El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias
/} 3~~-- f..~, EL PERU ILUSTRADO. que todos sus compañeros de «La Prensa» ciona1, como Ministt'o .le Hacienda y Co- quisieron agasajarle en testimonio de su mercio y Presidente del Consejo de Mi- estimación y cariño. nistros. A su llegada á la Capital de Lima, vol- CARLOS M. ELIAS. vió á sus antiguas labores del periodismo; ingresó nuevamente al Concejo Provin- cial, como Síndico, primero, y, despues, como su Teniente Alcalde. Volvió tam- Hijo del acaudalado comerciante de lea, bien al Senado como Representante por señor D. Domingo Elias Y de la respeta- el Departamento de lea, desempeñando ble señora Doña Isabel de la Qui ntana Y á la vez en esa Cámara las funciones de Pedemonte, nació Cárlos M. Elias en Li- Secretario; y en 22 de Noviembre de 1886 ma el 1 8 de Setiembre de 1841. fué nombrado por el actual Presidente de Desde 1849 hasta 1'852, fué alumno del la República, Ministro de Estado en el Colegio de Nu:stra Señora de. Gua dalupe, despacho de Relaciones Exteriores. en t:;l .que curso algunas matenas hasta que El conocimiento que todos poseen de pas~ ~ E~~opa c?n sus J?adres )'.' toda su la manera como el Doctor Chacaltana ha 1 fam. 1 ha, e mgreso ~n Pans é71 L1ce.o Im- servido ese alto puesto, en el espacio de per~al ~e San Lms, merec1end? po~ ~u nueve meses, nos releva de la tarea de aphcac10n. y buena conducta la d1st1~c1on poner de manifiesto el mérito de sus im- 1 Y el aprecio de sus. ma~s.tros Y ~upenores; portantes trabajos. En. 1859, regreso el J.oven Ellas al Peru Hoy la Dirección de c<El NacionalI> y pas? al valle de I~a a ocuparse de. l.os vuelve á contar con los servicios de su an- trabaJOS de las haciendas de su fanu ha, tiguo y muy distinguido jefe. ha?ta r865., en que tomó esta~~ y se mez- * * * DOCTOR DON MARIANO ALVAREZ. El actual Ministro de Hacienda y Co- mercio, que preside tambien el Consejo de Ministros, es nacido en Lima por los años de 1830, y fué su padre el Doctor Don Mariano Alejo Alvarez, vocal de la Ecma. Corte Suprema. El Doctor Alvarez que tambien ha se- guido la carrera del foro, había llegado á ser vocal de la Ilustrísima Corte Superior del Distrito Judicial de Lima, ascendien- do, no há mucho, á Vocal de la Excma. Corte Suprema, de donde sale en las ac- tuales circunstancias á desempeñar el pues- to de Ministro de Estado. En la administración del General Don Juan Antonio· Pczet, desempeñó tam1ien uno de los ministerios; más, no estando acorde en opiniones con sus otros colegas respecto aciertos asuntos de la cuestión española, hizo dimisión de la cartera y se plegó á la revdlución encabezada en Are- quipa por el entónces Coronel Prado, pre- fecto de ese Departamento, la 111isma que <lió por resultado la caída del Gobierno y las glorias del "2 DE MAYO" de 1866. En la última guerra con Chile, el Doc- tor Alvarez fué Secretario del General Prado, cuando este desempeñaba las fun- ciones de Director de la Guerra en Arica, habiendo encomendado la presidencia de la Repúbllca al Vice-Presidente Constitu- cional General Don Luis La-Puerta. Posteriormente, el General Don Lizar- do Montero, cuyo Gobierno había estable- cido su residencia en la ciudad de IIua- raz, le nombró tambien Ministro de Es- t.!ido·en el despacho de Relaciones Exte- riores. Como á otras muchas personas, los chilenos lo deportaron á Chile, de don- de regresó despues del tratado de Ancón, sufriendo durante la administración de Iglesias nuevas persecuciones que le obli- garon á trasladarse á la República Ar- gentina, donde permaneció hasta que el triunfo del Régimen Constitucional le per- mitió regresar á su patria á ocuparse de las funciones que, como V ocal de la Cor- te, estaba llamado á desempeñar, hasta el momento en que entra á prestar sus ser- vicios á la causa de la Reorganización Na.- clo por pnmera vez en la poht1ca. En 1867, fué Diputado á la Constitu- yente, por la provincia de lea, y se opu- so con su voz y con su voto á muchos de los descabellados proyectos que, al fin, dieron por resultado la revolución de ese año contra el Gobierno del General Prado Despues del año 67 hizo un nuevo via- ge á Europa y á la China, por asuntos par- ticulares. Regresó á Europa en 1872, en circunstancias en que la administración Balta mandaba celebrar el gran emprésti- to y ~onversión de nuestra deuda, siendo Ministro de Hacienda y Comercio el se- ñor D. Nicolas de Piérola; y Elias, pre- viendo entónces la ruina á que nos con- ducía la realización de semejantes nego- ciados, se opuso enérgicamente á ella ·con una carta que publicó la prensa de Ingla- terra y la de Francja, prestando fé á la palabra que hacía ver los peligros que hasta ahora son la consecuencia de esos inucitados descalabros. Regresó al Perú, cuando había termi- nado el Gobierno del Coronel Don José Balta con aquella série de acontecimien- tos que todos tenemos presente; y fué de- cidido partidario del señor Don Manuel Pardo y de su administración, desempe- ñando entónces el cargo de Síndico de la Municipalidad de Lima, como miembro de dicha respetable corporación. Elejido Diputado por Chincha, el año de l 877, estaba en el Congreso cuando Chile nos declaró la guerra, y le tocó en suerte oponerse á los desaciertos del Go- bierno que el General La-Puerta y sus Ministros representaban por entónces en Lima, mientras el Presidente de la Repú- blica desempeñaba en el Sur el cargo de Director de la Guerra. Despues, fué nombrado por el General La-Cotera, Coronel Jefe de un cuerpo de Guardia Nacional en lea; y cuando Pié- rola se proclamó Dictador; e!l DicieI?-bre de 1879, Elias que había sufndo.horn ~l.es persecuciones y daños de cons1dera c10n en su hacienda, fué desterrado por éste á Guayaquil, en cuyo lugar permaneció to- do el tiempo que duró la Dictadura, esto es hasta que, despues de los memorables desastres de San Juan, Chorrillos y Mira- flores, Lima fué ocupada por las fuerzas del ejército chileno., Habiendo regresado al Perú, Elias se 3 negó á asistir al Congreso de Chorrillos como representa.nte por Chincha; y he- cho prisionero de guerra el Dr. D. Fran- cisco García Calderón, que en tal condi- ción fué remitido por el jefe de la plaza á órdenes del Gobierno de Chile, el Ge- neral Montero que le succediera legíti- mamente en el mando, nombró á los se- ñores Cárlos M. Elias y Manuel Canda- mo Delegados de su Gobierno en la Ca- pital de la República, en cuya condición tuvieron ambos ocasión de prestar impor- tantes servicios á la causa nacional, en- tendiéndose personalmente con todos los que trabajaban por arrojar al enemigo del suelo ensangrentado de la patria; en la ad- quisición de armamento, pertrechos de guerra y en la colección de los recursos necesarios para la realización de tan atre- vido propósito. Pero reducidos á prisión y, habiendo corrido el riesgo de ser inme- diatamente fusilados de órden del enemi- go, fueron remitidos á Angol, donde per- manecieron año y medio, hasta que pudo regresar al Perú, en virtud del tratado de Ancón, ajustado por el General Iglesias con el Gobierno de Chile. Des es del 27 de Agosto, día de im- per edera memoria para los hahitantes Lima, Elias volvió á salir desterrado á la República de Chile, de donde solo pu- do regresar á la patria despues de la am- n istia dada por el Gobierno del General Iglesias, y entónces contribuyó al viage que el Dr. D. Pedro Alejandrino del So- lar emprendió al centro de la República. Ui1a vez en Lima, el General Cáceres despues de los memorables combates de 31 de Noviembre y 1. 0 de Diciembre de 1885, Elias fué uno de los nombrados para las· conferencias que debían deter- minar la formación del nuevo Consejo de Ministros; y este mismo Consejo le nombró, poco despues, Enviado Extraor- dinario y Ministro Plenipotenciario de la República en Chile. Elegido Senador por el Departamento de lea, y terminada en Santiago de Chi- le y Valparaiso la epidemia del Cólera, Elias se hallaba de regreso en esta Capi- tal, asistiendo á las sesiones de la Cáma- ra, cuando el Supremo Gobierno le ha llamado á servir la cartera de Relaciones Exteriores, que actualmente desempeña con entero bener1ácito de todos sus com- patriotas. ' • * * DOCTOR DON 'FELlX C. CORONEL ZEGARRA. El Doctor Don Félix Cipriano Coronel Zogarra, hijo lejítimo del Sr. D. Cipriano Coronel Zegarra, antiguo Ministro de Es- tado, y de la señora Doña Amalia. Castro, nació en la ciudad de Piura el año de 1845. Sus primeros estudios los hizo en el Convictorio de San Cárlos, donde tuvo ocasi<.\11 de manifestar desde muy jóvea su decidido amor á la ciencia y las más felices disposiciones para el estudio. Pasó en seguida á los EE. UU. de América donde concluyó su aprendizaje y regresó á esta Capital para obtar sus grados universitarios en la fac~ltad de Jurisprudencia y recibirse poster10rrnente de abogado. . Nombrado despues, Secretar10 de fa Le- gación del Perú en la. República de Chile, se hizo rít>tar ventajosamente por su ex-
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