El puerto de Santa

| 44 | MARÍA, DE JORGE ISAACS Un toro enorme –es el demonio – se cubre de negro. Para vencerlo debes tú imitarlo murciélago blanco conviene hacerlo como retractarse porque así puedes –tú anticiparte – a su embuste bella Tránsito. No olvides qué es un animal bravo y te embiste así –en caliente –. Toma tu sangre y te destripa –tú no lo ves – hay que lidiarlo para que sepas –lo que se siente – no hay otro modo. La paliza es lo suyo debes buscar ayuda con un torero –veterano –. Pasado un tiempo se aleja o retrae. Aprovecha ora, toma prestada espada y capote ensaya el final estoque su cuerpo rechazas sacrificio ha terminado.

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