El puerto de Santa

Sufro llorando, en vano error perdido, el miedo y el dolor de mi cuidado, sin esperanza; ajeno y entregado al imperio tirano del sentido. ¿Cuál más terrible caso, cual ejemplo mayor habrá, si puede ser consuelo FERNANDO DE HERRERA Sonetos I y XXXII (Sevilla 1534 – 1597)

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx