El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

6 Enrique Meiggs. FRAGMENTOS. • (*) Como ]a noche, al tramontar el d1a, T,iende callada el manto de sus S•)mbras Y desvanece el postrimer celaje Que alumbraba el confín del horizonte, Cubriendo con opaco cortinaje Desde la cumbre del enhiesto monte Que se levan.ta ergúido y soberano Desde el fondo del valle silencioso, Hasta el distante azul del oceano, Y somete á su inmenso poderío Selva, montaña, prado,~rnar y río; Así la muerte, noehe de la vida, Imperturbable llega sumergiendo En el abismo oscul'O, I11sondable, profundo de la nada, Un sér tras otro sér, y va escondit>ndo Tras el místico velo del futuro, La envoltura. vital, la humana forma Donde imperaba el alma, EL espíritu, esencia animadora. ~ue gobierna del hombre los destinos; Con su implacable soplo, Triste apaga la llama eren.dora Que hace humildes y grandes, Y sabios, y poetas y asesinos, Y no pe!·tiona en su rigor eterno, Para extinguirlas ciega, Ni la que enciende Dios y al bien alumbra Ni la que prende chispa del averno, De los astros del nial en la penumbra. De los templos el bronce sacrosanto Con lúgubre tañido clamorea Lanzando al aire fúnebres acentos, Como gritos de cárabo nocturno Qne en alas del pavor hiende los vientos. Un féretro rodea Jnnumerahle multitud de gente (-lnc ma1·cha silenciosa ( 'on a11ima dr>liente Y lento pas' ' y con ]a faz llorosa ...• ¿Qué rewla <-'Se cu ad ro que los ojos Miran de,;arrollarse entristccidos1 ¿Q.1é el fu u.eral cla1nin· que me conmueve Con su 1·011co vibrar e11 los oídos? Es el clam•>r anuncio de la calm:i Q.11e \'twla Pterna á disfrutar una alma; El eu:1dr11 es 1111 entierro, Es el liltinto tránsito dC'I mundo A la 1110rada 11c perenne eúeierco, La f11sa ('stre(·ha v frín, Postrimera mansLm d1• un sór humano. ¡Nut'Ya llama extinguida A 1 soplo de la lll ll\'1te. Un hombre rnús sin vi1'.n! ¿,Cu;'d de esa llama c>l fulgurar seria .Fatídit•11 ó Lrilla11tc? (*) SilJcero y pnfundo, aunque siempre dis- ta11te n.dmirndor de las releva.nteH dotes del señor ~'leigg,;. el autor exit·ido por el. expontó.- neo y general l'entim ento dA dol or r¡ue produ- gera la muerte de un héroe t.an dh:tinguido de las e mq ui .:tiis del progreso. concibió .v trató de realizar el pen,..amiento qne i;e de"'cubre en es- tos fr agmento,,:, y el día del entierro dei deplo- ra.do dif1mto. escribió los preEentes renglo1rn..; rimados.-lntimo~ inconveniente'! <le i-alnd, de ocupaci<me~ con$r.antell y aun de alguna honda herida del alma fueron luego cam:a de que que- d1i;:e inconclu..;a. la idea g-eneral rle 111. c0mpo$ición que abraza la descripción de la i·edón ameri- cana, que sir~ió de teatro :í. la acción civiliza- dora cie nqnel genio: la relación de los trabajos que emprendiera para implan:ar y dejar casi cumplida l'll obra. de imperecedero recuerdo. y l.L expo,;ición de 11ui;; actos generorn~ como be- nefactor del de~vali<lo. -Huy. asi inconclusos é incorrecto8. "'e publican e>~os fra.gmentvs eomo un humilde y sincero h(lmeu:ige de admiración y re.~pet3 á la m~m0ria del ilui:;tre filántropo . . EL PERU ILUSTRADO. ¿Cuál de esa alma la senda alumbraría Virtud, saber ó crimcn1 :Maldeeido ó henc1ito ¿deja un uom bre En la tierra? Decid. ¿Quién era el hombre7 Allá del cielo en la región empírea Se>nÓ voz divinal, grande, suprema, Y á su alta evocación surgió un querube Ante la Magna Esencia. Su frente ornaba celestial diadema, De la luz eternal claro reflt>jo; Hermoso á su presencia, Al mirarle ei Señor le hizo su espf'jo Y de nuevo la voz vibró tremenda: "Oye, diciP-ndo, voluntaJ es mia Que á la tie1Ta desciendas este día. Alma serás q ne ofrenda.. De amor munificente A la raza ele Adán, mi mano envía; Soplo de ciencia y caridad te infundo, Grande y bueno serás, yo te lo ordeno, Un genio baja á ser ele} Nuevo Mundo" Y envuelto en luz, sobre brillante nube, Tendió su vuelo á América el querube. Cuando en la tierra reposó su planta, Humana forma le prestó natura De hermosa faz y varonil semblant.e, De aspec:to noble y de perfecta hechura, Donde el alma del ángel se encarnara, Donde el ángel en hombre se trocara. Y discurre la sangre por sus venas Y el cerebro le agita; Ya siente que en el pecho Lleno de vida el corazón palpita; Alzélse, surge, nace, Y del H udson undoso la rivera Hufllla su planta enérgica, altanera. N uevo-génito Adán, aun inconsdente De su vital esencia., Su pensamiento vacilar parece Entre el etéreo sér y el sér distinto En que agitar se siente; No bien des¡.>ierto del eterno sueño, Casi dormido aún para la viJa No se expliea su menta Si aquella sensación es un recuerdo, Una rnf:\moria celestial, risueña, O si despierto todavía sueña. En torno suyo, la mirada absorta J Extático dirige, y sorprendido, Contempla el eielo, el eampo: el pati-io río A ves y flores y las galas todas · Y <le natµrn el lujo y poderío, Exclarnúndo entre sí, iTo<lo esto es m10? Percibe, C"studia, admira Y sn rnP-nte fecunda Se da cue11ta y corn prende cuant.o mira Sohre el vasto cn11 fí11 que le cireunda. El ángt>l poco :í poco desparece Dejando en fin, con s11 <.:oneienciaal hombre De la vida eu la espléndida maña11a., Sinti~ndo va la facultad humana A su quer~r s11geta Que [i la YOZ de su espíritu obedece; Espíritu, al 111a, luz, antol'eha, flauia E11carnnda <>n 01 munr:io, Y que en el mundo ENRIQUE MEIGGS se llama Vedla, al ií está de pié la ta11a erguida ])p) hijo noble de Cc1tskill gallarda, Enérgic·a ostentando Sobre fornidos hombros la cabeza, Que p0íforosa guarda T11rlJule11ta pn·ñc>z 11e pensamientos; Con límpida p11rt>za, De su serena frente Irradia con fulgor rc>splandeciente A urPola de \'Ívidos reffojos . Del 111irífit:1J sol que su alma alumbra. En los ojos azules, Como el limpio fanal de la cnn<.:iencia, Luce corno centella que deslumbra La expresión de preclara intelitTencia· Despide su mirarla 0 ' Ln chispa del talento Jnminosa, Y en sus laliios se mira dibujada Petpétua una sonrisa De bondad cariñosa, Prenda ó señal de lél. vi1·tud más hclla, La que entre sus . virtudes más descuella, La que el Señor le jmpnso por di\' Ísa Cuando, al enviarle al suelo, Dentro del noble pecho le pusiera Un corazón magnúnimo: La Gur·idad, la Caridad su blinw, Del infeliz .y del feliz con¡:;ueln Que al hom.bre diviniza v le redimP· . . ' La que entre dotes mil que lo hacen grande Es la dote mejor, que lo hizo buen~->. Contempllldle un instante; Una vez más dirige en sn contorno Mirada fija, perspicaz, profunda, Que v[i más léjos, más allá, adelante Uel físico horizonte Que el ojo humano á percibir alcanza . Le bastan los obj et<>S que le cercan Para medir del bom \Jre la pujanza; Piensa, discurre, observa Con cuidadoso est.u11io Las maravillas mil que le rodt'nn, Ningnna ante sn vista rc.::>et·vmla; Su mente ha comprendido Cuánto la Ci e ncia puede y ha podido, Cuánto la industria inteligente, sabia, Apoyada en sus leyes, Lograra realizar omnipotente. iCt'1mo aplicnr la exhubcrante s<ÍYia. La ardiente actividad de su eerebro Que en expansir\n potente le anoriada1 ¡Todo lo encuentra allí, no· falta nada! Ilin·iente copa, su potente crárwo Vital derrama el pensamiento nuevo, Fecundo, poderoso y expontú.neo; Intrépido y audaz titán se siente, Lo extraordinario lE.. fosdna el alína. Lo noble excita su e11tusiasmo ardiente, Tndo lo grande en su cerebro cllbe, Sediento está su coraz.Sn de gloria; Mas espacio le falta Al ardor impetuoso que le exalta; Bif'n co:n prende, bien sabe, Con firme convicciún que su alma llena, El mandato Jivi1w Que grandiosa misión cumplir le ordena. iYias la sern1a cu;'d es? iCuá.I el camino Que seguir debe <.:on ansioso anhelo? Seguro d~ encontrarl11, pues coufía En el genio inspirado que le guía, Investiga los úrn hitos del cielo, Su Yoluntad restwltn Con la doble vir.;iún del inspirado, El fondo azul del ho1·izonte mira. Un instante suspc11~0, Conmovido y absorto permanece Ante aquel más al1<.Íi poi· que delira, Cuyo misterio más y más se acrece. ' 'Allí está oculto tras Je opacos velos El término fatal lle mis desvelos" Arrebatado exclama, Y con el pecho henchido De un placer imkeible, U na so11 risa celestial se pinta Sobre sus labios de rosada tinta; Un lampo indefi11il>le De magnética luz, de luz febc3 En su frente y sus ojos centellea, Y en la cmociúu q tic eJ pecho Je dilata

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