El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias
8 EL PERU ILUSTRADO. . f vado Pn los del buho. L~s grandes ojos 1 Que las virtudes que forrnn ban tu alma .erraron desde la cara ele Y uba-Bi Ji hasta Son un legndo para mí precioso, la. linterna y acabaron por fijar sus in- Ilúlsarno solo quP mi pena calma conscientes miracfas en aquel ohjdo lu- Postel'llac1a ante el Toc.lopodero:so. minoso. Bill se contenía c011 dificultad. -Miggles. ¿Sois sordo? ¡De todas ma- neras no ~erei:s mudo; estamos! Yuba-Bi!l sacudió por el hombro aque- lla figura inmovil. Yo no te olviJaró mientras exista Y siempre con intensa adoración, Y al alzar ú los cielos YO mi vista Te envim·é suspfrand; el corazón. Lima, Agosto 9 de 18.8'7. F ADIANA V DA. DE DI ANDERAS. Versos. Con gran espanto nuestro, cuando Bi11 quitó la mano de encima del veuerable forastero, éste fué encogiéndose hasta quedar reducido á la mitad de su tarnnño y convertirse en un lío de. ropas indesci- frable. (AL DISTINGUIDO LITERATO SEÑOR DOMIN- -¡Maldita Hea mi piel!-dijo Bm, reti- GO DE VIVERO.) rándose sin esperanza de lucha. l. El juez se adelantó entónces y volvimos á enderezar aquel misterioso inverteLraclo en su posición prirni ti va. ( Continum·ú.) ----~·--- Dedicado, Á LA TUMBA DE MI SEÑORA MADRE EN EL DIA QUE CUMPLlA AÑOS. ¡Ah! Hoy al recordar tu nombre santo Mi corazón se eclipsa de dolor, Solo te hace la ofrenda de mi llanto Mi alma inundada por tu ardiente amor. Solitaria en mi aflicción No tengo más que ofrecerte Que el llanto del corazón Por mi despiadada suerte. Tú eras de mi alma la vidn;, Tu amor era mi consuelo, Del cielo estrella caída Que volvió á subir al cielo. Tan solo guardo en mi pecho Dos recuerdos dolorosos Y así llorando yo gozo Con el corazón deshecho. Y mis lágrimas vertiendo En medio de amargo duelo No obstante que te estoy viendo Que te has remontado al cielo. 'Fué la vida para tí un tormento, Rodeaclh de pesar y de agonfa, Yo compartí contigo el sentimiento Por que era tu pena la pena, mía Ay! en tu noble corazón virtuoso El deleite ·fugaz no se albergó Y ante las decepciones victorioso, Con la resignación de ellas triunfó Caminaste infeliz por un camino Sembrado de miserias y pesares, Cirnióse sobre tí fatal destino Cuál negro temporal en límpias mares. AZULES. ¡Que az1í.1 es tu imágen que mi alma acaricia Allá en sus adentros! cual flor del pensíl, Azules lns cintas que abrazan tu cuello, Tu griega cabeza., tu talle jcntíl; J;a carta en que escribes tu amor. tus enoj9s; Mis sueños amantes. lius lánguidos ojos; De azúl las humildes, llorosas violetas; Los lagos que en olas Úanquifo.s ó inquetlls El cielo reflejan; el cielo es azúl. Las trémulas ondas, cual niebla tejida, Que cubren tus formas, de diáfano tú]; Y cuando me miras, oh! maga queTida, El aire azuléa ........ ¡ Azúl eres tú! II. jQUISIERA SER TU! Las nubes del cielo, fo uieh1a del aire, Las sombras, mortajas del día que huyó, De vaga tristeza mi alma inundaban, ..... . Silencio, y tinieblas, mi paso buscó: ¡Perdí la conciencia! ...Debajo al ramaje De selva frondosa tendido me v], Lloraba ...Y en medio del verde follaje El canto quejoso de un p:ijaro oí. Por bala certera., en sangre bañado, El ala ya rota cayó del ombú: -Viajero del bosque, oh! pájar0 errante, Le dije yo entónces, quisiera ser tú! J OAQUIN LEMOINE. Ronde l. (Para «EL. PERÚ ILUST~. A.DO» ). Las tempestades que; en el mar se agitan, que en convulsión horrenda se desatan y al abismo las naves precipitan, si de los hombres la piedad exitan, de todo un Dios las cóleras retratan. Aliento de huracanes, voz de fuego, esparcen en las vastas soledades, del oceano-y le i!tprimen fi~ror ciego las tempestades. Pero en el alma enérgica y valiente, y en el cerebro que inspirado siente bullir de ideas gérmen turbulento: es dónde más sublimes claridades En la triste orfandad de nue:stro duelo arrojan, clesantando el pensamiento, Siquiera nos quedó, madre querida, las tempestades! El abrigo del hijo que en tu vida c. E. SILES. l~ué tu sostén, tu amor y tu co1~11f!{n. ·-· una 1·e11111<;11; y cumo ésto es cosa que á nadie le gusta (partic:ularme11tc' ú fas iwf.ío- 1·itns) qne se sepa, clarn está. qnc <:on su intJ'(>duccióu puede pa::;:1rse un ugrada- bie rato, en u:rn nochP de vclnda. Para a \ ' C riguarlo, Pntré;snesl'le fa tabla{, • una srñoritn y se la requic1·0 que cliga rn qué C(ilnmnas <'sÜ el número equi- valente á sn edad; y después se snman junt::is las cifras que apare·.zean en el en('H- bezamiento do las columnas, en ltts cuales existen lns que marcan la eclnd de In. pcr- srma, y d resultado tctal serú lo qne se quiere saber. Por ejemplo, si Ja edad de la señorita. es 17 aí10s, ésta cifra se encuentra en b pt·i- mera y qni.nta colum11a; súmense, puc::., las primeras .t:ifras de las dos y se obtendr[i el tot~l, que equivale á la. eaaa q tie se desea averiguar. -¡ SIOUE LA TABLA MAGICA. " 1 2 4 8 16 3rz_1 n 5 9 17 gg· ' ¡) 5 6 6 10 18 34 7 7 7 11 19 35 9 10 12 12 20 36 11 11 13 13 21 :w 13 14 14 14 22 38 15 15 15 15 23 39 17. 18 20 24 24: 'º 19 19 21 25 25 41 21 22 22 26 26 42 2a 25 23 27 27 43 25 26 28 28 28 44 27 27 29 29 29 45 29 30 30 30 30 4G 31 31 31 31 31 47 33 34 36 40 48 48 35 35 37 41 49 4D 37 38 38 42 50 50 39 39 39 43 51 51 41 42 44 44 52 52 43 43 45 45 53 53 45 46 46 46 54 54 47 47 47 47 55 1)5 49 50 52 56 56 56 51 51 53 57 57 57 53 54 54 58 58 58 55 55 55 59 59 59 57 58 60 60 60 60 59 59 61 61 61 61 61 62 62 62 62 62 63 63 63 63 63 63 A S. S. Leon XIII. EN EL FAUSTO DIA DE SlTS :fWDAS DE ORO. ¿Qué sucede en el mundo, Padre Santo, Que todo se enaltece en este día?..... ¿Por qué el iris de paz y de alegría El orbe llena de ilusión y encanto? ¿Qué poder en la tierra vale tanto Que no rinda homenaje á tu valía? ¿Es tu nombre, tu gloria, ó gerarquía, O es de Dios el designio sacrosanto? ¿Será que el arca de la Iglesia Santa, Que tanto, tanto para el hombre encierra, En tus manos ha puesto su tesoro, Miéntrns en el munndo lloro mi amargura Ya sea en la miseda ó en la gloría 'rabia para divertir jóvenes. Que huyen las sombras, el error se espanta ...l.. Y el sol de la verdad sobre la tierra Tú rccucrcfo amoroso, madre pura, Conservaré con~tante en mi memoria. Con 10-... númer~s que al pió aparecen, Alumbra el día de tus BODAS DE ORO? puede ·e 1 -tarse facilmente la edad <le cual iera persona que se encuentre en ARMANDO DE LA Fu ENTE.
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