El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias
pedición en los negocíos diplomáticos, desempeñando accidentalmentf', algun tiem- po, la Legaci.m de su patria. Fué allí donde escribi6 y publicó su importante obra titulada "La Condición J uridica de los extrangeros en el Per11," que ha merecido la estunaPión de todos los hombres de letras tanto en su patria corno en el extrangero. Su amor al estudio dejóse conocer, co- mo ya hemos dicho, desde muy temprano; y es por esto que, antes de dar á ;a prensa la importantísima obra á que acabamos de hacer referencia, había yff. lucido sus conocimientos científicos en un folleto que publicó en los Estados Unidos. Con motivo de la celebración del tercer centenario de Santa Rosa de Lima, mere- ció la distinción de ser agraciado con la medalla ofrecida por el Ateneo al autor del mejor trabajo literario que se presen- tase al Ccncurso de esa fecha, en elogio á la referida Santa. A su regreso de Chile se consagró á la enseñanza en la Facultad de Letras de la que era miem Lro, por entonces, distin- guiéndQse tanto eu el Foro como en la Cá- tedra, por la solidez de su doctl'ina y la claridad en sus conceptos. :Modesto por carácter y poseído de uua educación esmerada, siempre se le vió apar- tado de las adulaciones de los hombres que lucran con los puestos públicos, y consagrado por completo al eultiYo de las <'iencias ~ las letras. Ejercí.a, hasta haee poco tiempo, tran- quilamente su profesión, cuando fué lla· mado por el actual Jefe del Estado, Ít com- partir con él de las lalH•res de la Admi- nistración pública, cm1fiáudole Ja cartera df' Justicia, Culto, Instrucción y Benefi- cencia, en cuyo desempeño ha sabido con- quistarse el beneplaeído y la sincera esti- rnación de todas las institucione~ y de to- dos los hornlJrl~S de bien que se interesau en la prosperiélad de Ja patria. Sus anteeedentes literarios le han hecho merecer el honroso titulo de mie111 bro cor- respondiente de la Real Academia Espa- ñola, sie11do u11<1 de l<1s q uc han contribui- do eficazmente ú Ja reciente instalación de la que forma ho,v, en esta capital, una de las secciotw;:; sud-americanas de aquella. * * * CORONEL lJON JUS'rINIANO BORGOÑo. EL PERU ILUSTRADO. tes no comunes para el trabajo, el jóven Justiniano Borgoño sintióse inclinado á seguir la carrera de su ilustre señor padre, y, dado de alta en el Ejército de la Re- pública, el año de 1856, tuvo ocasión de encontrarse en los combates librados en el puerto de Islay, sirviendo, primero á órdenes del Contra-Almirante Haza y des- pues, bajo la dirección del General Rivas, que trabajaban por la pacificación de la República, sirviendo al Gobierno legal- mente establecido en ese tiempo. Los hechos de armas que dieron por resultado, en esa misma época, las tomas de !quique, en Diciembre de 1856, y la de Arica, en 1858, vieron prese.nte al valien- te oficial Borgoño, que en la segunda de estas acciones era ya Capitán de la segun- da Compañía de la columna «Regenera- ción,» cuyo jefe era el 'reniente Coronel Don Manuel Varela. Despues de este penosísimo ensayo en la carrera de las armas, Borgoño quiso volver á la vida privada, y en 1858, tomó en arrendamiento la Hacienda de sus se- ñores padres y comenzó nuevamente sus labores en la agricultura, perseverando en ellas hasta crearse una posición indepen- diente, á costa de sus propios esfuerzos. Declarada, en 1879, la guerra al Perú por la vecina República de Chile, Borgo- ño sintió latir su corazón con los ímpetus del patriotismo, y sacrificando sus intere. ses particulares, púsose al servicio de la causa nacional con todo el entusiasmo de u.n hijo digno de la Gran República Ame- ncana. En 14 de Abril de 1879, el Coronel Borgoño·se acuartelaba en Trujillo á la cabeza del batallón «Libres de Trujzllo,J> despues N. º l l: que él formó con su cons- tancia y entusiasmo por la defensa de la causa nacional, pasando en seguida al puerto del Callao, con el especial encar- go de operar sobre las baterías de la Pun- ta hasta el caso extremo de que fuera ne- cesario destruirlas, dado que el enemigo invasor intentára algun desembarque por ese lado. El 25 de Diciembre, pasó á la Hacien- da de Villa, y habiéndosele señalado co- mo posiciones el Cerro de Santa Teresa, combatió bizarramente en él, el día 13 de Enero de 1881, contra el ejército chileno. M:i.s, en su retirada hasta Chorrillos, fué hecho prisionero, despues de haher sido herido en la pierna derecha y sufrido Altamente simpática para todos y con otras ligeras contusiones . suficientes títulos á la estimación de sus Ocho días permaneció en el trasporte compatriotas, la persona del señor Coro- «Copiapól> y, despues, en la ciudad de Li- nel Borgoño. nos presta hoy la ocasión ma, en calidad de prisionero, hasta que, de honrarnos consignando aquí algunos el 9 de Abril, fué puesto en libertad, sin ligeros apuntes históricos sobre su vida- condición alguna, por el General Saave- Hijo del Benemérito señor General D. dra, jefe del ejército de ocupación, quien Pedro Antonio Borgoña, vete¡ano de la le otorgó además un salvo conducto, con Independencia, y de la señora Doña Ma- el cual pudo constituirse en la ciudad de nuela Castañeda, nació Justiniano Borgo- 1su nacimiento. ño en la ciudad de Trujillo el 5 de Se- El Coronel Borgoño permaneció entre tiembre de I83ó. Trujillo y Chicama hasta principios de Sus estudios escolares los hizo en el Se- Junio, en que se dirijió á Cajamarca al minario de dicha ciudad, por los años de mando de una pequeña fuerza organizada 1847 á 1852, época en la cual sus dignos por él, y allí el Contra-Almirante Mon- señores padres le colocaron, á la tempra- tero, Jefe Superior Político y Militar de na edad de r6 años, al frente de la admi- los Departamentos del Norte, invistióle nistr_ación de sus valiosos intereses, en la con el carácter de Prefecto y Comandan- Hac1enda Tttlape del rico valle de Chi- te General del Departamento de la Liber- cama. tacl, cuyo delicado puesto asumió á media- pespues de cuatro~~º? de constante y 1 dos d~ Julio del mismo año y sirvió satis- as1dua labor, en que dio a conocer sus do- factoname11te hasta el 21 de Junio de 5 t882, en que pasó á la ciudad de Chota á tomar el mando de la primera División del Ejército del Norte, con la que comba- tió en San Pablo contra las fuerzas chile- nas. Despues de haber desempeñado comi- siones de importancia, facilitado gruesas sumas de dinero para los fuertes gastos de la guerra, y realizado diversos movimien- tos militares, á consecuencia de la segun- da invasión de los chilenos á Cajamarca, tuvo noticia en Cajabamba del movimien- to político realizado por Don Miguel Iglesias en Montán, siendo éste Jefe Su- perior Político y Militar del Norte, por ausencia del Contra-Almirante Montero que se hallaba en Arequipa; y hallando dichos procedimientos extraños á su mo- do de sentir y de pensar, continuó su mar- cha sobre el Centro, llegando á la ciudad de Tarma, el l 1 de Noviembre de ese año, donde se puso inmediatamente á órdenes del Jefe Superior Político y Militar de los Departamentos del Centro, General Don Andrés Avelino Cáceres, el que le confió el mando del batallón "Zepita N. 0 2," perteneciente á la primera División del Centro; mando que conservó hasta el lo de Julio de 1883, en que se libró la ba- talla de Huamachuco, habiendo recibido el Coronel Borgoño una herida en esta memorable jornada. Despues de la gloriosa derrota, Borgo- ño acompañó al General Cáceres hasta el pueblo de Conchucos, lugar en que dicho General le nombró Comandante General de las fuerzas que debían organizarse nue- vamente en el Departamento de la Liber- tad; cargo que desempeñó hasta el 16 de Octubre del mismo año, en que fué por segunda vez nombrado Prefecto y Co- mandante General de dicho Departamen- to, hasta el 30 de Noviembre en que se retiraba del servicio activo para volver á . sus labores de la agricultura. Mas, desconociendo el pueblo de TruL jillo la autoridad del General Iglesias, en el comicio de 22 de Julio de 1884, pro- clamando como Presidente del Perú al heróico General Cáceres, llamó tambien por aclamación al Coronel Borgoño á de- sempeñar nuevamente el doble cargo de Prefecto y Comand::i.n te General de ese Departamento, que sirvió con indecible actividad hasta el 3 de Setiembre del mis- mo año, en que el Coronel Puga lo sepa- ró de él nombrándole Comandante en Je- fe del Ejército del Norte. Pero, negán- dose el Coronel Borgoña, por razones que no es del caso expresar, á la aceptación de este cargo, se embarcó inmediatamen- te con destino á Guayaquil, para deso- rientar á las autoridades del General Igle- sias; regresó oculto en el mismo vapor y, ::!esembarcando secretamente en el Callao, pasó á la Capital de la República con el objeto de informarse del verdadero estado de la opinión pública respecto á la situa- <\ión de entónces; volvió nuevamente al Callao, para tomar el vapor que se dirigía al Sur y, desembarcándose en el puerto de Chala, se encaminó desde allí, el día 5 de Octubre, á la c.iudad de Arequipa, pa- sando pO'r la quebrada de "Atico." El día 25 de aquel més, el Coronel Borgoño era nombrado Prefecto y Co- mandante General del Departamento de Arequipa, y en 2 de Enero del año si- guiente, Ce ·nandante General de la pri-
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