El puerto de Santa

| 55 | ROSARIO DE LA AURORA A los ahijados de la familia. ¡Ea abogada nuestra! –tiemblan los pecadores – e imprecan los soberbios imploran afligidos arrodillados: ¡Misericordia divina acúdenos! ¡Señora Dios te salve! En el rezo del rosario: Madrugada fervorosa misterios rezamos. Imperioso es acudir a ella llegar a su blanco manto. Se ha apiadado –el cielo– del profundo abismo en delicado rodeo nos abre el camino: A las salidas dirigidos apártese el maligno. Temerosos del pavoroso averno de su humo opresor libéranos socorrida. Nos cubre tu manto del día Señora Nieves mestizo volcán -Apu Misti-

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