El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias
6 Charla. Un gran señor inglés se quejaba á En- rique VIII de que Ilolbein lo había echa- do á rodar la escalera en el momento en que él quería forzar su puerta, y hacía mil juramentos de venganza contra el pintor. -Milord, le dijo el Rey, os prohibo, bajo pena de muerte, atentar contra la vi- da de mi pintor. La diferencia que en- cuentro entre vosotros dos es grande, por- que de siete paisanos puedo, en un mo- mento, hacer siete c0ndes como vos, mien- tras que de siete condes como vos, no po- d1·é jamás hacer un Holbein. EL PERU ILUSTRADO. Georgetow, distrito de Colombia, en el año 1799, declara que la noche del 13 de Diciembre, de resultas de una moja<lura se sintió el General Washington acometi- do de escalofríos y dc1lores de garganta, á que sucedieron tos, fieb1·e y respiración la- boriosa. Creyendo que se trataba de un simple resfriado, se hizo sangrar por uno de sus sirvientes, que era flebotomiano y le extrajo un azumbre del vital líquido: á. la mañana ~iguiente fué visto el paciente por sus méd1c%, los doctores Craick y Dick, quienes en el trascurso de dos horas le propinaron otras dos copiosas sangrías, un vejigatoriu á lti. garganta y dos dosis de ealomelanos seguidas de otras dos de tártaro emético. ' que sus aflicciones calma. Una caricia que abrasa. los lábios en que se posa; una ccnclusión hermosa . para la frase que pasa: La expresión de tus amores, mi dulee ilusión cumplida; nu~va alma y nueva vida, bálsaino de mis dolores ..... Pero sí con ánsia loca quieres que hablando prosiga ...... ¡déjame que te lo diga más arrimado á tu boca." ANONIMO. A la señorita Victoria .... Un bebedor estaba comiendo, y á los postres le ofrecieron uvas. Bajo tan "heroico" tratamiento, no es de estrañar que á las once de aquella no- D che entregase su espíritu el ilustre enfer- (7 DE OCTUBRE.) os vívoras inmensas, custodiando, -Gracias dijo rechazando el plato; yo no acostumbro tornar ·vino en píldoras. De tu beldad la gracia sedudora, mo, no sin que sus médicos, como úitimo p , t t d h • areceume us renzas, en ca a ora, recurso, le aplicasen á Ja garganta una ca- Q ue su hermosura sigo contemplando. Un oficial á un camamda: -¡Es usted un torpe! taplasma de sal vado y vinagre y á las ex- tremiJades vijigatorios que no tuvieron No es más suave y rntil el viento blando, efecto. Ni es más brillante el rayo de la aurora, El camarada: -¡Y usted!. ..... iAcaso hay oficial más inútil en el regimiento1 El jefe: Este certificado es la prueba más palpa- No necesitas más, sino te adora, ble de los gra11dcs ade1antos que ha hecho Para rendir al ser que estás amando. la medicina. En nm·stros días no es pro- · bable que una persona de la edad y de la Más, como tienes cualidades tantas, b · · ' d G W h Como eres de virtud, rico modelo, ro usta const1tuc1nn e eorge as ig- t<>n sucumhiera á una afección como la Como fascinas cuando alegre cantas, --¡Señores ...... que se han olvidado us- tedes de que estoy yo aquí!. ..... Milady Cartiorigt, esposa del virrey dE" · b , , Con esa dulce voz que sube al Cielo. que aqU<.'Jª ~a este. Irlanda, decía un día á Swift: -EL aire de este país es bueno. Swift se arrodilló ante ella y le dijo: -No digáis eso, por favor, en Inglater- ra porque pondrán sobre él un impuesto. / u~ desgraciado condenado á muerte pi· de en el cadalso con qué refrescarse. Se le presenta un vaso de cerveza, que él re- chaza diciendo· -La cerveza produce cálculos. -Sabes que me caso? -C6mo? tú! ...... 1\.h! yo creia tu cora- zón mejor acorazado! 1 -Es verdad. El corazón es un acora- zado; pero el amor es un torpedero. Dijo uno, delante de Martainville, la co- nocida máxima de que "quien paga sus deudas se enriquece.',' -Bah! observó él: ese es un falso ru- ,.mof que hacen correr los acreedores. Co:\10 MURIÓ JORGE w AbHINGTON-Has- ta ahora ha pasado por cosa corriente que el padre de la gran República falleció de muerte natural; pero no es así; según lo ha hecho conbtar ante varios de sus cole- gas un distinguido facultativo que tomó parte en el reciente Congreso Internacio- nal de medicina en Washington. Este señor ha hecho la afirmación, que al principio pareció estupenda á sus cofra- des, de que Jorge \V ashington fué muerto por sus médicos, fieles, el erróneo trata- miento que privaba en aquella época y bien semejante por cierto al dél doctor Sangredo, tan donosarnente descrito en la novela· Gil Blas de Santillana. Que el doctor aludido no habla á humo de pajas, lo prueban las biografías de Washington, y mejor, un documento de tanta excepción como el certificado de los propios médicos que asistieron á Was- hignton en su última enfer1'nedad y que aparece publicado en un periódico de Opiniones. "iQué es un beso? preguntaste con dulcísimo embeleso, :mando en mis lábios posaste el mas caildoroso beso. Ni lo supe definir, ni te pude contestar; que á veces habla el cal lar bastante más que el decir. Extasiado te miraba, porque en el instante aquél, tanto me embriagué con él que ni á pensar ac~rtaba. · Y pues trabajo me cuesta, á explicarlo ván por mí, para que veas así. que no es fácil la repuesta. EL FILÓSOFo.-El pulm6n que impuros aires arroja. EL QUE SUFRE..-Es una hoja del árbol del corazón. · EL POETA.--Es el aroma de 1a flor de nuestra vida, es el alma agradecida que hasta los lábios asoma. EL JÓVEN.-Un devaneo del goce eterno, infinito, que halaga nuestro apetito y fecundiza el deseo. LA ~ADRE.- Es el frenesí de mi amor inextinguible, única imajen pmüble del cariño que hay en mí. Espont(mea indicación de mis afanes prolijos, que dá á entender á mis hijos lo que hay en mi corazón. EL A~CIANo.-Una pavesa de la. h1>guora de la vida, la ilusión desvanecida que vá. buscimdo la hue1'a. Yo-Tu beso la luz del alma, es para mi corazón la grata satisfacción Y corno son tan lindos tus cabellos, De tu ventura veo los destellos. CARMEN PoTTs DE PEREZ URrnE. Gran tarja. Plebe del pensamiento, erguida plebe en gracia de la casta ó la fortuna idónde está tu labor?-desde la cuna tan solo el hmnb1·e ó el placer te mueve. La ley del adelanto ¡qué te clel>e! Cual es tu gloria en el Poder?-Ningunn. Despreciando el tral>ajo, á la Comuna pábulo das en su argumento aleYe. Y esa chusma ignorante, maldecida, es superior á tí; porque á su azada dehe-. el grano que tu vientre anida ..... . Hombres que nada hacéis ni valéis na.da, sobre el papel manchoso do la ·dda os quisiera borrar de una plumada.. CARLOS G. AMEZAGA. Lima, Diciembre de 1887. A nuestros abonados. Los repetidos y considerables fraudes cometidos en la repartición de nuestro se- manario y en el cobro de las suscriéiones, 11os obligan á suspender desde, el nú.1~e~o 34 (31 Diciembre) el reparto a, domzczlw. Cada uno de los Sl~ñm·es abonados, re- cibirá la tarjeta de que damos un facsí- mile á continuación, la cual será el único comprobante para recojer el se;nanario de nuestro establ~cimiento y en el mismo, se abonar4n las cuotas co;-respondien~es, sirviéndose al efecto los señores suscr1to- res, presentar el último recibo que hayan pagado. Aquellos de nuestros ab0nados que no se:avengan á recibir el periódico en nu~es. tn, almacen 1 pueden mandarnos aviso oportuno, para eliminarlos de nueetras listas.-Los Edito?'es.
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