El proceso de la independencia en Maynas, 1820-1824 : articulos escritos para El Oriente

-10 -- tercera, de la que fué jefe el Comandarite Atgentino José Nicolás de Arriola, com- puesta de ciento cincuenta veteranos (dos compañías del bravo batal'lón N9 . 11) que, unidas á las fuerza<; del Teniente Co ronel Egúzquiza formaron un total de trescientos habiendo salido las de Arrio- la de Trujilloel 7 de julio de 1822. ~ardo Palma en su tradición «El ori- C gen de una Industria» (VI serie, pagma 48) sostiene que el efectivo de las fuerzas de Airiela fué de 600 veteranos! v el doc- tor José N Rebaza, en sus Anale; (Truji- llo 1898) afirma que fueron 400 hombres. La primera reacción realista fuG la de los sargentos Santiago Cárdenas y Ber nardo Quiles, con el destacamento acan'- tonado en el río Putumayo, quien·es - ha- llándose de tránsito par_a Moyobamba se insurreccionaron en el pueblo de Lore- to, el 27 de Febrero dd mismo año [1822] reuniéndose pam éllo con nlgtr- nos licenciados desertores y vecinos por- tugueses de Tabatinga y Balzapnerto en número de sesenta, poco más ó _ menos; en cuya acción murieron el Capitán Juan Manuel Mo11inedo y seis soldados. Li- bres estos ya de contradidores avanza- ton,con más firmeza v menos zozohra, so bre la ciudad de :Vloy·obamba que inten- taron tomará sangre y fuego. Gohernaha -á la sazón- en éUa, el T,eniente Coronel Domingo Alváriño, qué hahía sido nombrado desde el 22 de · Diciembre de 1821, también argentino _que tenía á sus órdenes sólo cuarenta cívicos, y que, sin vislumbrar la fuerza de los asalt~ntes,cometió el .grave error, siendo pequeña, de dividirla aún, colo cándo sus fracciones á largas distancias, que, en el momento del peligro no pudie- ron auxiliarse 1 eciprocamente; siendole dor consiguiente relativamente fácil á Cárdenas y los suyos ccmhatirlas en de- tall, destruirlas todas y apoderarse de la ciudad de Moyobamba y de trescien- tos fusiles de chispa [que eran los que entonces se usaban] como se apodera- ron; afusilando á Alvariño que pagó, así, con su vida su miopía é imprevisión; en unión de Pedro P. Noriega y otros más: , La Intendencia de Trujillo al tener no- ticia de tan seusible suceso, e11v1ó enton- ces una expedición cuyo 9omando se confió al Teniente Coronel Egúzqniza, ya citado, que se ha11aha en esa oportu- - nidad en la referida capital, de tránsito para la de Lima. i, Este sujeto,dice, el Co ronel Pedro Antonio Borgoño, Coman- dante de Armas-en ese entonces ,'e Tru- jillo , et\ quien concurren reunidas las a preciables cualidades de bizarría,ilustra ción y buenas costumbres, acaba de mandar las 'fuerzas del Estado que se ha- liaban en aquel territorio, tiene conoci- mientos del terreno, entabladas conexio- nes y relaciones de familia y amistad por ser natural de la ciudad de Cajamar- ca. Todas estas circunstancias le banda do buena opinión y es el único, en mi concepto, q:1e pueda restablecer el impe- rio de la Patria en aqud lejano territo- rio" . Egúsquiza al llegará la ciudad de Cha chapoyas dirigió á sus gobernados lacó- nica y sugestiva proclama, que encon- tró entusiasta eco en éllos, por haber si- do cabalmente uno de los jefes en la ac- ción de Higos-Urcv, cuando su primera ex pedicióp á Maynas. El General de Briga<l<:1. Enrique Marti- nez, Presidente del Departamento de Trujillc ya citado, en 24 de junio de 1822 ortlenó que el Teniente Coronel Arriúla expedicionara ·sobre Maynas, con el efec- tivo ya puntu.1.lizado, á engrozar las foerzas del -Comandante Egúzquiza: y que, aquel fuese el primer jefe y este el se- gundo; órden que se cumplió extricta- mente. Los- ,conocimientos militares y gran práctica en campaña que tenía Arriola, que había venido desde la Argentina so- bre Chile v el Perú á coadvnvar eficáz- 1 mente~? su independen~ia p~ra- consoli- dar as1 la de su patrn-t, dieron nueya fuerza moral á esta expt>dición, á la q ne 'debía añadirse toda la fisica posible, á fin de concluirla, en el menor tiempo que faese necesario, de una manera ft:liz, satis factoría y completa. Las etapas de la campaña de Arriola en Maynas tuvieron que ser lentas y graduales á fin de no comprometer el éxi to y dada la gran trayectoria que tenía que recorrer para llegar á .Vloyobamba final objetivo y campo mismo de las o- peraciones l~élicas. Procediendo asi, con cautela y previsión, cada jornada de· a- quel jefe fué un triunfo y cada bata11a u- na victoria campal: siendo las principa- les las que siguen: 19-_ de Setiembre de 1822.-Combate en la Ventana, paraje en altura y dominan- te, ubicado á 0cho leguas antes de",.Vloyo bamba, 11amado asi pcr ser aquel una verdadera ventana desde donde se divisa el inmenso valle del rio Mayo; en que el Capitán Domingo Reaño desalojó á los rebeldes tomando posesión del alu- dido paraje con ,solo el sacrificio de uno de los valientes que COllJ~ndaba. 12 de setiembre 1822. Co-i:nbate de Visi tador ó tambo del río Negro, en el qt-ie toda la división reunida peleó con la rea list_a que.se hallaba atrincherada en la ri bera opuesta del río Negro; en cuya acción se distinguieron tanto el expresado Capi tán Reaño y el Capellán y Capitán al

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