El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

2 Eduardo R. Francia-Pisco. Isaac Portugal-Lampa. Buenaventura Beas-Ica. José Luis Torres-Ilo. O. Salinas.-Samanco. Ricardo Morzán-Caráz . Daniel F. Dávila-Tacna. ,¡~** Nuestros Grabados. EL PERU ILUSTRADO. del Derecho y, muy jóven aún, c.asi en la infancia, en aquellos pasados tiempos en que no era comun iniciarse en la alborada á la vida de la inteligencia, abrazó la car- rera · de abogado, en la que como abne- gado defensor de la Justicia y, más tarde, como sabio é íntegro Magistrado había de ceñir á su frente los más brillantes lau- reles que han enaltecido á su pátria. Con legítima sat isfacción damos h0y en Mientras tanto, vibraban en l~ esencia Ja primera página de nuf'stro semanario el de su sér, en su noble y generoso corazón los r etrato del finado señor Doctor Don Fran- écos de la revolución de España, de la cisco Javier Mariátegui, prócer de la In- invasión francesa, el destierro de los re- dependencia del Pe.cú y Vocal que fué de yes y otros notables sucesos de esa época la Excma. Corte Suprema de Justicia de que advertían á la América, de que era la República, acompañándolo de los lige- llegado el momento de promover ince- ros .apuntes biográficos que nos ha sido santemente la emancipación de las colo- p~si~le reuHir; pues, la historia de la vida nias; y el Doctor Ma riátegui, uniendo sus publica de este varón extraordinario é in- convicciones á las de varios otros hom- signe P?r. sus talentos y por sus altas vir- bres ilustrados y resueltos, que se consa- tudes ci vicas, es la historia. misma de la graban con el más noble entusiasmo á vida política é independi~nte del país. trabajar en tan elevado intento, sin reserva En la página 4 entran dos grabados de sacrificio alguno por su parte, comen- que no carecen, por cierto, de intere~. Es zó su propaganda en el Perú, donde todo el prim~ro una vista de la quebrada del esfuerzo era más difícil y peligroso que Infie'rnillo tomada del túnel N°. 32 del en cualquiera otra parte, por ser Lima el :Ferro-carril Trasandino por los señores centro de los recursos de defensa y el lu- Bacigalupi y Cabieses,'-Amateurs; y la gar de residencia de la autoridad supe· segunda, la fachada de La Vinícola depó- rior del Vireynato. Desde luego, no hu- sito de la hacienda de los señores Boza y bo pensamiento alguno, plan acordado ni Hermano, en Pisco. diligencia que no estuviera á su alcance y En nuestra p{ gina 9 aparece en cuatro en que no le tocara desempeñar las más graciosísirnos cuadros, la historia de un per- difíciles comisiones, contribuyendo efi- cance entre un fumador de lo bueno y un cazmente. con todo el admirable poder de tunantt>, que no repara en pelillos para ju- su vasta 'inteligencia y la energía indo- garle una pasada. mable de su espirítu vigoroso, á preparar Por fin en la página 12 se vé el tipo la gran revolución de la Independencia, de un discípulo de Baco, en uno de sus hasta tener la gloria de ver coronado el arranques de entusiasmo por las musas y éxito de sus afanes, poniendo su firma al por el sublime arte de Bellini y de Mo- pié de la acta en que, el 28 de Julio de r.art, y una escena que pasa así como si 1 3 2 r, se proclamó en la antigua ciudad dijéramos entre los bastidores de una le- de los reyes la emancipación política del c~ería del campo, donde, á pesar de la ma- Perú. ledicencia de las ge11t~s, la leche es siem- y es muy fácil comprender que seme- pre pur~ y barata, mas que en los centros · jantes esfuerz0s realizados por el jóven de de las crndades. 1 1 aquellos tiempos que, con audácia y con ** * talento singulares, trabajaba por la liber- DR. D. FRANCISCO JAVIER MARIÁTEGUI. t 1 tad ~e su p~t~ia, mucho antes ~e que los - ejércitos auxiliares de Buenos Aires y Co- Honrar la veneralile memoria de los lombia se aprestáran para venir á librar padres de la Patria que, á costa de mil sa- en nuestro suelo la última batalla con~ra crificios han dado libertad á los pueblos, los dominadores de tres siglos, fueran d1g- es un sagrado deber que la naturaleza y namente apreciados por el General San la gratitud imponen á las naciones civi- Mart1n, á quien Mariátegui ayudó con )izadas del mund0; y hacer omisión de perseverante eficácia, granjeándose, por ello es incurrir en una falta que la J usti- la importancia de sus servicios á la vez cia condena y la Lealtad n perdona. que por su clara inteligencia y la recti- Por eso rendimos, hoy homenaje á la tud de su carácter, la más alta estima- rnemoria de uno de los más esclarecidos ción de ese génio de la guerra que, hu- próceres de nuestra emancipación política, millando la altivés del vencedor de Bai- consignando aquí siquiera sea algunos len, preconcebía tambien la suerte de las breves apuntes sobre su vida. naciones cuyas cadenas rompiera con el Francisco Javier Mari:ltegui nació en 1 poder de su espada. Lima, el 22 de Noviembre de 1793, cuan- ¡ Una vez asegurada la Independencia do la Francia, amenazando romper las ca- 1 del Perú con el triunfo de Ayacucho, el <lenas del esclavo despues de la memora- 1 Dr. Mariátegui fué tambien uno de los ble trajedia de 1789> se presentaba á las 1 más infatigables colaboradores en la obra demás naciones como faro poderoso que de consolidar la autonomía nacional de b esparcía en torno suyo los rayos de aque- República, bajo el imperio de institucio- lla luz redentora que, un cuarto de siglo nes libres y verdaderamente regenerado- más tarde, había de ser el génesis de la ras; pues que, hberal avanzado y repu- libertad de un mundo. blicano por la más firme convicción á la Fueron sus padres el señor don Igna- vez que ardiente patriota por la natural cío de l\fariátegui y la señora doña Jaco- 1 tendencia de sus afectuosos sentimientos, ba Telleria, ambos de esclarecidas fami- aún no creia terminada su tarea con el lias en tiempo del coloniage. ; resultado felíz de aquella gloriosísirna Dotado por la Providencia de las más¡ jornada. Abrióse entónces para él un fe l ices disposiciones, entreg6se con ardor nuevo período de extraordinarios esfuer- al estudio de las Ciencias, de la Filosofía y, zos, no ménos críticos é indispensables que los ya hechos á costa de mil sacrifi- cios, y Mariátegui luchó sin reserva y sin reparar en peligros por la realización de aquel ideal soñado, aún posponiendo á ese fin su tranquilidad personal y los go- ces de su familia, en los que su alma es- cencialmen te amorosa encontraba el pla- cer más inefable. El primer Congreso que se reumó en el Perú, tuvo en su seno, junto al eminen- te Dr. Luna Pizarro, al ardoroso tribuno cuya elocuente palabra, resonando bajo la bóveda del santuario de la ley, mani- festaba por primera vez en público sus doctrinas esencialmente liberales; las mis- mas que sostuvo con inquebrantable fir- meza durante su larga carrrera, ya como escritor y abogado en el terreno de la discusión razonada; desde lo alto del si- llón gukrnati vo, <;orno Ministro de Esta- do; bajo el augusto doce! de la Justicia que distribuye el íntegro Magistrado; siem- pre, en todas partes y circunstancias, co- mo el apóstol de las más sanas doctrinas y el tipo de esa fidelidad franca y honrada que solo comunican las convicciones fir- mes y verda'.leras como la santidad del espirítu. El Doctor Mariátegui fué Ministro de Estado del pcimer Gobierno republicano que tuvo el Perú, siendo Presidente el Excmo. señor General D. José de la Mar; fué tambicn Presidente del Congreso, del Con<;ejo de Ministros y de la Corte Su. prema de Justicia, cargos que desempeñó en di versas ocasiones, dando el rar]simo ejemplo de permanecer siempre fiel y c~u­ secuente á los principios que desde su JU- ventud había profesado, sin que en él tu- vieran la menor influencia ]as trasforma- ciones de la edad ni el desaliento que en el ánimo de los hombres públicos suelen irnprimir, por lo regular, las decepcione~ ó el dei::!arollo de cierta clase de acontet:i- mientos. Muchos y muy importantes son los al- tos t. rgos en que el Doctor Mariátegui hizo brillar, ademas, el tesoro de sus lucPs como estadista, jurisconsulto, cscrito1·, di: plornático y defensor del órden legal, as1 como de las reo-a.lías del patronato nacio- nal aún en medio de los odios y torbclli· no; de nuestras frecuentes revolucio- nes; habiéndole cabido la gloria de fundar la lltma. Corte Superior de J u~ticia del Departamento de Trujillo, en ~bril ~e 1824, así como la de representar a .s~ pa- tria en el extrangero en sus dos m1.s10nes diplomáticas de mayor importancia: en la H.epública del Ecuador, el año de lt::l32 Y en la de Bolivia, en 1842. Hé aquí, pues, en resúmen la hoja de servicios de este eminente patricio. Fué nombrado oficial Mayor del Minis- terio de Gobierno, el 3 de Agosto de 1821. Fiscal Departamental de esta Capital, en 15 de Enero de 1822. Abogado defensor de Censos y Obras Públicas, en 10 de Noviembre de 1823. Vocal de la Itma. Corte Superior de Trujillo, en l l de Abril de 182!. . Fiscal de la Itma. Corte Super10r de Lima, en 27 de Agosto de 1825. Fiseal de la Excma . Corte Suprema, en 8 de :Febrero de 1845. Vocal de la misma, en 29 de Abril de 1851; cuyo puesto desempeñó hasta Ene- ro de 1870, en que se jubiló con cuarenta y ocho añus, seis meses y tres dias de ser-

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