El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

de su exesiva delicadeza; y solo consintió en asistir al Congreso de. Chorrillos como representante por Lima. El General en Jefe del Ejército de ocupación, Don Patricio Lynch, solicitó con instancia al señor Correa y San- tiago, por intermedio del Doctor Ricar- do Aranda, para tener con él una confe- rencia amistos4; y habiéndose negado ro- tundamente á ello el señor Correa, el Je- fe chileno resolvió reducirlo á )Jrisión en uno de los calabozos de la Intendei1Cia, de donde fué despues deportado á Angol, en compañía de otros distinguidos perua- nos. Hallándose en su destierro, fué elegido para representar á Lima en el Congreso de Arequipa; y no habiendo podido asis- tir á él, por la razón expresada, el su- plente tuvo que ocupar la vacante. Por fin, regresó al Perú despues de diez y ocho meses de prisión; y habiendo sido uno de los comisionados para ir á San Bartolomé á practicar arreglos con el Ge- neral Cáceres, á fin de evitar el derrama- miento de sangre, fué nuevamente dester- rado á !quique, por el Gobierno de Igle- sias, en comµañía de los señores Canda- mo, Elguera y otros distinguidos ciuda- danos, por habersele inculµado que ha- bía llevado fondos al Jefe del Ejército Constitucional. Verificada por dicho Ejército la toma de la Capital de la República, y siendo indispensable la presencia de un Gobier- no legítimamente constituido conforme á la Carta Fundamental del Estado, or- gar:iizóse inmediatamente el Consejo de Ministros que asumió el mando supremo para convocar al Congreso Extraordina- rio que debía elegir al futuro Presidente de la República; y el señor Correa y San- tiago sirvió la cartera Hacienda y Co- mercio, corno miembro de ese Consejo Supremo, durante los seis meses que de- sempeño sus funciones, hasta la exaltación del señor General Don Andrés Avelino Cáceres á la Presidencia de la Reoública el día 28 de Julio de 1886. ¿ Entónces volvió el señor Correa y San- tiago á entrar en el lleno de sus atencio- nes comerciales, como Presidente de la ccCompañía Salitrera del Perú>i, del Di- rectorio del ccBanco Nacional del Perú» y del ccBanco Hipotecario» y Director de las empres'as del Gas y de la del Agua de Lima y del ccEanco del Callao,» cargos que en la actualidad desempeña con toda la dignidad de su elevado carácter. Pertenece, ademas, á las comisiones consultivas de Hacienda y de Guerra de los respectivos Ministerios de Estado, y desern peña por segunda vez el cargo de Director de la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima. El año próximo pasado fué Presiden te de la Sociedad Administradora de la Ex- posición, habiendo sido an.tes Tesorero de ·1a Sociedad de Bellas Artes. El señor Correa y Santiago cuenta con numerosos amigos en toda la extensión de la República; su integridad, laborio- sidad, inteligencia y elevación de carác- ter le han grangeado la estimación de los hombres de recto criterio, y es creencia general que aun tiene que prestar grandes servicios al Perú. EL PERU ILUSTRADO LA PIRAMIDE DE LA "ROMA," EL DIA 23 DE AGOSTO DE 1887. La Compañia de Bomberos "Roma," instalada en Lima el año 1866 fué á prac- ticar un ejercicio de escalas, en la plazuela del Camal, el día 30 de Agosto último, á las 11 a. rn., reinando entre todos sus :niem bros el mayor órdcn y entusiasmo posihles. Una vez en el lugar designado, se pro- ceJio con descanso á formar la pirámi<le <le tres cuerpos, hasta la altura de 19 me- tros y 40 centímetros, en ei órden que nuestro primer grabado representa. Cuatrn grandes pitones debían funcío· na.r en el centro de la columna; y así se veriticó el ejercicio, ocupando la parte más elevada el arrojado bombero Filiberto B. Múlgora de la sección escalas. ·Luis Vassallo, Cárlos Orengo y Francis- co Marino ocupaban el segundo cuerpo de dicha pirámide á 15 metros, más() mé. nos; y Angel F. Solari, Manuel Vassallo y Fernando Büntá el primer cuerpo, ti. 4 met1·os, 70 centímetros, trabajando todos de una manera ámpliamente satisfactoria. Había casi terminado el ejercicio, cuando rornpiúse de pronto un peldaño en el em- palme de la base del lado Su1· de una de las escalas del segur1do cuerpo con el pri- mero; é inclinándose de ese lado la pirá- mide, perdió su equilibrio y, sin dar lugar á que se pudiera pr~star auxilio alguno á los bomberos, se destrozó ésta y vinieron todos á tierra, produciéndose la más fatal Je las catástrofes, segun puede verse por nuestro segundo grabado. Pocos instantes despues, Múlgora exha- laba su últim0 suspiro en brazos de su Te- niente; Orcngo sufría una fractura en la pelvis, interesando gravemente algun~s membranas y grandes vasos de esa region epigástrica, y Angel §olari era doblemen- te herido en el codo del brazo izquierdo, con fractura de una articulación del húme- ro, contusiones e11 el puño de la mano de- recha y, probablemente, con una fractura del radio. Luis Vassallo, Manuel Vassallo, Fran- cisco G. Marino y :Fernando llontá resul- taban ligeramente contusos. Los cadá,·eres de Mólgora, que falleció pocos instantes despues de la catástrofe; de Orengo, al siguiente día, en el Hospital Italiano, y el de Solari en el mismo Hos- pital, el día 4 de los corrientes, despues de haber resistido la. terrible operación de amputársele el brazo destrozado, han sido 3epultados en el Cemente1·io General de Lima, con los honores de Comandantes que por reglamento les correspondia. La sociedad entera de Lima, profunda- mente conmovida por tan triste aconteci- miento, ha manifestado sinceramente su dolor, acompañando en masa, hasta su úl- tima morada, 103 restos de los abnegados bomberos. La Compañía de Bomberos ccRoma» pierde tres preciosas existeucias que cons- tituían, tal vez, lo más selecto de sus miem- bros, por su abnegación, su arrojo J su inteligencia. * * * FILIBERTO B. MÓLGORA. Hijo legítimo de Don José Mólgora, de 1 nacionalidad italiana, y de la señora Doña 3 Ro.;a Ortiz, naturál de Lima, nació Filiber- to Buenaventura MóJgora en esta Capital, el dia 14 de Julio de 1865. Ilizo sus primeros estudios en el Cole- gio de Garnier, hasta la edad de quince años en que pasó á ser empleado de la casa comercial de ios señores Klinge y C.ª, don- de permaneció tres años, ausentándose en seguida al Norte de la Rep·ubfü:a, por mo- tivos de salud. Despues de un año, regresó á Lima to- davía en estado de convalescencia, y, poco tiempo despues, entró como dependiente á la antigua casa comercial de los señores Aubry y Cantuarias, despues de los seño- res E. Tomás y C.ª y hoy de López Tar- ragoya. S. de Ja que ha obte11ido los más satisfactorios certificados para un jóven in- teligente, pundonoroso y de conducta in- tachable. Hace más 6 ménos tres afios, entró á pre.star sus servicios en la bomba "H.orna" á la misnta que pertenecía su padre corno uno de sus iniciadores y fundadores prin- cipales, y desde entónces :E'iliberto se por- tó siempre digno, por su contracción y su arrojo, del aprecio y la distinción de todos sus jefes y compañeros. En la pirámide de escalas formada pol' la "Roma," el Domingo 28 de Agosto úl- timo, en la plazuela del Camal, por vía de ejercicio, F1liberto B. Mólgora, siempre entusiasta como el primero, subió hasta la cúspide, esto es á una altura de 19 metros y 40 centímetros, para desempeñar las funciones de uno de los pitones de la sec- ción del Gallo, perteneciendo él únicamen- te á la de Escalas; y fué desde aquel pun- to de donde Mólgc1ra vino al suelQ en el horrible momento de la catástrofe, espi- rando á los pocos instantes en brazos de su Teniente Don Miguel Canessa. El padre de Fili berto que, como ya he. rnos dicho, es uno de los miembros funda- dores de la "Ruma," asistiendo al comba. te del "2 de Mayo" como Teniente de Ga- llos, fué uno de los arrojados bomberos de esa compañía que, con Berninzoni y otros de sus compañeros cayeron entre las llamas del incendio acaecido en la ca- lle de Filipinas el aho de 1870, sufriendo, por consecuencia de dicho accidente, una asfixia que dió por resultado fatal el que perdiera la voz, que no· ha recuperado has- ta la fecha, hallándose en la actualidad en una hacienda dyl Norte. * • • CARLOS ORENGO. Nació en la ciudad de Génova (Italia) el 4 de Noviembre de 1855. Fué su padre D. Miguel Orengo, muy antiguo y respetable Contramaestre de la marina de guerra italiana, en la que sirvió largo de cincuenta años, distinguido siem- pre por su::i jefes y muy apreciado y que- rido de todos, por su noble carácter, por su rectitud severa y por su gran inteligen- cia y pericia en la profesión á que desde muy jóven se había dedic:ido. Don Miauel Orengo fue tres veces ca. sado, en ei°curso de su vida, y Cárlos era hijo de su segundo matrimo11io. Desde la edad de catorce años se habfa hecho marino como su padre, navegando durante nrnchos años en los vapores de la gran compañía Robattini, que hacía via- ges á la India; hasta que, deseoso de cono-

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