El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

1 r il{. de el Callao hasta Chicla y que, más tar- de, unirá al puerto principal de la Repú- blica con Ja rica provinoia de Paseo, le- vántase como una construcción admirable el Puente del Infiernillo, á 130 kilóme- tros de la costa. Este famoso puente que, sin apoyo al- guno en el centro, se halla suspendido solo en sus extremidades para dar paso á la audaz locomotora entre los túneles nú- meros 31 y 32 de Ja línea, recorre un tra- yecto de 200 piés ingleses, á una altura de 200 desde la profundidad en que se pierde de vista el hondo cauce del Rímac; y su elevación sobre el nivel del mar es de 3,329 metros, segun datos exactos que poseemos. El túnel número 3 r tiene 297 metros de largo y el número 3 2 es poco más corto que el primero, llegando el pi- co más elevado de esas inaccesibles mon- tañas á una altura ciertamente inmensu- rable. Para comenzar tan atrevido como im- ponente trabn.jo , fué preciso baj?r por me- dio de sogas á los hombres, hasta una pro- fundidad de más de 2, 200 piés ingleses; y el desmonte de las rocas llenó en más de 200 piés el cauce del rio, formando grandes aglomeraciones que ocasionaban frecuentes represas. El paso del Infiernillo es un verdadero prodigio, realizado por el poder de la in- .teligencia del hotnbre en el siglo XIX. ---+•+--- Honor á quien honor se debe. Nuestrc•s colegas de ' 'El Bien Público," en su número de 11 de Junio han olvida- do decir el nombre de nuestro semanario, al copiar el artículo sobre "Higiene de la muger" que publicamos en nuestro núme- ro de esa mism::i. fecha. Juicios de la Prensa. "La Opiuion Nacional," del 15 de Junio de 1887 El "Perú Ilustrado," nuevo órgano de publicidad que sale de los acreditados ta- lleres de Bacigalupi y C. a., es un ensayo que ese empresario, tan activo como labo- rioso, hace para aclimatar entre nosotros aquel género de periódicos. No nos hemos apresurado á recomen- darlo al público, como un ~;erdadero sín- toma de progreso, porqite esperábamus ver 1... ::1plid0 A 15tenirln su programa en el curso de aigunas emcíon'-. , ' f,·~nte de las cuatro que han salido ya á luz, nos t::.,, grato unir á nuestros aplausos, los votos más sincero~ por la prosperidad del co- lega. Bus grabados son casi perfectos: el jó- ven peruano á cuyo talento y práctica se han confiado, revela, en indefinido perfec- cionamiento, ]as notables cualidades artís- ticas que posée. EIY pocos años se ha he- cho ya un maestro. El material de lectura, á cargo de dis- tinguidos escritores nada deja tampoco que desear, así para los que gustan de la bue- na prosa, como para los amantes de la poesía bien interpretada. Las mejoras sucesivas 13ertenecen ya a 1 públiico. Si, como lo esperamos, presta su alivio- EL PERU ILUSTRADO sa y necesaria protección, nuestra culta sociedad potlrá enorgullecerse de poseer un periódtco ilustrado, á la altura de los mejores que aq ui nos llegan. La prensa vh·o de esa protección y la recompensa, aplicándola al desarrollo é incremento de sus servici,)s: dársela es, pues, coadyuvar con el óbolo retribuido, al adelanto general de las artes, las cien- cias y fas letras, de que el periódicu es he- raldo para que se j 11zgue el grado de civi- lización de los pueLlos. "El Porú Ilustrado" mel'ece especial favor, y lo pedimos para él. Memorial. (A MARIA.) De negtos rizos es tu corona, el cetro llevas en la mir::tda; de ser tu esclavo ¿quién no blasona, niña mimada~ Cuantos te escuchan 1 cua-ntos te miran, sienten al punto de amor ·las penas, y al són ingrato tristes suspiran de sus cadenas. Pues aunque saben que eres tirana, que te di vierten sus nfüccioues, todos te ofrecen, niña sultana, sus corazones. De tus pupilas á los destellos no hay cortesano que se resista, y ni conspiran, ni se halla entre ellos un nihilista! Yo no me explico cómo esos entes al fin no estallan de justo encono, y, antes tán fieles, tán obedientes, cercan tu trono. Si al más humilde soldado ultraja su jefe, al punto su honor despierta, y exasperado, pide su baja ó se deserta! Mas tus reclutas, aunque abusando tú los desdeñas, tú los humillas, mani-cruzados y jimoteando caen de rodillas. ¡Y á sus clamores te haces la sorda! ¡Miren qué gracia de Señorita! ¡Todos se chupan., y sólo engorda, la Tiranita! De hoy para siempre pongo remedio á tanto abuso y á tanta ofensa; y no te rías, pues tengo un medio: claro ¡la prensa! Mañana y tarde, todos los males que al mu -lo caufl4.l1 las tiranillas, diré en famosu;:, ' ª S y en gaeetiÜlas. Que eres más mala que la viruei., que hasta á 10s santos robas la calma, y que no tienes donde te duela, ¡ni tienes alma! f'i ! · ci$· ·sura mi plan malogra, h ' S, j -ne de la larinje ld '.; -· ~LMfdo que eres una ogra, , que eres la Esfinje! 3 Y que inhumana, digna de oprobio, á la epidemia darás asilo; que eres bacteria, que eres .microbio, que eres bacilo! ¡Míra qué lance más grave y serio si me dedico yo á ese trabajo! ¡En pocus dias todo tu imperio se viene a bajo! Mas, si pretendes, y con talento, eternamente reinar de facto, libre de azares, haz al momento conmigo un pacto. Seré columna de tus antojos, puedes, impune, doblar tu yugo; á tu primera guiñada de ojos, seré ...... verdugo! A los que chillen desesperados, poner mordaza yo te prometo, ó al punto todos son desterrados por un decreto. Habrá en tu reino paz y armonía, más que en severo claustro tea.tino, y al que se m ue_va ¡ p0r vida mía! . ¡lo guillotino! Verás la recta justicia humana que en tus estados sábio administro, si hacerme quieres, linda tirana, ¡primer Ministro! Juuo S. HERNANDEZ. Charla literaria. Desde hace largo tiempo, acariciába- mos como uno de nuestros más gratos ensueños, el propósito de coadyavar, en cuanto á nuestros escasos merecimientos fuese dado, á procurar establecer reunio- nes literarias semejantes á la que al pre- sente tenemos la honra de pertener, y fe- licitamos sincera,mente á la muy ilustra- da Señora y distinguida escritora, á la que, antes que á otra alguna, correspon- día la noble tarea de llevar á cabo tan esforzado y útil propósito. Esforzado decimos porque, si bien es cierto que en la época presente, es en de- mama comprencli<la la conveniencia de semejantes asociaciones, el vertiginoso torbellino · ~de intereses materiales en el que se vé envuelta nuestra jóven socie- dad, ofusca los espíritus, y los induce á desprestijiar todo aquello que no se en- cuentra de acuertlo con el repugnante egoismo qne lo aqueja; sobrado necesario es pues, una gran fuerza de voluntad pa- ra supenu los inconvenientes que trae consigo tan enfermizo estado social. . En medio al torrente que nos arrebato., se hacen muy meritorios y dignos esfuer- zos, que prueban no renegamos de nues- tros honrosos antecedentes, y podemos decir confiadamente, repitiendo las pa- labras del r ey caballero, «todo se ha per- dido ménos el honor . J> Nos espresamos de tal manera, porque si bien e::, 0ierto que no faltan muy dis- tinguidos el:;c:ritores y, al ,. io tiempt iambien esd~:i ra que alimen ~ Uig~ namente el f iego sa ado, sus tan ontu- siastas desvr.Jos no pueden traspasar m <:í. s alU¡,de un lJimitado horizonte, en fuerza de 1a nubl~/da atmósfera que nos circun-

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