El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias
8 inéditos algunos trabajos, entre los que se cuenta una novela 1ue manifiesta faci- lidad y talento de parte de su autor, para el desenvolvimiento de las ideas y el de- senlace del asunto principal de la obra. Esencialmente amoroso á sus padres, Federico procuró atenuar-con una resig- nación ejemplar, hasta en sus últimos mo- mentos, el dolor que les causara el trági- co fin de sus días; y al exhalar su último suspiro deja en la más profunda conster- nación, no solo á su estimable famila sino á todos sus numerosos amigos que supie- ron apreciar en él las dotes de inteligen- cia y de nobilísimo carácter con que la Providencia le dotára como á una de sus más predilectas criaturas. *** CRISTüVAL NICOLÁS MARTINEZ. Hijo legítimo de Don Cecilio Francis- co Martinez, de nacionalidad española, y de Doña Ursula Portocarrero, natural de Arica, nació en el puerto de este nombre el día 6 de Diciembre de 186T. Hizo allí mismo sus primeros estudios, hasta la edad de 14 años, en que pasó á Lima é ingresó como alumno al colegio que dirigía el Doctor Don Melchor Gar- cía, en el cual permaneció mostrando no- table aprovechamiento hasta poco_ antes dt la declaratoria de guerra por Chile al Perú, viéndose obligado á cortar su car- rera por motivos de salud. Alistado en uno de los cuerpos de la • Reserva, mereció la distinción de ser aban- derado; pero á causa áe su enfermedad fué licenciado pocos dias antes de las me- morables jornadas de San Juan, Chorri- llos y M iraflores, razón por la cual no asi"tió á dichos combates; permaneci'endo sin colocación determinada durante todo el tiempo de la ocupación de Lima por el ejército chileno. El Gobierno del General Iglesias le se- ñaló un puesto en el Ministerio de Ha- 1 cienda corno empleado de la Sección de Especies Valoradas; y á la entrada del Ge- neral Cáceres á la Ca pi tal de la Repúbli- ca, éste lo destinó á la Aduana del Ca- llao, como primer amanuense, puesto que sirvió pocos días, pasando en seguida á desempeñar el de Vigilante', en elque, á la e.dad de 25 años, ha sido víctima de la catástrofe del Lúnes 1 2 del mes pró- ximo pasado, dejando e1r la más grande consternación á su anciana madre, y á to- da sn desgraciada familia, para la que ha- cía veces de padre abnegado y esencial- mente amoroso. **~ FRANCISCO JAVIER ASPAUSO. - 1 Nació en la ciudad del Callao, el día 91 de Octubre de 1870, hijo legítimo del Doctor en Medicina Don Francisco Ja-¡ vier Aspauso y de la señora Doña Cármen EL PERU ILUSTRADO. de estudio, resultando siempre con el ca- lificativo de SOBRESALIENTE. A la expul- sión de los Jesuitas concluyó el tercer año de sus estudios en el Colegio particular del señor Agustín Whilar; y el 25 de Ju- lio próximo pasado entró, por voluntad propia, á servir el puesto que desempeña- ba en la casa comercial del señor D. Mi- guel Muelle hasta el día de la catástrofe, en que desapareció dejando un irrepara- blo vacío en el hogar de su desolada ma- dre. Aduanas del Perú. Por ser de interés general publicamos la siguiente esquela: CONStTLATE OF 'rHE UNI'fED STATES. Gqllao, Pe1·ú, 17 Setiembre 18g7. El Cónsul d~ los Estados Unidos de A.nérica en este puerto tiene el honor de saludar atentamente á su señoría el Direc- tor General de Aduanas, y. de ofrecerle las más cumplidas gracias por el ejemplar de la muy completa, interesante y útil Memoria con que ha sido favorecido. Este trabajo le paréce de verdadera im- portancia, y lo guarda como uno de los libros más. valiosos en la oficina de su cargo. Enrique M. Brent et.provecha esta pri- mera oportunidad para manifestar al se- ñor Don P. Emilio Dancuart las seguri- dades de su respetuosa consideración. A~te la estatua de tolón. Tú génio ele los génios sin se!!undo, Pedestal de tu estátua bimste un mundo. De todns alabndo, Y sin que basten á borrar su uornbre Los siglos ·que han pasado! El es! d~l hombre la atrevida mano, La loza alzando de su tumba helada, Lo ha devnelto á la vida En la región de América soñada. Venid á verle, y le hallareis tranquilo, Mostrando siempre en la serena frente De laureles ceñida, Una aureola de luz resplandeciente; Su pu pila vereis aún encendida, Y vuestros lábios con amor profundo Bendecirán al inventor de un mundo! ¡Oh, poetas, venid! y la armoniosa Lira que el cielo os otorgára uu día, Pulsad con alegría, Como el Dante su citara grandiosa! Pulsadla, s1, y enaltect>cl con ella Al génio, á la virtud, al heroísmo, Y al noble patriotismo, Que con tormentos su victoria sella! Aquí teneis del génio una figura Cuya serena faz alumbr?- el cielo, Y que su planta, si bien toca al suelo, Tiene por rico pede~tal un mundo; Homenage renaid á su memoria, Con respeto profundo; Cantad al sol de su fulgente gloria, De su alma las sublimes cualidades, Y repetid su nombre <.:on la historia, Hasta que llegue el fin de las edades! A. DE LA E. DELGADO. Lima, Setiembre 1° de 1876. Nota-Esta composición fué leida pc,r su autor t-n el Club Literario de Lima, al iua.ugurnrse la sección de Literatura, en la sesión solem1 e esa feeha. n.. Po~rno. .- • Aquí teneis al héroe Je un mundo: ' Las Flores. Qne hoy habitaeu el t<>rnplo de la gloria! 1 - Las naciones, las :irtes .r la Historia, Cuando lns sombras horribles Con respeto profundo, ' Se ocultnn tras 1·ü hio lampo, Hau rendido un tr~l•to á su memoria! Se alzan las flores del campo Sol>re sus tallos flexibles. Mi1·ádle aqní con Ja serena frente Haci:i Ja azul inmensidad alzada, La luz siguiendo ('sptendouJsa y bella De un ustro refulgente, De la feliz estrella Qne dP. norte sirviera á su mirada, Cuando buseaba la reaióu soñada De un nuevo mundo- de delicias lleno! Es el mismo Colón, el que sereno Snpo arrancar con poderosa mano Al profundo oceanu, La perla tn,á~ hermosa y reluc.:iente Que guardara en su st>JH , Para con ella enriquect>r ufano De su c>spléndida azaña,, Del aura las suaves olas: Cum1e11za.11 luego á mecerlas Mezelando nácar y perlas En las lucientes corolas. Y h'l lágrima del cielo De las hojas en el disco, Es cual brillante ma1·i::,,co Sobre verde tercíopelo. El eéfiro suzurrante Modula dulces que1·ellas; Si está enamorado de ellas Como no ha de ser galante! La real col'ona que, ciñó Ju frente . De Isabel la Catvlil'a de España. ¡ ¡Cuán romántico las canta ¡ El H1T(1yuelo sonoro Es el misi:no Colón, el que, surcando ¡ Y les lleva arenas de oro Correa, naturales de Lima. 1 A los siete años de edad, ingresó al Co- legio de la Purísima Concepción, dirijido 1 por el Presbítero señor Vega, en donde¡ se distinguió por su aplicación al estudio, 1 por su clara inteligencia y su intachable ¡ conducta, haciéndose acree:lor á constan-¡ tes premios y especiales recomendacion~s. A los doce años, ingresó al Colegio. de los RR. Padres Jesuitas en el que rin · · los exámenes correspondientes á dos años Del mar las ondas en ligera na\·e, Pura cfreundar· su planta! No teme ni vacila, 1 -- y al Dios fuerte su espíritu leva.uta, Cadenciosa y fresca bl'isa Mientras horrendo el huracan apila Con eneantador exe.-;o, Peligros mil bajo su débil pl~mta; 1 Ya lel) tJ•ae un blando beso, El que en alas del vieuto Ya una rrt-á~ica sonrisa. A otro mundo llegó con noble aliento, Y en él enarboló, lleno de glorü1, El estandarte de la fé cristiana. Es el mismo Colón, el que, mañana j Como hoy, grandioso vivirá en la histol'ia, Y, al refulgente destello De tibio y amante rayo, Vuelven en sí del desmayo Lúuguido apasible ) bello; .. .r
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx