El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

EL J'ERU IIJUSTRADO. Lima. -E;t'. a111iguito, vale mú.s que t~nde Ud. 1 duos alu li<lo:5 lo ¿¡aben, obedecen á la derf'cho ~, aprisa, eh? l)rden. '(EN LA PAMPA DE AMANCAES.) -Oh! bae110s dias, responde éste. E='· Los cartori:;;tas, sf'mejantes á los herma- Cuando en brioso y arrogante caballo entrais de lleno en la inclinada pampa de Anrnncaes, cuyo suelo apP.lnrnzndo golpen con sonoro ruido el forren •..1asco del eorcel, y <lohlais Cle improviso la rienda volviendo de frente i la ciudad, Lima se transfiguró! Los poi Wlrosos cal lcjones por <londe aca- ba is de atravesar se nl vidan, la herra•iura (le granito que circunda la pampa queda á vuestra espalda, el h(/rizonte de t;erros qne iha estrechándose á vuestra vista de- saparece. Lima se presenta á v ~ 1 est1·ns toy s6lo CPmponiendo mi reloj. nos Allen, quienes son ya bien conocidos, El señorito es un falsificador ele monc- pasan malos r:l.t1>S en N neva-York. D~­ das J el pnlicÍa secreto 110 le permite que SP.an ir á Ull baile (1 á cualquiera otra UÍ- se pare frente al hotel. ver:->ión y donde qniera que sea, siempre V n uno á entnir en 01 establecimiento se t-neueutrnn con alguien que los detenga, de l\focy, y en la pnertn, donde es siern- diciéndole sin rodoos: , pre t>tn nnrnernsa la concurrencia que , -~ds. no pueden eutra.r nqu?. ~i0twn c1 lle aurirse camino los unos em- l\1as d~ una v.ez se lu nsto a un ?aba~ pujando tL los otros, porqne la política no llero de rndu~tl'la saltar como ll!H\ lwbre basta, se a1ttopone nna señorita; de pronto ?uadrns Y mas eL111dras, l.m.1zado de una se oye una voz brusea que diee: a. otra .Pº.r agentt-s de polrc1~, Y. no obs- -Quítese Ud. de ahí! tante, a .1uzgm· por su apa.nenc1a, ctml- ojos desde la altura de la pampa en me- -Por snpue::-it<>, señor, responde aquc- dio de extenso valle con interpolados pe- lln. Iba solo á co1nprn1· una vara de seda. yueños montes <k, verdura con el mar en :Miente la seFiorita. Ella es una tima- ei último plan <lel cuadro y los cielvs pot· dora, y el individuo que la ordena reti- horiz1mte. ra1·sf' es un detectivo. El valle dP. Lima parece casi por todas Está uno en un baile de Arion, de esos partes siemp1·e triste, siempre seco, siem- á, que asisten hasta 5,000 pers(Jnas, entre pre empolvado, siempre penoso pm·a la los que danzan y las qué miran r;amina vegetacion; pero alli, dominando por corn- hasta Ja puerta, deseoso de respirar aire pleto gl'an parte de la vasta planicie que más puro, y allí se encuentra con el ca- tiene por limites los avanzados de los pitan "\Villin.ms, alerta, y dirigiendo de Andes y los bot·des del oeeano, los terre- á derecha é izquierda su mira.da investi- nos iucultos, bs cflminos terrosos, las gadora y expresiva como la del águila. grises y mal construidas tapias se ocultnn, Se separa del individuo que sale del salón con la inclinacion del valle, bajo el follaje; para Ja puerta, se aproxima á otro que y el grupo de torres de ln ciudad y de pretende entrar, y le pregunta, deteniéndo algunas otras construcciones se destaca lo en su rrrnrcha: sobre una capa de vegetacion, cuyos ma- -¡,Qué le trae á Ud. por a.qni? tiees contrastan á su vez con las azul.a.das -Mi esposa está en el h<Lile y vengo y lejanas aguas del mar. á buscarla para llevarla á casa, responde Cuando un sol radiante ilumina por la el interpelado. mafümét este inmenso cmidrn, yn no sé -Bueno, pues, continúa el capitan, qué brisas pri1naverales hay siempre en ahí está la puerta, salga; y, eomo solía esa hora y en ese sitio que ensanchan los decir Arternus Ward, ' 'el bom bre sale". pulmones con la plenitud de la vida. La Este es un caballero de industt·ia. garganta y el coraz6n parecen compla- Un sujeto bien vestido, de apariencia cerse en aspirar esas bl'isas, y nuestro pen decente y de mediana eda<i, envía su tal"· samiento bendiee á Dios, que nos hizo na- jeta al Inspector de Policía Byrnes. El cer en este pedazo de tierra tan querido, nombre que se lee en dielrn. tarjeta es el y á Pizarro, que tuvo la feliz inspiración de un ladrón conocido por "Red Leary," de fundar en ese valle la ciudad en que por ejemplo. vivimos. Lima tiene allí. el soberbio as- -Bien, ¿qué desea Cd? pregunta Mr. pecto de una ciudad regia y poderosa en Byrnes con rudeza, y bueno es advertir medio de campos abu<lantemente culti- que el inspector de policía tiene un tono vados. . . , de voz especial para esta clase de gente, ¡Oh, cuan mmenso deb10 ser. el secre~o el cual no da lugar á familiaridad. y otro Mgullo C<~n que nuestros ant1g~os V1r- muy distinto y afobh~ para sus amigos. rc~yes median el poder y la glorn\ de sus¡ -Y 0 deseara ir á la calle Wa ll por ap~rta~os sober~~o:~, al contemplar, ~esde quince minutos mañana, pues tengo que alh, baJO sus pies, como un emporio de atenderá una cuestión personal de jmpor- opulencia, como un baluarte formidable, tancia. como una i~1mensa palan.c~ para recupe- -Bien. yo haré que temprano, sin fal- rar ~gun dia el pr:dom11110 a.e .1.a i:~za ta, le acompilñe uno de mis guardias. espnnola en los destmos de la Clv1hzac10n, 1 El ladrón da las ,2;nicias al inspector tL Lima, la ciudad de Pizarro! por el favor que le ~lisp ensa, pues sabe que á los hombres de su elase 110 les está q uiern huuiera creído que era un inocent~ y ap:wiule espectaclor. (De «La Esposición Norte Americana») -·- Ch-arada. Con la primera y segunda te doy herramienta tal, que para varios trabajos e:> de gran necesidad: Uniendo tercera y cuarta representada hallarás, la dolencia mas aciaga de la nuestra humanidad. Segunda y cuarta comprende obra de tal magnitud, que al verla~ el ser se sorprende, y evocando la virtud adora al que la inventó. Con la segunda y primera formarás un utencilio, que en las regiones del Norte di:;tingue la !abandera. Cnart'a y segunda hoy la ostenta el que hace guardia de honor: ella valor representa, exijíendo gran ofrenda dd que se hace su señor. Por último, si á la prima la cuarta junto le pones, á cumplir algo de inclina por todas obligaciones. Y para el todo ¡oh curiosn! muy poco trabajo-doy ve á palacio presuroso y lo hallaras por quien soy. i;:. L. Evaristo San Cristoval Luis B. C1sNEROS. permitido ancla1· por los centres finauci~- Dibujante, Grahdor y Litógrafo ros, á no ser cim un policía que los acom- PILETA DES.A1VTA 0.A1'.A.LINA 210-LJM.. t pañe, por lo que pudiere acontecer. Las Clases peligrosas de Nue- va-York. Los detectivos de la ciudad de Nue- va-York tienen orgullo en conocer perso- nalmente á todos los criminales profesio- nales de la ciudad y de sus inmediaciones, siendo frecuentemente peculiar el resul- tado de ese conocimiento. El jefe de los detectivos habla con una persona, á pocos pasos del Hotel de la Quinta Avenida, y al; ver por aquellos alrededores á un p,utimetre, se vuelve y le dice: ( Los únicos vagamundos conocidos que pueden frecuentar esos centros sin ser castigados por Mr. Byrnes, ~on los hom- bres de negocim; y los empleados que de vez en cuando defraudan. No solo son esos los lugares donde les está vedado penerar á los malvados, pues el favorito sistema del Capitan \Villiams es, cuando sabe que hay alguno de ellos Dinamita De la muy acrejitada fábrica «Deutsche Sprengstoff Actien Gessellse:haft» de Hambur· go. venden en Lima y en cualquier punto de la costa. Lima y Uallao. Grace B rothe1·s y Oa. ¡No necesitan Bombo! en su demarcación, buscarle y decirle: Los pi.ano.~ G~VEAU son los mejores en Lima -Como vuelva Ud. á pc,ne1· los piés y los mas durables: venid á exami:11arios antes en mi distrito lo ponao en Ja cárcel. 1 de c?mprar en otras. partes. uz:~cos agen~es . • 9 Cnstm y Cn. H07 Umon (BaqmJano). Varia.· ~sto qutza no .este de acuerdo con la do surtido de .Armoniums Americanos. ley, pero así sucede, y como los indi vi- Pianos de poco mm á precios cómodo~. ) /

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