El Recreo

·~ <¡,-._==--=-============= = = =======·-===---======================= ====-= EL RECREO "c ,j 22 piraba amor? No es Yct-da<l, rnuger idea], que allí las brisas se .i untaron parEt ala– gar tu blonda cabellera; las flores abrie– ron sus póta,los para saludarte~ i L-ts a ve– cillíLs trinando alegres junto á ti aletea– ron? No es ci r.rto q 1ie las bri::ms, las flores, fas aves i hasta e::;as blancas gotas de ro– ci.o que se anidan en t>l seuo de las ojas to proclamaron por sn reina? Ah! 1\.Luia, 0:-;a mail:urn. vi que tus pi– sndas liacian tt·m u lar de alegria á esas plantas silvestre::; q qe alfombran los cam– pos, advertí qne al sentir tus pa,::;os ealla– ron los :p:iugidos del viento. Entances fné c un.udo soñé que nuestra vida habia de ser tn,n alegre i encantado- ra como aquc1la mañana ....... , ¡ Vanas ilusiones ! ~:f El hombre tiene ;;.et~1crtlos que no pue– de olvida rlos n u nea, nno ele esos es para mí e] de una noche ..... . (,a iuna, apuntaba por el oriente i co– menzaba á extender sn mn.nto ·clt~ luz por todo el firmamento. La naturaleza pare– cia revivir de las tinieblas en Q 11e vacía sepultada. Todo era calma., silénci;, na– da respiraha, las brisa~ se habian arru– llado entrn ln,<: copas de los árbol 1 ·s. Recuerdas, Maria, ele (->Ra noche? Aq nella, noc·ne fué, ~fo.ria, h vez q ne estH.ndo seut,ulos sohre 11n helado banco de piedra bajo las anchas ramas de un ~auce, sentí el calor de bis megillas .... oi tn primera, palalna de amor i escuché tr 1 j nramen tos. ¡ :\fome u tos fol ices ele cuya realidad es pre"isn d tlfhr siempre! ¡Cnán míscrn, ~s la vida. clt-·l hombro! ¡ Hoy saborea. ln, miel llel placer i rna– ñana ya tie1H~ qne npnrar gota á gota b hiel del desengaüo ! N tmc:a, Maria, me ha abandonarlo el recuerdo de esa noche. Creo aun ver lmi resplandores ele tus ojos, brillando con mas viveza qne his es– trellas. Me parece todavia sentir los la ti dos de tu pecho. ¡ Delirios cfo rni amor ! I ahora es rnwstra vidr1, a.si tranqnila i seductura como aquella noche? ¡No! ¡No! Cada fPch.t del c{:A;~\ne traP- un recuer– do, cada rncm' rdo St-: llt-:va una il nsion. P(:ro, J\fa,ria, ann '"'! nemando estan por tí las ceniz1ts de 111i amor qlw ensierra el ataud de mi pecho. HumAs. Cuzco, Febrero 21 de 1875. lCUANTO HEMOS PROGRESADO. (Conclucion.) : No porque en fa escuela no hn hiera en 1 qué: i)or lo general, d{- tras de la. puerta . i oculto por un Liombo se colocaba aque~ _Jf,ij ~ ~~=============== llo, pero aun cuando por sus clirn0n::;io– nes era· todo un St>ñeron monoso, i ann cuando de diR.rio so le movía Je , u sitio p~m1 vohedo á colocar, suced ia {t vecef;, por fucnrn mHyor qne no clal.rn , (t basto, i como los niüos no habian de revt>ntar, ni d mal•~tro 1rnl>ia de consentir en qnc hi– cieran en FJU pers<mn, ln q ne no era regn– };u, salian del paso a1 hnrde <le la ace– quia, dond<~, previo 01 prencliclo ele la r.R– rnisa con 1 111 alrikr, se. estab11n ln.s hora~ hasta ci neo i seis ele elloH á la, H-'7., lrncien– do como qne hnscaban n1gnn oh,icto pPr– di<lo. anngne no rn ui á sus 11,nchail r-;iern– pre, porque. los nrntaperros de la calle se di vrrtian en arro.iar1e.~ pie<lrns. Con las chiqnillns este proc~dimiento no era ta.n _senci1lo i para. saJv;1r R11s 1n– ro11\'Cnientel'\, la maestrn 1 cnan<lo ]o ha– l>ian mcnei-;ter, las ll eva.La á sn retn,tc privado, y de alli, incontinenti, las ha– cia salir á la acequia, para qne vol– vieran á, traer limpio, lo que limpio ha– büm en contrado. Si estos, ele salida para In, acequia eran ó no malos ratos pa,ra los chi.- . quillas ellos tenian tal Yez en c1esqui– te, algunas diversiones por el estilo , co– mo JJe1Jwnrir la atmósfern, de la <'8Cue– la moviendo lo que debían; ó baúar el mango de la palmeta, para que el maes – tro se pusiera como de perlrts al coj er– la; ó lrnciel1C1o en fm c.1iu,Llura y m edia que no son para conta,c.fas, p ero ele las cuales daban segurftmcnte, huenn, cuen– ta, con dos docenflis aplicadas calzon a– bajo, pues el nrncstro decia, y con ra– zou, que, pJr donde p ecas p ¡_1,gas. Sin gmbargo, aun las gentes mas c1e– cente3 se pennitian cosas, que hacían no chocasen las de los maestros de es– cuela. El mas decente ó el mas pintado de nuestros mayores, se serYia, en plena luz meridin,11c.t, de cualquiera par . d en la calle mas central de la pobhcion, como do urinario público, y si en elb no han brotado fuentes sin número, no ha sido por cierto por falta de riego. Los SJm cnterios ele las Iglesias eran pa,ntn,nos, que no charnos ni lodasales; y la ni.11a mas mirlada no pocha evi– brse do ver c:;tcla y cuando s ~1lia, una hilera, de hombreR que parecian formar pn,rte de la p~Lre~l; y eRtaba obl.ign.ch tmnbien á, huir á cada momento hasta ln,s piec1rac;, para eYitar las lagunn.s con que á, su paso se encontraba. :B elizmente por las noches la, Svmi– oscuridad que reinaba no p ermitía ver otras cosas mayusculas que n,l medio de la calle se hacian, pero al dia si– guiente los restos las denunciaban in– defectiblemente, y asi estaba la ciudad, como de amores. De todo e1:,to ¿que queda hoy en dia.? Salvo mi artículo descriptivo, nada. Hoy todas las calles están canaliza– das; no hay casa mediana siquiera que no tenga agua, desagues, excusado, l,1- vadero y baúo; los colegios se hallan magníficamente servidos al respecto; y si cualquiera se ·p , rmite en la calle lo que no/ es r egular, de seguro á chi– rona va a dar, pues la p olicia le con– siente á uno reventar en las calles, pe- ro hacer en ellas ......... riegos, nó. De manera que la capital del Perú, magücr lo que digan cronistas y ga– cetilleros limeü.os , está hecha una taza de pbta. Testigo tu, querido loctor cuzqueño, que cada vez que contemplas la falta de policía en tu hermosísima y monu– m ental ciudac.1, suspirn,s al .recuerdo de Lima. Ya S;tbes lo que no lrn mucho era, yn, ves lo que hoy es. ¿Quieres saber como se ha h echo la transformacion? Pidiendo un poquito á la iniciatiYa de la autoridad; otro poquito al apoyo de quien es podían prestarlo; y otro poqui– to al concurso de lo8 particuln,rC;s. Con este último poquito sobre todo, se pueden obrar prodigios. ¿No po<lrias tu realizar el de t.rans– formar al Cuzco en poblacion limpia y aseac.fa, cual corresponde á su rango y categoria? Ifaz el ensn,yo y verás. Lüna, En ero l.º ele 1876. Ri cardo Dú.ralos y Lisson. DISCURSO Pronunciarlo por <'l seíinr Rector de la Cni– i·ersicl ,1d D. D . J[mrn el A11to"nio LJ(trate, en la apertura dd nllcro a Fio cscolur. SL·fícirei::: No sin grnta~ emncioncR frngo la satis– faccion ele veros hoi rPuuido~ en este re– cinto pn.r11, so1rmnizar la 111ang11rac:ion de nn nu e vo aüo escolar, qnc no ptwde me- 11os q ne ser para los q ne arnan ]a j nst.rnc- 1 cion, para lC>s qn e vclcm por la c.lifocion de las 1uces 1 para los q ne aspiran · :.:i 1 snber; rn1a Yerclaüe.ra -fiesta, fi psta liternria, rnn– cho mas nolile i elevncla, q ne la: fastnosns civic/-\S destina<l~s á recorchuuos i R. 1wr– pctuar h memnrm de loR triunfos de la f11t>rza física, los combat.1°s san!.!-rie11tos la alta i baja dP 1n.s vauiclac.l{-s d('l mu;1clo p(ilítico. L11, fiesti1, á q ne nos hemos con– grc>gado es el e tndns ];Í.s in tdi.it 'ncias i ele !()tll)::; ~os c_ontz<HH.'s_, p( 1 r _<) ne_ el1a se dirije a la cie1~c¡¡1, q ne rnvcstiga 1 propnQ"r~ ]n, venfad, 1 la venlad una VPZ cnllocida. no pnt.,~le d1jar de ~er amada, desde <J 1w ~i el ln en, la b_elleza, la nw,ior i mas ptrma– nente posec1on que enaltece al ser raeio– nal i le sobrepone á todos los demas seres Yi\·ientc8 de la creacion. D:sgr_acia<lamente SS, 11or falta de odu– cacwn 1 ele costumbre, se nota tndnsia, poca animacion, poco 6 ni11gnn <>ntuciaH- mo, _en nnest.ro pai::; para esta c:ase de, func10nes, aun en los hombres caracteri– zados i hnsta en las personas q ne forman par~e: _de l.~ c_orporacion, q11ie1Jes ya p<,r 1 t-1sp1ntu publico, ya por la importa1H:i:1, l _tni.~cendentn.l del n.cto, ya. como fopu'"e ele '¡ 1 e~trnrnlo para la. juventud, <lebiern.n rna- _; mfestarse ante la ciencia, como que no~

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