El Perú y la Primera Guerra Mundial

globos aerostáticos. A fines de abril fue ascendido a sargento y en marzo de 1916 a subteniente y fue mencionado varias veces en la Orden del Día tanto de su regimiento como del ejército. El 5 de mayo de 1916, cuando varios globos estaban elevándose sobre Verdún, se desató una violenta tempestad que causó la pérdida de 24 de ellos, uno de los cuales fue el de García Calderón. Logró saltar en paracaídas, a unos 120 metros de altura, pero llegó al suelo sin vida y su cuerpo quedó enganchado en las alambradas de la primera línea, de donde fue rescatado terriblemente mutilado. Algunos autores señalan que fue condecorado con la Cruz de Guerra con tres palmas, pero no se ha podido validar tal aseveración (López Martínez, 1995, pp. 213-214; Mathieu, 1973; Basadre, 1966, t. XII, pp. 419-421; García Calderón, 1969; De Lavalle, 1919, p. 272). Junto con otros extranjeros que pelearon por Francia, al menos 14 peruanos se incorporaron al tercer regimiento de Legión Extranjera, uno como oficial, otro como suboficial y 12 como sargentos y legionarios65. Asimismo, sirvieron a Francia el capitán de sanidad Eudoro Aguilar Oliva, los médicos Juan García Calderón, Teobaldo Ugarte y Luis Mac Nulty; mientras que Guillermo Schmidt es mencionado como parte de las ambulancias militares66. Entre los que lograron sobrevivir a la guerra figuran Juan Bielovucic Cavalié, Abel Carriquiry, Luis Segalá, Fernando Lapeyriere, Javier Dávila Bustamante, Enrique Delaude, Georges Bidegaray, Charles Gueroult, Carlos Mendieta, Emilio Antonio Fort, Ramón Bueno, Ricardo Tenaud, Pedro Enrique Magot, Francisco Bassier, el paiteño Manuel Octavio Feijóo y un hermano suyo, los capitanes Figueroa San Miguel y Jerónimo Murga Cisneros67. Los tres primeros sirvieron en la aviación. Bielovucic se enlistó como soldado en el regimiento n° 57, pero casi de inmediato pasó a la escuadrilla aérea n° 26, más conocida como Les Cigognes. Ascendido a oficial, realizó numerosas misiones y fue herido tanto en la batalla del Yser como en Dunkerque. En reconocimiento a su participación en la lucha fue nombrado caballero de la Legión de Honor y fue el primer extranjero en ser condecorado con la Cruz de Guerra con palmas de bronce. También recibió la Medalla Francesa de Voluntario Extranjero Herido, así como otras condecoraciones de Francia, Bélgica e Italia (Zlatar Stambuck, 1990, pp. 221-251). Carriquiry actuó en Salónica y Segalá sirvió en la escuadrilla de aviación 104, con base en Belfort, mientras que Laperyriere, que era graduado de la Escuela de Artes y Oficios, lo hizo 107

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