El puerto de Santa

| 48 | Bravos son toriles les aquieta ser leídos. Rejoneadores salen cortan sus tropos –a caballo–. El tiempo les cambio a distendida vista capote concentro ante el recio toro rápido entro giro. Ojos oído al tendido vencidos los versos poema gana faena tarjados oreja rabos en colorida escena. Así no es violento –en discurso– su final de cuento. Estocada profunda, rojo y negro, color flor de haba perfuma. A la suprema suerte a vida les conduce. A jugarse el remate a la misma muerte.

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