El Recreo

~==============:::==:=========== '! 2 EL RECREO Si comparamos el estado actual del Cuzco con su alhagüeño pasado, parece que contrariando el principip universal del progreso maircha hácia atras. El Cuzco ha tenido sus sabios, ha tenido su literatura, como atestiguan los mo– numentos i recuerdos que aun existen; pero hoi se vé que todo vá en decaden– cia i en atrazo. . Toca pues á sus hijos remover los obstáculos de su adelanto poniendo en juego todos los medios posibles. Noso– tros, circunscritos al objeto que nos pro– ponemos, desconfiando siempre de nues– tros esfuerzos aislados, pero contando con la ayuda de muchc J que ~0 han :;_ ~– signado á acompafü1l'r ,, á qnienrn agra,– Jecemos profundamc .. te, esperamos ha– oer algo en pró del pais. --------------- O.a FRANOISf' A ZUBIAGA DE GAMARRA r Api¿ntes histori ) DEDICADO AL BELLO SE.... .) DEL Cuzco, Y Á LA INSIGNE ' .\TA SE~r .,.' NA MA.NU, .~LA GORRIT T. Dedico vste peoueño trabajo á mis quei·idas paisanas y á la Seúorn Gor– l'iti, _por creer que tanto ellas como yo rendimos un culto de admiracion á la memori,a, de la Señm·a Zubiaga, cuyo nombre nos és igualmente honroso y símpatico. Al poner pues estos ensayos bajo la protecion ae ellas, les ruego que acepten _como un horrJnaje del pro– fundo aprec10 con que las distingo, y escusen las faltas en que abunda. II Al honrado Señor Don Antonio Zu– biaga natural de Guípuzcoa (Vizcaya) empleado en tiemw del Gobierno Real en '-:!TI. uestino de~ finanza y á la seño– ··n Doña Antonia Bernales de Zubiaga natural de, Cuzco y perteneciente á una notable familia de esta monumental ciu– d:1d, debió el ser nuestra heroina. Se encontraba de viage el señor Zu– biaga en compaüia de su esposa, quieen fué sorprentida por los sintomas del par– to en el punto llamado Huaca11Jay ó Anchibamba del distrito de San Salva– dor de Oropeza y distante cinco le– guas de la ciudad del Cuzco. Allí pues poco mas ó menos por los aüos 1802. ó 1803 dió á luz Doña Antonia una hermosa niña que fué bautizada en Orn– peza con el nombre ele· Francisca sien– do su padrino el Sr. D. Juan Pascu:11 Laza paisano del Sr. Zubiaga y por quien conservó siempre Doña Fracisca la veneracion y los cuidados :filiales. Siendo uno de los fines q.el periodis- Los primeros aüos de D.ª Francis- ,o el de inmortaliza1· los nombres de ca pasaron en la ciudad del Cuzco, .mas MS personas dignas de la celebricla.d, el destino que desempeüaba su padre he querido consagrar mis primeros tra- obligó á la familia á trasladarse á la bajos, aunque inperfectos, á la memo- capital de Lima. Allí recihió una muy ria de la Seúora Francisca Zubiaga de esmerncla educacion, la mejor que en Gamarra, deseosa de que no se pier- aquellos tiempos podia alcanzar la mu– da en la oscuridad de los tiempos el ger, y desde los primerns albores de nombre é historia de tan ilustere Cuz- su vida manifesto una clara y espan– queña. siva inteligencia y un caracter exesi- No era en verdad á mi pluma á la vamente valeroso: sus juegos eran casi que competia ocuparse de esta :rnuger siempre los de un niúo. singular y ..,digna de admiracion, tanto Su tez alabastrina, sus ojos pardos mas cuanto que la estreches de las co- rasgados de mirad.a penetrante y alti– lumnas de este semanario no me dan va, su nariz un poco anern.angada, su campo para hablar estensamente como boca muy pequúa, su cabellera abun– fué mi propósito. El nanar la biogra- dante, sedosa, un tanto rubia que in– fia de la Seúora que me ocupa és pues dicaba haber sido dorada en la niúes una tarea harto superior á mis fuer- su alta estatura y la ecsesiva gracirt z.as, por lo que dejando este cometido en sus modales y hablar; hacian de á o tra pluma mas feliz · me honraré D.ª Francisca una muger interesante y iniciando tan importante obra, y daré hermosa. Cariredonda, robusta y ner– solo ligeros apuntes históricos que pue- vuda sin dejar de ser esbelta poseia dan servir para la biogra:fia de la Se- voz un poco gruesa y modales varo– úora Zubiaga, tantos aiios esperada y niles. :Montak á cab:::i,llo con elegan– deseada por los hijos del Cuzco y des- cia y mastria, mr1nojaba muy 1 · ·'1 la graciadamente por ninguno emprendida. pistola y era admirruble en la 1 :ion. Si los datos. que he tomado no es- Una de las cosas q 10 mene a.gra- i tán. cronologicamente minuciosos, és por- daba era el trato d las a~ '-x:o, 1 ¡ que la influencia del tiempo que todo gustandole siempre la s . r..l l • va- l' lo destruye los ha ido borrando, y en rones, · pero cuándo comi-aia amis~ad la actualidad quedan muy contadas per- con alguna muger·, era muy cumplida sonas que puedan referir algo de la es- ~miga. Su acento como criada en Li– p.osa del Generalísimo de l\íar .y Tier- ma era limeúo ba stante marcado, y ra Don Agustin Gamarra. una de sus diversi 11es faboritas la de juego de gallos, pues en el Cuzco asis– tia á la Cancha ó Circo donda hacia grandes apuestas. Habiendo enviudado el Coronel Don Agustin Gama,n-a de su primera espo– sa D.ª Juana Manuela Alvarado natu– ··· .1 de J ujui, conocio á D.ª Francisca nubiaga, y quedó prendado de su ·her– mosa figura, y mas que todo de su carncter varonil y esclarecida inteli– gencia, y contrajo matrimonio con .ella en la ciudad de Lima, poco antes de ·i, la batalla de Ayacucho. . Despues de esta famosa funcion de ¡¡ armas que rompió para siempre las ¡! opresoras cadenas que · nos amarraron H al trono de España, el General Gamar- '1 f 1 · r ~~ l~é c:pi1~im;~l gc~~c~ªl:iº!~~tfe ºt1: 1 1 zo una recepcion muy suntuosa. Nom– brado en seguida Prnfecto de este De– partamento llamó á su esposa que re– sidia en Lima, y D.r. Francisca empren– dió el viage por tierra. Noticioso Ga– marra de la proximidad de su esposa, 1 salió en su alcanze hasta el Apurimac y en el pueblo de Suriti (Provincia de Anta) se velaron D. Agustin y D.ª Fran– cisca que solo estaban desposados. El Cuzco todo bendijo la union de estos ilustres Cuzqueños y todos los pueblos en competencia obse ·oia.rongran– des :fiestas para man; ~ t ~1 júbilo por tal enlaze. La villa de Urnlm, · convidó al -Sr. P1·efect'-- sar algunos dias de so] a,: deliciosa Provincia que biei marsele el jardin del Cuzco, y :fiestas que el vecindario hr rado, se dieron mms coród •iudad) 'l. pa– P-lla en las que ostentaron gi·andt.. ., .,,, La falta de tropas de linea hizo que los nacionales de Urubamba participa– sen del genernl entuciasmo proponien– dose presentar un despejo en el que segun tradicion emplearon en lugar de flOTes escudos de oro y phta, alcanzan– do vivas y aplausos poi· la lucidez con que se desempeilaron. Terminada la corrida hizo llamar la señora Zubiaga al Gapitan que mandó el brilla!lte despejo, pues encontró en él, un joven que debia destinarse en el Ejército por su porte gallardo, inteli– gencia y afre de todo punto militar. El joven se llamaba Mariano Latorre que no obstante las rnsistencias de su an– ciano padre, fué destinado en clase de teniente al Rejimiento del Coronel Frias. Este ha sido mas tarde el famoso Gefe de caballeria valiente Coronel Mn 1·iano Latorre victima de los vencedoL., de Yanacocha y fusilado por Cerdeüa en el pueblo de San Sebastian á pes"~· de ser prisionero de guerra (*) Este paso prueba que la señora Zu– biaga poseyó la prespicacia y penetra– cion de conocer á los hombres de ver- (*) Este Ge.fe fué pad, e t.l"el E ? i.or D. Benigno La.torre y del actual Cowonel de "Huzares" -D. José Latorre. *=========-=========- ==-=========:======~·-

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx