza, y obtenido el generoso pase de la redaccion, gustoso y sin temor entraré en el noviciado de los escritor- ~" .... :-=== ============-===-=====-~
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