Consuelo Núñez López hipocampo e d i t o r e s EL PUERTO DE SANTA
CONSUELO ELENA NÚÑEZ LÓPEZ (Arequipa, Perú, 1968) Licenciada en Literatura y Lingüística por la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa con la tesis El silencio del discurso en la novela Carretera al Purgatorio, de Zeín Zorrilla (2011). Habla más de tres idiomas y ha dictado talleres de lectura, oratoria, inglés y comunicación integral en colegios y participado en seminarios de ensayística, así como también dictado talleres de legética y ensayo a nivel técnico universitario. Publica la revista Zunila dedicada a la provincia de Azángaro (2002). Participa en recitales poéticos nacionales e internacionales, fue intermediadora de los originales del Boletín Titicaca entre el tenedor legal Dr. Mauro Paredes A. y la Universidad Nacional de San Agustín en edición fascimilar (2004).
EL PUERTO DE SANTA
hipocampo e d i t o r e s EL PUERTO DE SANTA Consuelo Núñez López —poesía—
Impreso por El Hipocampo Publicistas SAC., Jr. Agustín de Jáuregui 748, La Victoria, Lima, mayo de 2025. Tiraje de 300 ejemplares. Primera edición, Lima, mayo de 2025. Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº: 2025-04133 ISBN: 978-612-5002-57-0 EL PUERTO DE SANTA © Consuelo Elena Núñez López zunilasemiotica@gmail.com © Hipocampo Editores, sello editorial de El Hipocampo Publicistas S.A.C. Jr. Agustín de Jáuregui 748, La Victoria, Lima–Perú. ( 994 990 264 Gerente General: Alicia Santos Edición: Gonzalo Gutiérrez & Teófilo Gutiérrez www.hipocampoeditores.com.pe hipocampoedit.blogspot.com www.facebook.com/hipocampo.editores www.instagram.com/hipocampo.editores YouTube: Hipocampo Editores Pinturas: Teodoro Núñez Medina Dibujo bordado: Consuelo Elena Núñez López Foto de la autora: Estudio Fotocolor, calle La Merced, Arequipa Foto toril en blanco y negro: Derechos liberados al dominio público
ÍNDICE Retablo al Niñito del Varayoc / 15 Tenante del manto / 17 Perlada / 19 Lienzo: Huerto Cerrado / 21 Descalzas reales / 23 Aflicción / 25 Precierre: El asedio / 26 Cuchillo fino / 28 Discurso / 29 Desasida en ti inasible / 30 Sigilosa / 32 A Uraeus: Rosa del Pantano / 33 Égida: Aegis / 35 Tu espíritu en mi / 36 El viaje –Domingo – / 37 Capturas de retina / 39 Pasaporte: Estampa / 42 El Puerto de Santa / 43 María, de Jorge Isaacs / 44 Negro y rojo / 47 La rosa plena / 49 La importancia de llamarse Ernesto / 51 Dulce lluvia / 54 Rosario de la aurora / 55 Retablo del renacimiento / 56 Existencial hilado / 58
A la Mujer / 60 Plegaria a San José / 63 Dos conversas / 64 Desamordazada / 65 Nenúfar Zar Orante / 67 Atisbo de la diosa / 70 Anexo / 72 Poema a La Portera de Willy Gómez Migliaro
Obra del artista Teodoro Núñez Medina.
A mi Padre Dr. Edmundo Núñez Vásquez (†) A mi única hija Georgette de Lourdes y a mis sobrinos. A mi madre y hermano.
Sufro llorando, en vano error perdido, el miedo y el dolor de mi cuidado, sin esperanza; ajeno y entregado al imperio tirano del sentido. ¿Cuál más terrible caso, cual ejemplo mayor habrá, si puede ser consuelo FERNANDO DE HERRERA Sonetos I y XXXII (Sevilla 1534 – 1597)
| 15 | RETABLO AL NIÑITO DEL VARAYOC A imagen que procesionan dentro del convento mercedario en Arequipa. De un continente a otro hallo tu hogar en Arequipa Maestro Fra Angélico arte iluminador de manuscritos de tu paleta tomo colores. Tu imagen pequeño Niño a trasluz del linaje divino precede desfile de aves querubines, serafines. Madre astilla de Sevilla ¡Jesús, Niñito del Varayoc! soberano aún tan pequeño aunque tu ícono es español tomas el cetro cusqueño. Tu poder real ya peruano desde el regazo de tu Madre llena del Espíritu Santo veo al Señor del Gran Poder.
| 16 | Nacido de una paloma, cuerpo de carne avista ave veloz saborea halcón pico risueño eleva su canto gallinazo sorbes al vuelo conque comes alimentas nutrida de ésta goza paso. ¡Jesús Niñito del Varayoc! ¡A tus fieles bendícenos!
| 17 | TENANTE DEL MANTO «y hay cuadros de Rafael» Clemente Althaus Flores A la Poeta Susana Saco A. Semiósfera, te contemplas láctea galáctica guía. Galactotrofusa. Mira, ven sígueme sombra textual mancha difusa sin muros galpón solo cielos criatura porta. Encima del plano crossover traduce nispa Milkyway ombligo remate. Llorosa Consolación y lágrimas brillan mira cuántas de ellas todas las estrellas ninguna como ella.
| 18 | Sin escafandra ni censura allí fiel pronuncias insondable así aglutinante lengua. Cantante coral Q´ero, querubín concierto musical. Conque pagar a agua potable, electricidad. Doncella sirviente holgada nutriente hilo borda detente huida de Egipto, madre lactante, humilde esclava, pausa bajo palmera.
| 19 | PERLADA A mis abuelos Carlos y Consuelo. Agita rasgos apurados a ráfagas alargan quinua blanca aireada a montones junta sábanas solar. Suben a los altos rápido, humedad los abuelitos dan voces. A dónde altar memoria pronto ensacas el fruto secar al sol pleno tono amarillo toma. El día reposa quinua azucena acaricias asoleas traslada.
| 20 | Brilla ante mis ojos perlas y broche de oro. Escaleras azotea calor tan delicado sustento al sol. Juzgan color perlada al mediodía salvas joyas a tiempo cosecha almacenas. Conozco su riqueza, corderos.
| 21 | LIENZO: HUERTO CERRADO Al compositor Abel Felipe Coronel Rueda por «Estrellita del Sur». Quieren unirse casarse por poder rápido registro ceremonia civil San Cristóbal mira reza el rosario. No sé quién es más cuentero o santo calza botas navega bastante si marinero, no, ni es mercante. Lígase a ti letra firmante saber quieres sí él es aquel mismo esperado consorte promete porvenir. Sólo a darte el sí en ti enseñoreado
| 22 | tu ilusión toda éres su devota señora tú suya él gana al tiempo. Es maestro de talla llega bendito día alférez en Corpus celebra su fiesta un 25 de julio filacteria: año 2024.
| 23 | DESCALZAS REALES «huele a frío en Lima en Tokio en Nueva York cae la misma lluvia el mismo enigma ha pasado tanto tiempo me pregunta soy yo tu poema le digo sí tú eres mi poema» Eduardo Chirinos Centro de una margarita ocho pétalos aire alimenta niña hambrienta voz aletea corazón pico saciado toma néctar que bombea palpita plumaje aroma anís picotea. Consigue al llamado hacerse evoca en puertas y ventana tela marco trampantojo abre programa dulcísimo convite colores invita música rutila dorada mansión transporte. Venas al canto cortinajes héroe en pies de doncella áulica sala pasea encerada constancia ángel comunica costea carísimos remates abrazas alma perseguida.
| 24 | Decoro carácter monástico amarilla águila apreciada piedra de su autor amada espejo emblemas retrata base madera policromada reina del cielo onomástico. Sello actas hospital custodia alcanza martirio escaleras nuestra señora de agosto ambarina flamea destino embarca retablo descalzas reales firma misericordia. Preciados contempla latria mayor seña antiguo mapa candado arcángeles llave hijas mujer legitima arte aborda curadora profesa Juana de Austria, regente. campana alma argamasa curada cubre entera aldaba cierra portera consonar cuerpo lámina bicéfala imagen verdadera escucha coro cantas alabanza
| 25 | AFLICCIÓN «Así como crece la sombra cuando el cuando el sol declina» José Domingo Choquehuanca Por mucho madrugara. Deshora abulta desespera aurora libertas definida sombra se marcha amanecido opalina celda. Luces en autarquía rítmica ensamblas diáspora en anarquía replica voz de esta garganta te escuchas. Marcador y pizarra. Alzas voz a pulmón dichosa modulas a espaldas plumón desafecta anotas redefines entradas.
| 26 | PRECIERRE: EL ASEDIO «que aunque le ven tan pobre sabe vestir de gracia» Sor Jerónima de San Dionisio, La Madre Hinojosa (Arequipa, Perú s. XVII). De vestido oscuro visto dentro forro no se ven costuras cubre malla tupido tejido paño a punto adentro terminadas cavilaciones dirimo Señor en vos confío. Tela púrpura hondo y apenas traspirado pasado fue cobijado rostro hilo bordado reclusa sed contuvo voz tomada a fondo breve hilván tiempo puesto fin al asedio. Círculo fogoso apago cenizas cubren brasa fiel soy acompañante es salvo gatito ileso
| 27 | de sus pasos vigilante hija ama mar sol playa zambullida nado goza a verlas salir adelante. Dios quiero a mi hija no debe de sí misma ni pagar culpa ajena bandera iza inocente joven es empoderada deuda queda saneada puntual amortizaste es factura cancelada.
| 28 | CUCHILLO FINO A Esmeralda y R. Santos, intercambio justo. Es de noble corte original cuchillo está desaparecido aire desarrapado a distancia acierto. Al fruto maduro a consumir ejecuta poder del mango apunto primavera salvarlo a tiempo. Nada lo impide estado del arte curar su fina hoja afilada apenas sin necesitarlo. Desposen religados es vuestro amor a voluntad cierto no ofrece dudas ni hay impedimentos.
| 29 | DISCURSO Al Semiólogo Dr. Jacques Fontanille (Francia 1948). Contiguo al rezo tea más alcémonos áurea albúmina desalgodona braceo opera pescas abunda hilo adentras. Pan altar mayor decoro procesa aroma incienso veta de oro embebida panacea mirra ombligo estilo léase barroco. Caudal asoma a caoba camerino perfumado refulges salomónica cúpula bastión dorado columna serpenteada. Estiba acordona presa cardumen encebollado cenefa dirías esperma tal voz impele al remo imperio decimonónico. Mientras juzgas comulgo garúa ha impreso paso encima o pisar de olas sobre bruma a orillas guardacostas faro otea.
| 30 | DESASIDA EN TI INASIBLE El vicio del mundo es tener me pregunto –respecto a ti– si nada nos pertenece si nada tuyo es mío –ni tampoco me posee–. Entonces tenerte solo mi voz es: Tener voz me hace transida propietaria –por así llamada– no es pasionaria cosa por ello voz esta no otra, ser oída –no vendo mi voz–. A nadie vendo, pasaje secreto, no les vendo mi voz. Salvo –o me digo– salvo que, lo nuestro cuenta si llegas a mostrar el ribete tan siquiera dueño –ribetes mostraras– de esta acumulación obscena de mundo que ni un poco poseo o casi nada sostengo propia o debida –habida a ti–. No me aferro al vicio material de amarte –sin ir más lejos– quisiera tener de ti un cabello.
| 31 | O un boceto –no terminado– así de saberlo si dueña tuya en parte sujeto. O de tu amor saberme ribete o dibujo tuyo a mano alzada mínima izada banderita ahora en oración sola al viento ondula. Un eco tuyo casi fuera inaudible eso me gustara pausa objeto esta manía de quererte mío hacer y una pista grabar –melodía–. A tu aliento junto de tu pecho al mío sonora caricia más nada quiero.
| 32 | SIGILOSA «el que oyó su quejido subterráneo ¡q’aq! cuando rompe el alba» Odi Gonzáles Albor andina: Nacida en el ande brillas Reyna Aída hora conmovida ópera fastuosa espacio comparte Máscara Echenique aquí sahumadora deslizas la hora mayor dolorosa gasa traspasa papel espejo defines briosa silueta asomas mercurio embotellado exhibe vigila ante asiduo sigiloso agapanto desenmascarado loa llave sostén triunfa escudo desuncida aurora apaciguas Ra se eleva incesante gana el cénit.
| 33 | A URAEUS: ROSA DEL PANTANO Al Poeta Alvaro Núñez Cornejo. (Arequipa 1939–1996?) I Triunfa presencia eyecta aplomados competidores zurcidos a escena invicta insinúan cascos, vencidos. Antes de ser madre soy de yeso, copa igual, bulto invisible letra molde fresca Victoriosa la mudanza sola arriba nacimiento clima en contra, danza tul raso opalino luzco. Briosa, salvas distancia penetras aire inflamado cuerpo de esta estancia fulminas ardiente globo.
| 34 | II Al poeta Lolo Palza Valdivia Azul flama rápida crezco dorada escalera guardia súbita carrera asciende aplica extintor a cuerpo. Rosa luctuosa pantano desatada moza retiras nylon cabello peinado. Mariposa recién librada asocia espejo a mirada detente criatura osada. Siquiera ceja alzaste contra gesto impune de amenaza seas libre.
| 35 | ÉGIDA: AEGIS Parafinada estela opalina o pálida omnipresencia crisálida Palas alcanza pasos asonantes charquito rozagantes. Reflejo –o– destino claro atajo o túnel atisbo salida rigurosa asegurada. Puertas éstas pecado perdonada libre estás Eva signo ahijada –a– salvo quedas Veloz canastero de los –cactus– tránsito –has– ejecutado.
| 36 | TU ESPÍRITU EN MÍ A Fray Melchor de Talamantes Salvador y Baeza O.M. Negro azul demuda pico jaspeado oteas sedal blanca estela. Calmado orilla pluma flota albacea desata cordón seda ombligo dosel oscurecido ata firme descansa zapato pies grilletes desclava. Sonar cetáceo alejado mar ignoto ola saludo bruma presencia acusa piel deja arena marca anillo doctor erudito fraile atenaza cautivo. Llameante aparecido silla atestiguo tortura férvida cabeza avista. Sin haberlo planeado arbitraje liberas a reo honores recobra vista.
| 37 | EL VIAJE –DÍA DOMINGO– «Nosotros rondaremos hasta el alba, por eso se guarecen los rebaños». Del Libro de la Selva, Rudyard Kipling. Al poeta Willy Gómez Migliaro. Al veloz carro embarca asienta duda pasajera –darse de vuelta– Arequipa pista –camino a Lima–aplomada paisaje seduce ensancha –lucida tarde– apenas declina celaje mar vista rubor desnuda dorada colina como dormida costa del Pacífico –descubre mirada– sol te contempla admira viajera ventana absorta.
| 38 | Del cielo puente admites en Quilca sol la presencia incendio emana celeste destella fulgura brisa mira sol horizonte mantel banquete trono prominente enorme extiende crestas de olas pintan hilera ventura pillas siete a orillas despiden en sincronía a compás gallinazos línea recta iconología dan alas brochazos Del alma viaje de la noche oscura –solo equipaje– Por este sol del Sol –invisible– que nos alumbra.
| 39 | CAPTURAS DE RETINA «Cuando una joven rubia logre hacer surgir una oración de los labios del pecador, cuando el almendro estéril dé fruto y una niña deje correr su llanto, entonces toda la casa recobrará el sosiego y volverá la paz a Canterville». Oscar Wilde I Categoría primera padece prístina espía ha grabado unas diez capas al vuelo anclada fuente de poder huérfana fóvea. II Provéase desnudo pinta su aposento en tu blanca playa lamida por las olas esta sal del deseo o cuerpo poseído por mar tan hambriento.
| 40 | III Urbano transporte lamento Antiquilla motor amenguado lágrimas alumbra ventana sombrilla enjugado el llanto éter ha encendido. IV Ouróboro o tortuga rastro seco tinta traza blanquirrosa arena pintas izada tú de mis ojos niña conchaperla canto ejecuta hermosa. V El pescador y su alma ya no han de preguntar ¿Dónde está la sirena? ¿Dónde las criaturas? profunda fuente, mar ¡no marchan tristes! ¡no van por marismas! vía marítima asomaras a contracorriente, llorosa
| 41 | VI Vísperas del triunfo levitar lujoso recinto cojines azul marino luce ígneos tachones arcón aterciopelado paseo panteón dioses aposento celajes velo oro y plata hilvanes. VII Al amanecer vástagos asegura orión irradias gírase rueca en espiral cultivada perla ovillas pima cabo primordial rosa tenantes hábitos.
| 42 | PASAPORTE: ESTAMPA A José Domingo Vásquez Romero (†). Espectro. Habitante centenaria morada muerte disuelto luto o cauce río seco bajo puente obligas con pasos raudos abandonas plaza de armas ya mohosas fuente ocho puntas sed toda repaso frío borde tus yemas calmaron lengua tan fogosa. Alma. Tu frente alzada paso gana vereda resbalosa aprisa pasas sello permite traspaso umbral encima de piedra laja pisas airosa larga puerta tangencial. Rescate. Recibo provisional He recibido de : Mariposa Copa de oro. Por concepto de : Cabal sufragio a celador oneroso exige al paraíso salvoconducto nave bajo calado Queronte guía. Pago número afortunado. El monto : 179 Ciento setenta y nueve en papel moneda. Sello de agua : huella dactilar. Firma : Rescatista. Fecha : 05.11.2022
| 43 | EL PUERTO DE SANTA Entonces el casto rocío en la bruma de su influjo vencida cerrada niebla tanto me has cautivado del evaporado nudo zarpo capote en seda de gusano consiento en terso follaje discreto convexo esmerado. Con tan delicado encaje concedo en curso entera hábil perito en dosaje sisea brisa en desropaje sobre popa tuya flameo transatlántico de mar fijo embriagada azul marea vénceme a toda marcha juégase conmigo a solas desquitado de rubor infijo. Somos de las olas picos anexo a ritmo braceamos al tumbo del tiempo marino envés de la piel vencemos mientras gobiernas deseo en vano mi mano ataja a fondo unísono contigo respiro hondo en tu quilla tan viva expiro arribo al puerto de santa
| 44 | MARÍA, DE JORGE ISAACS Un toro enorme –es el demonio – se cubre de negro. Para vencerlo debes tú imitarlo murciélago blanco conviene hacerlo como retractarse porque así puedes –tú anticiparte – a su embuste bella Tránsito. No olvides qué es un animal bravo y te embiste así –en caliente –. Toma tu sangre y te destripa –tú no lo ves – hay que lidiarlo para que sepas –lo que se siente – no hay otro modo. La paliza es lo suyo debes buscar ayuda con un torero –veterano –. Pasado un tiempo se aleja o retrae. Aprovecha ora, toma prestada espada y capote ensaya el final estoque su cuerpo rechazas sacrificio ha terminado.
El torero Curro Romero y toro casta Núñez del Cuvillo No 61.
| 47 | NEGRO Y ROJO Al arte de José Domingo Bustinza Moreno. Deshilo bloque extremo refrescado canto a carbón autoencendido anticipo. Libertos mudéjares empinadas levanto torres y celosías estructuras escapan de repetidas formas zapatillas desmarcan. Del impetuoso deseo recién nacidos oran albero embiste abanica. A la Verónica, poemas astado casta Núñez fraguado en la arena. Al ruedo es lanzada intemperada fuerza, libera belleza al encuentro. Tantean sobregirados reflejos consabidos, a su aire los repaso en sencillos corridos.
| 48 | Bravos son toriles les aquieta ser leídos. Rejoneadores salen cortan sus tropos –a caballo–. El tiempo les cambio a distendida vista capote concentro ante el recio toro rápido entro giro. Ojos oído al tendido vencidos los versos poema gana faena tarjados oreja rabos en colorida escena. Así no es violento –en discurso– su final de cuento. Estocada profunda, rojo y negro, color flor de haba perfuma. A la suprema suerte a vida les conduce. A jugarse el remate a la misma muerte.
| 49 | LA ROSA PLENA «y hazte de bellas mercancías, coral, nácar, ámbar y ébano y mil sutiles perfumes adquiere cuantos puedas» Konstantino Kavafis A mis madrinas Sras. Elba Lozada, Elena Vásquez Virrueta (abuela pat.)(†). De la memoria es rosa blanca mi musa presta hoy luce fresca. Cual flor reciente apenas cortada seca al ambiente perfil níveo revela. Contempla su vida nueva pronto llega a formar parte viva de este ramo gozosa. De una pieza arriba mi alma serena belleza asoma de tu perfil orilla.
| 50 | Ondulada blonda adorna primorosa prenda traslúcida imprime cristalina. Delicado acento añades vestida núbil aposento perfuma tranquila. Gracia prenda fina a tus ojos gustaran de tu mano sujeta va firme entallada. Feliz ya dormida listo descansa el ajuar de novia sea enhorabuena.
| 51 | LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO En homenaje a Oscar Wilde. Un abre, cierra o parpadeo de ojos dan por trocado sin rival se ha desdoblado el deseo de ser amado. A una estación elegida el tren recién ha llegado campana llama y redobla nuevo enlace anunciado. El fin está justificado para contentos dar inicio más allá del rol tomado valor con que he asignado. Para ello es el matrimonio con su nombre ha bastado en la ciudad es Ernesto y es Bunbury en el campo. Anota de doncella las señas sociedad victoriana de época ten a la mano un anuario escribe cartas y un diario.
| 52 | Correspondido y sacramentado suyo afecto da por descontado conviene a un niño perdido hallar su origen y bautizo. Grácil y bella figura perfil de moneda dotado admite ser cortejada por joven bien parecido. Que, de lo contrario, de no llamarse Ernesto, ella no se casara, o no, sin anotarlo a diario. Tan romántica guionista cada momento vivido del idilio y prometido en su cuaderno consta. Wilde y yo tanto reímos sin ser nosotros tutores cómplices departimos cual divertidos actores. Tutor se ha interpuesto y la madre interesada la legal dote ha visto el casamiento apura.
| 53 | Dos historias igual cuento se resuelven bajo escrutinio motivado formal fin del acto aviso publican, compromiso. Boda a despecho de afanes hallados dichosos Ernestos prometidas y elegidos, todos realizan sin interposiciones.
| 54 | DULCE LLUVIA A la poeta Marina Irkalla. Sedienta liba agua impronta personal revisa pasadas penas llovizna emerge dulzura –factoriza– Binomio descifra sumerge adrede profunda respira superficie enuncia. Ecuación desafiante: padre muerto factor desahuciado llorosa incógnita reduce huérfana hija complejo ha deducido. Sirena desde fuente asegura: No soy lo que aquí significo (gasfitera acude al desembalse) Señora del llanto enjugada anotas revela imagen recién bañada aquella cuarto oscuro refleja rostro espejo. Despierta sueño empapada descama piel electra antes, ahora seca fiel a sí misma rescata espacio suyo. Desatado aguacero conversa musa: Puedes ver si miras despacio.
| 55 | ROSARIO DE LA AURORA A los ahijados de la familia. ¡Ea abogada nuestra! –tiemblan los pecadores – e imprecan los soberbios imploran afligidos arrodillados: ¡Misericordia divina acúdenos! ¡Señora Dios te salve! En el rezo del rosario: Madrugada fervorosa misterios rezamos. Imperioso es acudir a ella llegar a su blanco manto. Se ha apiadado –el cielo– del profundo abismo en delicado rodeo nos abre el camino: A las salidas dirigidos apártese el maligno. Temerosos del pavoroso averno de su humo opresor libéranos socorrida. Nos cubre tu manto del día Señora Nieves mestizo volcán -Apu Misti-
| 56 | RETABLO DEL RENACIMIENTO Para sanar el llanto de un árbol infante. Nieves glaciar mañana de enero o cinta de cielo sentada al Belén –todo a guardarse– miraste sin ver. Que naciera ya en su corazón valor, pedir pronta oración a Sor Ana: Inmóvil imagen Niño Jesús tan real no lo creía húmedo manto del día de rostro resbala des –amor –tiza Imparable lluvia cargo a mejillas asoma inútil disfrazar de yeso ceden uno tras otro jirones humedecidos enrostra amargura muros abatidos con tal estrépito, muda congoja hecha añicos piel desquitadas vendas lugar común abandona cuerpo libre de fracturas vestida como pavita detenido su llanto des –encanta. ¿Murió de pena ayer? ¿renaces feliz hoy?
| 57 | Ahora recién puedo decirlo a distancia: cambio pena por dicha me sabe a nieve amarte helada feliz amartelada. No vuelves en vano golondrina anuncia: sin más temor liberta, contigo transige, somos un canto en ti valle sagrado o colibrí. Al tiempo pasado dado por vencido Puesta palabra valor antigua San Hilarión arteria iluminada. Nos queremos vivos, de los ángeles, Monteagudo.
| 58 | EXISTENCIAL HILADO A César Vallejo. Plumas escritoras dicentes del poema disientes. Destapas de tu consciencia desaprendida pista de la memoria. Finita se ensancha al todo espacio en tu búsqueda vaciado. Decir a la mesa sentados cien hay hermanos mucho existencialismo por ser. Hay más sin sillas brumosa tertulia dejas con cargo a tus reseñas –franqueo –. A veces sillas y mesas disconformes muestran –en parte –
| 59 | La razón aquí despierta los sentidos allí. Consuelan velas aquí lloraste en seguidilla bello canto encendidilla. Al vuelo partiste un jueves alumbrado. Contra buleadores aguacero lloviznara Contra resaca de los tiempos cantante hilada. Destacas allegada.
| 60 | A LA MUJER Cúspide ideadora si a ti te complace idilio o perfume prístina montaña. Aplomada defines anhelante aurora autora descubres de tu piel rubores. Mírate al espejo el pasado es viejo en arena o pluma solo es un reflejo. De niña a mayor mírate frente alta amapola o violeta airoso semblante. Avanzas segura real investidura curva seductora triunfante asoma.
Toro del artista Teodoro Núñez Medina.
| 63 | PLEGARIA A SAN JOSÉ A celebrar Padre dilecto consumida muy adentro con abrasador fuego en mi corazón abrigo. Amor de tu Santo Niño acompaña huérfana alma sin padre ni madre, sola acudo ante ti inspirada. Te ofrezco ardiente fe piadosísimo delegado Santo padre intercede pliegos acoge te ruego La oración en el huerto rezan llorosas mujeres ante el monte del olivo por sus hijos ausentes. ¡Glorioso Padre San José! ¡Patrón Jurado del Perú! ¡Das contrición salvífica: Pan, portento y gracia!
| 64 | DOS CONVERSAS Pluma de Santa Rosa pido permiso Madre llevas hábito de esposa. Aquel tuerto ojo mírate de llanto enceguecida adulterio de los signos. Enhebra el hilo ensarte espina daño o venganza hoy puedo responderte. Hallada madre soltera lenguaje en pozo abre llave rota imita mística. Fe perfumadas sienes espinas cabeza salvas asienta dos conversas. Encamina cierta y fiel abrigo pies de, señora huerto cerrado, o piel. Canta incendio de amores pallar catedral triunfantes Virgen y Niño en Oaxaca.
| 65 | DESAMORDAZADA Un 8 de abril de 1982 en Azángaro. Quiero celebrar contigo del tiempo desvanecido de ropas hubo mudado conque estuvo revestido. El acorde de tu pecho a corazón rasga al vuelo sombra tal se confiesa de tu pelo ha declinado. Tensas cuerdas bullentes pasión temprana marcas visibles dejaste oyentes alambrada malla atrás. José raudo al mediodía arte matador su guitarra ante audiencia ejecuta juntos nadie lo notaría. Tanto sol sobre nuestras cabezas abril en Azángaro gozamos ritmo sevillano ante aplausos muestras. Brilla ámbar la mañana perfuma esta memoria
| 66 | fiesta en Quehuincha nuestra lid hace historia. Recorta capilla esbelta salmo testigo opalino perfil de un toro bravo vara de San José presta. Joven captura melodía entre canas reposado de tus cabellos grafito esta remembranza mía. Nosotros cómplices confesos y mudos con sal de lágrimas felices continuamos. Sello de agua impreso este papel amanecido al espacio he ganado guardo recuerdo grato. Si se escucha al oído o nombre susurrado domingo ha tomado sin demora amor foto. Venerado en oración su imagen dibujada Niño Jesús de Praga nos da su bendición.
| 67 | NENÚFAR ZAR ORANTE Al Divino, Fernando de Herrera. I. El Descendimiento Raphael mío te llamo invisible guardián ángel –por si te hubiera perdido – ¿Dónde hallarte mi bien? –¿Dónde ir de hallarse vivo?– ¡En San Rafael Arcángel! Piel en cada prueba mudaba ¡de tal inmunidad gozaba! –que– por terrenos de escándalo ¡fuego atravesaba esta piel! ¡Alma en valle de la muerte! ¡atroz fue el recorrido falso! ¿David ó Apolo? ¿acaso faraón? ¡De real imagen es arte fiel! II. La Búsqueda Reunidas fuerzas pintan artes, memoria y corazón –al niño ambas buscamos– Dime de las dos quién es ¿la que más te ha amado? –de aquella viuda reniego. Medio gastado hilo de vida ¡si a ti te hubiera perdido! –tanto verse acorralada.
| 68 | En mi corazón, grabado fiel esposa ella quiso antes de marcharse darte sentimental homenaje Cruz escarcha palpitante. Ahora libre ya no fugitiva visita entrañas mordedura bendita Santa Rosa de Lima. III. El Hallazgo En templo el Niño hallado dime si él ¿no éres tú mismo? rescatarte era su apremio –ignoraba, más he padecido. Nuestra memoria esposo mío ¡del hades recuperado, vivo! procesión cara búsqueda algo si contenido queda, ella soy yo. Gracias a ti mis ojos vieron la vid si tal melancolía acontece –ser esposa de un infrarey. A pesar de todo ella te amaba por siempre y más, humilde –en ti celebraba– castigado amor por tu causa dedicado pliego conservo. IV. El Rescate Lloré tanto cuando sepultado del recuerdo tuyo guardado ni una a otra prometiera ni tu nombre pronunciara.
| 69 | Alma añora volver al cuerpo mas aquel amor, pena sentir –de mi ha de –sa –pa –re –ci –do. Condolida por su fiel cariño tal y más allá de la muerte como en vida fue negociado ¿Quieres explicar esta parte? Aproxima momento volado: En alas de San Juan cautiva torna a Venus alada viaja a estrella en escapada ¿Lograste rescate de su alma? Proceloso estricto luto sí, en antigua capilla de Ejercicios Ángel enaltecido condesciende V. El Desenlace Cirila sirviente en Nursia: interminable panegírico Benito en inhóspito sitio relata Santa Escolástica Unan manos y hagan votos para tener siempre alma y cuerpo en el Señor reunidos la muerte impía no os separe. Noveno consuelo hallado vueltos a dos en un alma convergen en un corazón queda escrita salvación y con hacerla feliz, serlo tú. Cuerpo y alma virgen asunta –arte sacro es no negociable– idéntico rostro bordada tela confirma dichoso encuentro.
| 70 | ATISBO DE LA DIOSA «Ante la ventana peino las nubes de mi pelo. Frente al espejo me aplico polvos de flor amarilla» La Balada Hua Mulan. Poesía China. Confiada una diosa, golpea los cascos de su caballo en tus zapatos de mujer y decidida va a batirse en batalla, aunque frágil su empaque, es ligero equipo con que se bate. Casual no es una palabra que vaya con su ahínco. Ella se define puntual y joven a la vanguardia de la moda. Aunque su indumentaria sea ceniza color, rematada con hilos de oro viejo, su color preferido es un verde tropical o cobalto, para ciertas ocasiones. Esos colores que no la representan parecen tener origen en un proceso de foto retocada, digitalmente, lo cual se contradice con la coloratura y antigüedad de un óleo que la retrata. Hace muchísimos años, caminaba a imitación de los patos, felizmente la pintaron cuarteada y humana. Su rescate fue algo de arte barroco. Una vez curada, camina erguida. Un día ambas salvaron de ingresar a un laboratorio recién fumigado al que vas a trabajar. Cultivada majestad cadenciosa, si logras verla, ha tomado tu vestido, cualquiera de los nuevos. Los luce acalorada, aparecida a carreras entre poetas o un director de cine. Ella sobreactúa para no delatar su vocación de actante, espía vigilante, brizna en un espejo.
| 71 | Experta es en combate cuerpo a cuerpo. La estrategia en su ataque es silente. Ella se airea. Es ágil, hiere sedosa, movediza zigzaguea entre mallas y espadachines. Si tú te distraes a breves pasos das cuenta de las hilachas en que abandona el abrigo del adversario que yace vencido. Como ahora, antes de partir aprecias su fina textilería y sigues el ritmo de puntos tejidos. En la calle de su nombre tu lengua reza: «hay que salvarlos a todos» y a cada paso sientes resonar los tambores primordiales de su telar, cual latidos suyos en tu pecho. Una vez cumplida su labor se marcha, suelta todos los hilos, en tu corazón marca huella. Ella es la misma monarca que posara en tu mano de copiloto una mañana, fue su despedida. Ahora sueña en una pupa, artefacto simbólico colgado, cual araña de cristal, en el techo abovedado de un convento. Duerme muchos años hasta que llegue la hora de un nuevo vuelo en atigradas alas. Ella, así, cede su turno a la siguiente camada. Así es esta diosa, que viaja de una mariposa a otra, como cuando trabaja con un guardapolvo blanco o baja aprisa de un taxi al que olvida pagarle.
| 72 | ANEXO* LA PORTERA TAPA obsesión y violencia de santos en un amanecer fija un principio plumas de loros espumas de aceite y jabón y de doble pasada pintura roja que deja luz entre brazos caídos superan el misterio de bajada llamas y trata ese lenguaje que invade canto de grillos abducen el centro hacia allá donde uno mejora otro tiene el tipo de pedir cuentas por tanta fortuna de la forma como está pone la palma de su mano sobre las rodillas un hueco un clavo negro de imitación o de haber experimentado confesiones que aducen creencias de las personas locas ahí todo ese embrollo flotante del cuerpo y las rodillas del vestido códigos de selección donde después una mujer es encontrada con relámpagos
| 73 | qué suerte con cadenitas envueltas que sirven tal vez para el rezo un cruce de puertas de antiguo testamento al indicar el lago místico y la identificación cuando no segura de ese dedo en la frente de esa mano sobre las rodillas de ese otro cuerpo que excita sus piernas y ella es la portera que se deshizo en ti ciertamente pensar en el asunto de la tapada y la creencia atiborrada de plumas verdes y abajo los dorados pero la materia regula sus leyes tiene de lado perros guardianes los jilgueros sobre una especie de tornasol cierran luz desde el manto los aretes y los labios pintados jala una mano envueltos en batas blancas los tesoros de una iglesia nada una mirada de nuevo la creencia y esas plumas de loros como áurea de fondo a veces dimensional cuya atracción es el vestido de cremas y bolillas si estás cerca de crema y lentejuelas si avanzas con ella
| 74 | hay ronda de mirtos medio rojizos como entonación ligera de nombrar simplezas de frente la cámara vacía luego correas con hebillas puntas de lado martillos en un instante el principio de inclinación con nosotros se inclinó en un toque cambio derecho donde quiera del hombre que vino a voltearla hada o princesa de paz a un pueblo donde hemos llorado obsesiones y representaciones de desnudez y agobio marca de sirena de perdón luminoso como un triunfo más de oraciones al sacar gallos de madrugada sacos de cebollas pepitas de oro si no ajos o el milagro de un carnaval el lenguaje ahora brillante la daga de arriba o la misma tapada de oro azul detrás de las espaldas de los ángeles sabemos iniciación que blasfema rutinas de la gravedad de exponer si fija cielo sin respuesta o como principio
| 75 | ahí realmente comenzaba centro de la desnudez y tapada juntas excepciones cuando resplandecen en el tiempo una mancha el escándalo y la crítica de la lengua del papel que juega y hunde la noche la acción crítica parte pincelada azul desde la luz perpendicular y el robo de color debajo los ríos como ojo abierto que puntea blancos y sus ángulos inyectan el círculo de mano hacia el púlpito del techo del cielo o la evasión de contraponer cielos de los ojos al inicio de la abstracción de bondad a la puntuación de los negros cuando viene de lado el azulejo y el dolor de las últimas comuniones que no se ven al retocar rostros que llamas pero hermosa la portera se eleva sobre blancos cráneos * Poema de Willy Gómez Migliaro de su libro Pintura roja.
Al Divino Fernando de Herrera. Rostro a partir de una imagen de Jesús. Dibujo a la aguja, bordado por la autora, 2021.
El ensayo «Megaerosión de jóvenes sin chaquitaqlla», seleccionado con mención honrosa en Concurso de semanario El Búho (2007) se halla en archivo de la BNP. El 2011 presenta «Bodas en poesía» en Printemps Poètes de Alianza Francesa, publica La Portera de La Merced, en búsqueda literaria (2013) El ensayo en youtube: Iconografía Portera, Seminario Cronología Andina -2do. Día- con Universidad de Varsovia y Centro de Estudios Andinos (2021). Se publica «Desamordazada» en Antología poética «Calladita te ves mejor», 2024 (Edit. Autómata, Lima). Sucesivos artículos literarios se publican en revista Vallejo & Co.y Pytx (Huancayo), sobre Poesía de Willy Gómez Migliaro, Fabiola del Mar, Marina Irkalla y Carlos López Degregori. Del poemario Tras la ventana, de Susana Saco en Congreso del Gremio Escritores Manuel Baquerizo y reseñas de Edián Novoa (2023) y Carmela Núñez Ureta (2024). Entre sus reconocimientos podemos mencionar al del Centro de Escritoras Arequipa con diploma y medalla (2023), el reconocimiento Bicentenario a la Labor desarrollada, medalla y diploma del Municipio Provincial de Azángaro, en Arequipa (2021) y diploma de Alianza Francesa Arequipa por su aporte a la cultura y las humanidades (2012). Auspicia:
En El puerto de santa de la poeta arequipeña Consuelo Núñez, la escritura es una contrarreforma del lenguaje a la razón de un sistema que nos recuerda las complejidades de la Colonia en el Perú. La lengua, en su devenir social, parece decir y debilitar ciertas órdenes institucionales de un Estado y de creencias del pasado para transformarse en el objeto sagrado y moderno en el que el poema transita en una expresión de belleza barroca. Hay aquí un discurso narrativo de tradiciones que van convirtiendo los lenguajes en una manipulación hacia la búsqueda de verdades. Una reconstrucción desde las formas clásicas de la poesía española como las redondillas, pasando por el serventesio, cuarteta y la rima suelta; así como versos de arte menor y mayor, hacen de este hermoso libro, una obra cuya esencia de compases, allegros y moderatos contienen la pulsación del tiempo de la palabra. La autora ha construido una pieza clásica de la restitución y el contentamiento. Willy Gómez Migliaro San Jerónimo – Cusco
bibliotecadigital.bnp.gob.peRkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx