El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias
8 EL PERU ILUSTRADO. Al Illtmo. Y los ojos de la bella ingrata repetían 1 Levántate desde que te despiertes. y REVERHNDÍSIMO ARZOBISPO DE LIMA DR. D. • •••••••• ¡amistad! .........con su mirada de Trabája luego que te levante~. MAN11EL AN'rONIO BANDINI EN EL A.NIVER- nieve. No comas sin hambre, y siempre con SARIO DE su NATALICIO. y yo sufría como jamás espero sufrir. despacio. Y, aceptas, pastor santo, (i tu grey predi1ecta qu te aclama que en tí cifra su encan o y que tu ciencia y tu virtud proclama. Esa grey que te acata y que estima, de su júbilo dá grandioso indicio su afecto es el de Lima Que anhela celebrar tu natilicio. Una lágrima candente dejó un horro- Bébe para no estar sediento. roso surco en mi pálido rostro. · Hábla solo cuando es menester, y no di- Lloraba lo que llora un hombre: ver gas más que la mitad de lo que piensas. su corazón abismado en la nada. No escribas lo que no puedas firmar. Mi beldad derramó otra lágrima de No hagas lo que no puedas decir. fuego. No olvides nu11ca que los demás cuen- ¡Oh ! ¡qué alegría! ....... Los ped.azos tan contigo, pero que tú no debes contar inanimados de mi corazón, se reamma- con e11os. ron y sintieron que un rayo de felicidad I No estimes el dinero ni en más, ni en mataba su dolor. méno~ de lo que vale, porque es buen 8er- Más, no! ...... ¡Locura gigantesca! vidor y mal amo. Hoy la nación su venturanza espera La cruel lloraba, porque yo no lloraba Guárdate de las rnugeres hasta los vein- de tí, que la levantas por ella. . te años. y es la nación entera ¡Qué abjsmo tan hondo, es el corazón Aléjate de ellas despues de los cuarenta. la que sigue la huella de tus plantas. de la mujer ...... ¡Qué horror experimen- 1 --·- ., . , taría el hombre, si pudiera acercar los Yo tambien, yo tambien que te venero 1 ojos á su negro fondo ....................... . SecretoF de familia. y al Infinito imploro: . . ............................ . ..................... . si cai:ribiar. ;ni laud por arpa íl.e oro Han pasa.do cinco años. . I~IUGMENTOs DE UN DRAMA INÉDITO. en mi .efn~1on no e~pero: . Entré. un día nublado. en una retira- entre .rnnumeras~ t:ernas oblaciones, da ermita, colocada en el centro de uno que vibren de mi hrar los bordones. de nuestros más sombríos bosques. Escucha, pastor santo, de tu aprisco á oveja descarriada, tú que ocupas la silla inmaculada de Toribio, de Luna y de Francisco. A tí la silla augusta que tu patria te dió por recompensa: á ca.ridad inmensa digna retribución, legal y justa. Indecible cariño me prodigaste tú cuando era mño; mi mente y corazón llevan tu nombre, y cuando el hado me sonrió, siendo hom1re hallé tu afecto el mismo: inspírame en el santo patriotismo, en la fé del leal republicano: apostol del Perú, beso tu mano. AcrscLo V1LLARAN. Lima, J nnio 13 de 1887. . .. . Alcoholismo. Para que se vean los desastrosos efec- tos del alcoholismo, copiamos el siguien- te cálculo del Dr. Marmon referente á los últimos diez años en los Estado Unidos: ' 'El abuso de las bebielas ha impuesto al Estado un gasto de 1,500 millones de dollars; ha destruido 300,0LO vidas; ha envíado 100,00u niños á los hospicios, y por lo ménos 150,000 individuos á las cárceles, presidios y asilos d.e beneficen- cia; ha ocasionado 100,000 suicidios, 1,500 asesinatos y mús de mil casos de locura; ha destruido por el fuego ó 111 olviencia un capital de 10,000 dollars y, por último, ha dejado 200,000 viudas y un millón de huérfanos desgraciados," ----~~~--- .Amis t ád ........ ! BALADA. ¿La amo ó la ouio? Su indiferencia es grande para amarla; mi corazón muy generoso para odia1·la. Pero en un momento terrible me dijo: -Entre los dos, sólo puede haber amistad. ¡Amistad!-exclamó mi corazón que ya sentía r~gir en sí una desecha tem- ~ pestad. Al pié de una Virgen de múrmol, es- taba de rodillas una mujer, de cuyos ojos pendín. una lágrima de fuego. ¡,Qué llora??-le pregunté. Lloro,-me contE:stó con voz vibrante, -el desprecio de un hombre. Era mi beldad de ahora cinco años. Yo estaba vengado. Sin embargo, derramé otra lágrima tan ardient~ como la suya. ¡Maldición! ......No habítt uejado de amarla. Yo también he sufrido como tú,-le dije-Creía que solo tenía l:'.i.grimas para llorar mi dolor. y ya ves, aun las tengo para el tuyo. Conóceme-yo soy tu víc- tima. Perdóname. fantasma de mi pasado, -replicó,-y lloremos juntos nuestra des· · gracia. En este momento cln.vó su mirada so- bre la mía . La perdoné ......no pude más. Desde entónces. ese amor impío ha si- do mi felicidad y mi castigo. H1LDEBRAN00 FuEN'l'Es. La ingratitud. (Traducción del libro de la marquesa de Aloma) Presuntuosa una pluma, que escribiera obras de importaneia suma, apostrofó al tintero, cou tono entre burlesco y altanero: -Arre allá, vaso inmundo! Sin mí no haces papel en es~e mundo. El tintero ofPn<lido por el suelo vació su coutenido, y vuelto á la ofensora le dijo con cachaza:-escríbe ahora. RICARDO PALMA. Preceptos. Un escritor lilosófieo y profunJo, Ale- jandro Dumas hijo, ha formulado los si- guientes magníficos preeeptos de higiene físi(·a y moral: Camína dos horas todos los <lías. Duér1m· si\>te horas tudas las IH1<·hcs. Ay Tnés! Cuaudo viuran Julccme.nte Las 110t:1s de tu célica expresión, Mil su blímes id8ns por mi mente Pasan á iluminar mi alma vehemente Con destellos de santa inspira.ción ! Si yo fuera un querub esplendoroso Del altísimo coro del Señor, A los trinos de un cúntico armonioso En mis alas te alzant presuroso De Dios al trono en mágico Ropoi. Quisera convertirme en los fulgores Que esparce de la aurora el manantial, Penetrar por tus ojos seductores, Y mezclarme en los puros resplandores Del sol de tu mirada espiritual Quisiera ser aroma aprisionado En el límpido cíí liz de una flor, Verme á tu tierno pecho trasportado, Y salir en tu aliento perfumado Dejando en tu alma el germen del amor. Quisiera ser el aire que respira, Extaf,iaüo tu amanto corazó11, Y en su seno observar cuando s2 inspira El esplendor risfüño con que mira El hermoso ideal de una ilusión. Yo quisiera, mi bien, Lle tn alma pura Ser el móvil que anima su cnndor, Y en el divino altar de su ventura Ofrecerle un tesoro de ternura Circundado do e:terno resplandor. Yo quisiera alumbrar tu pensamiento Con la luz de la fe de mi amistad, Pam q'rn así la voz üel sentimiento Nos diga al corazón con dulce acento: Somo3, bien mío, un {mgel de bondad. Yo ú. su imperio ¡ay Inés! sujetaría, Si fnern Jp lo!i orbes d Sefiol', Del rspatio iufiuito la ar111uuía, El dominio dl·l 801, la luz del día Y el rayo do la muerte destruvtor. Más ¿qué puede ofrecer un peregrino En el ara de un áugel tel<>stial~ Flores silvestres, sin olo1·, que el sí no Hace brntai· en su áspero camino Cual ,.¡¡ maleza en ctdido are11al. PE01w Eu~u.A. Lima.. J tmio 9 de 1887. !
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