El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

2 Lizandro Oazorla-Puno. T. Enrique An5ulo.-Moquegua. Isaac Portugal-Lampa. Víctor M. Calderón-Cuzco. Eduardo Ramirez Francia--PiE:co. Oazorla Hermanos-Moliendo. Luis Torres-Ilo. M. Vasquez de Velazco-.Arica. Daniel l<'. Dávila-Tacna. M. Santibañez y Ca·- La Paz. M. Gamón é hijo-Iquique. Adolfo San Martin-La Paz. Juan Casaretto-Chongollape-Jaén. A nuestros suscritores Suplicamo~ ~ nuestros abonados que no hayan rec1b1do los últimos números de "El Perú Ilustrado", se sirvan acer- carse á la oficina con los recibos que ha- yan pa~ado á fin de confrontarlos con los resi:iect1vos talones, pues, algunos de los ~nt1gu?s cobradores del periódico hán mcurndo en fraudes, que necesitamos esclarecer. _I~;ialmente hemos suspendido la re- rn1s1on del ~·'.semanario, á los suscritores q~e aun adeudan las cuotas correspon- dientes al ler. semestre, pues, demandan- d_~ f~ertes gastos el so~tenimiento del pe- nodico, .n? !lºs es posible agregar á ellos, los perJmcios que ocasiona la demora en el. pago de los abonos que, corno se prevmo, han debido hacerse anticipa- damente. Los EDn'ORES. "EL PERU ILUSTRADO". REDACTORES HERNAN VELARDE. - ZENON~RAMIREZ. LIMA, DICIEMRBE 10 DE 1887. Don Zenún Ramircz, redactor de n;iest!'o semanario, se há asociado desde el presente nú- . mero el Doctor Don Hernan Velarde, nuestro distinguido colaborador, cuyas, be_llas producciones, bien conocidas del publico; han engalanado varias veces las columnas de "El Perú Ilustrndo." O~·~aniza~a como lo está pués, la Re- dacc10n y siendo constantes nuestros es- fuerzos para mejorar la parte artística de ~·Et Perú Ilustrado", que tiene ademas la honra de contar con Ja colaboración de distinguidos escritores y escritoras nos ali:nta la esperanza de que el público sa- bra corresponder á los bacrificios de todo género que nos demanda el so5tenimien- to del puiúdico. EL PERU ILUSTRADO. DON PEDI<.O II EMPERADOH. DEL DRAZIL. El 2 del presente cumplió 62 afios Don Peclrn II de Alcántara, Emperador del Brasil. No seríamos consecuentes con nuestra misión, si al enviarle nuestras sinceras fe- licitüciones por tan fausto suceso, no ma- nifestaramos tambiéu las vivas simpatías que nos merece el úuico monarca anrnri- cano.- En Don Peclro H vemos nosotros al infatigable obrero del progreso, al hom- bre erudito y de Verdadero mérito que sostenido pot· los suyos en el trono que heredó de sus mayores, ha justificado con sus obras Ja ratificaeión de su puder he- cha por un pueblo agradecido. Don Pedro H del Brazil merece todo el cariño que le profesan sus súbditos y la universal reputación de qne goza-La Historia le hará espléndida justieia y no- sotrus republicanos de corazón nos descu- brimos respetuosos ante esa augustafren- te que sobre la imperial coro11a de oro, luce la de laureles del sabio y la de siem- pre, vi vas del benefoctc•r de la Humanidad. Nuestros Grabados. L retrato del Contra-Almiran- te de la A rrnada Nacional Dou Lizardo Montero, ocupa hoy la 1. ª cara de nuestro semana- rio. -Desde 1853 hasta 1H83 la vida de D. Lizardo Montero dedicada al c:;ervicio del país, es tan conocida, que bién pudiera- mos no consignar la biografía de este personaje; pero á fin de no variar nuestr-o programa, apuntaremos algu- nas fechas sin entrar en apreciaciones cuya tarea corresponde á los que despues de una. ó dos generaciones emprendan la labor histórica. Una vista de Chiclayo capital del De- partamento de Lambayeque y otra de Huánuco son los grabados de la página9. Un carnero el "Hampshire" y un cua- dro verdadera representación de nuestra existencia siempre en desafío con el Tiem- po y él siempre delante de nosotros, son los c103 dibujos de la página 4'\. Del "Hampshire", damos algunos apuntes en el lugar que corresponde. EL CONTltA-ALMlRANTE MONTElW. atural de Piura, cuna del ilus- tre Grau y de muchos otros notables marinos, Don Lizar· do Montero nació el 27 de Ma- yo de 1832.-Hizo los primeros estudios en su ciudad natal y los terminó en Quitó. Regresó del Ecuador á bordo del ccRí· mac» y fué entónces, hallándose reunido con los distinguidos oficiales de la marina peruana, cuando se reveló su decidida vo~ cación á esa noble carrera. En 1851 ingresó al Colegio Naval Mi· litar de J ,ima y permaneció en él hasta 1853 en cuyo año se embarcó en el ccI\1er- cedes>> en clase de aspirante: En 1854 naufragó el ce Mercedes» en aguas de Casma. Embarcado después en el ccRímac,» se halló también en el naufra- jio de este buque ocurrido en 1855. Nombrado Profesor de la Escuela Na- val, permaneció en ella hasta embarcar- se en la ccApurímac,» ya con la clase de Teniente 2·). Se hallaba á bordo de esta fragata cuan- do estalló la revolución de Vivanco-Don Lizardo Montero, secundó ese movimien- to, pronunciándose á favor de él con el buque, cuyo mando le encomendó Vivan- co, confiriéndole á la vez la clase de Ca- pitán de corbeta. Como sabemos, Ja revolución aquella fracasó y Don Lizardo Montero fué de~­ terrado á Chile por el entónces Presi- dente de la República, General Don Ra- món Castilla. Vuelto de su destierro en 1859, se di- rijió a Europa, donde perm~neció ~a~t~ 1863, en cuyo año, el Gobierno utilizo sus servicios, siendo desde entonces su vida activisima Comandante del « Lerzundi,» primero; luego Prefecto de Tacna y Jefe Marítimo de Arica, el señor Montero, promovido á la clase de Capitán de Fragata, fué llamado al Callao á donde se dirijió, mandando en Jefe la flota nacional. Ya en este puerto, fué nombrado 90- mandante General de Marina y ascend1do á Capitan de Navío. En esta época tuvo lugar el desacuerdo con España. No .podemos dejar de consignm· aquí, que _muchas veces · las contrariedades que ocas10nan las pu1licaciones del género de la presente y las exijencias de aque- llos mismos que debían concedernos positiva protección, nos hán hecho vacilar en nuestra tarea; pero nuestra dignidad co;nproHletida, el vivo anhelo que tene- rnos por e~adelnnto del país y la ho'nro- sa acojida q 11e hemos tenido la fortuna de merecer del úlilico ilustrado y de la prensa tan to na : onal como extranjera, han sido poderosos esJmulos que nos han hecho segitfr adelante s ·n economizar es- fuerzos ni gastos, aleetaclos repetimos, por la esperanza de que nuestros . fanes serán al fin debidameüte apreciados.· Designado por el Gobierno de Pr~d.o para adquirir en EE. UU. de Norte .Ame n- ca los elementos bélicos que necesita.ha el país, desempeñó con éxito tan delica da misión, teniendo la suerte de llegar al Callao precisamente el 2 de Mayo de 1866, encargándose en 'el acto del m~n­ do de la Escuadra y enarbolando su rn- signia en el ccTumbes.» No creemos necesario relatar aqul e! glorioso combate del cc2 de Mayo;» m ocupamos de la parte que en él le cupo un capricho; desempeñará Don Lizardo Mont;r.o. . en libertad Después del combate, marcho a Chile Dos tipos ocupan la parte superior de la página 12-El de la izquierda es el re- trato de un activo y humilde industrial; lo dedicamos á nuestros lectores del barrio de San Marcelo á quienes el buen Peticote provee diariamente de blanco pan y apeti- tosas golo~inas. El tipo de la derecha es nuestros lectores quedan de encontearle parecido con mode. Los EDn ORits. quien les aco- como 2 • o ·de la Escuadra aliada, que mandaba en Jefe el Vice-almirante Blan- Un problema géornetrico es el último dibujo del pt·esente número .- Nuestras amables lectoras, pueden cortar diez trian- gulitus de papel iguales á los de nuestro grabado y entretenerse un rato acomo- dandolos hasta obtener el cuadrilátero pro- puesto,-- sencillísima operación que las distraerá por algunos minutos. * * * co Encalada. Antes de la caída del General Prado, el señor Montero llenó en Colombia una importante misión diplom~tica. Durante la administración de Balta, además de otros cargos, fu~ Diputado por Piura y Senador por el mismo Departa- mento. . .b. 11 Sus numerosos amigos ex1h1 iero~ s. candidatura para Presidente de la Republl·

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