El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

4 que reflejan; pero colocad la copia junto al original y veréis desaparecer, casi en su totalidad, el prestigio. Subid, por ejem- plo, sobre los Andes y, desde sus níveas cimas, contemplad el edificio más hermo- so ¡oh! cómo desaparece su magnificencia ante la grandeza de aquellas columnas que, asentadassobre la tierra, parecen sostener el cielo. Colocad el cuadro del paisage más acabado en medio de un campo cual- quiera, y le veréis palidecer. Erigid la es- tátua de Demóstenes frente á un orador oscuro que perora sin otra regla que el en- tusiasmo que le domina, y os convence- réis hasta qué punto es rígido el bronce, frio en el mármol. Estas tres bellas artes han id~ más allá de donde se creía alcanzasen, y no obs- tante, se palpa la imperfección: de la na- turaleza al arte hay tanta distancia, como del astro del dia á un sol de oro maravi- llosamente bruñido. La Música no pertenece á la naturaleza visible; no se sonrojará jamás en su pre- sencia. Pero ¿qué es el mundo material ante el mundo del espíritu? ¿Qué significa ese as- tro que por las mañanas se levanta explen- doroso y por las tardes se sumerge entre las olas, ante ese sol de la inteligencia que irradia en el ser racional? ~ Es la lámpara que alumbra una ni- ma parte de la esfera, ante la luz qu _ ilt¡- mina la oscu)idad de los tiempos, ltos se- nos de la inmensidad, los secretos de lo invisible~ tos abismos de la conciencia. El es:f>ejo que refleja ese sol, el panora- ma de/ la belleza sensible de ese mundo, .__~ ........_1iteratura. la todo lo abraza, lo visible ~ - · ·1- le; la ciencia la enaltece, la fü.L. · 'l EL PERU ILUSTRADO. Molino del Mar Bravo - Callao. la vivifica, la poesía la diviniza. Cuando reproduce la vida bajo todas sus formas, cuando presta al sueño la evidencia de la realidad, es el arte por excelencia, el su- blime arte que no habla á los sentidos si- no al espíritu. Mas, el alma tiene aspiraciones supe- riores á todo lo que descubre con la luz intelectual, misterios de que ella misma se sorprende, afectos inexplicables, ale- grías intimas en medio de intensos dolo- res, abatimientos inconcebibles cuando todo le sonríe, goces inefables cercada por la desgracia, melancolía profunda cuando la felicidad le franquea sus puertas, vagos recuerdos infinitos, de que la memoria no guarda ninguna imágen. los espacios transformada en torrentes de armonía. Sus sensaciones pasan á otras almas; sus sentimientos cual sutiles hilos de oro enlazan todos los corazones; sus sueños envuelven en magnético fluido á otros seres que no oponen resistencia al- guna á su mágico poder. El estudio de los sonidos es ciencia; la armónica asociación de los sonidos es ar- te. Las melodías del espíritu vertidas por medio de la voz humana, los ecos de la naturaleza repercutidos en el corazón y devueltos en notas instrumentales, Ias con- vulsiones del alma traducidas en un idio- ma divino que desdeña la palabra es Mú- sica, es decir, ni arte ni ciencia, es........ . el lejano rumor de lo infinito. MARIA NrnvEs Y BusTAMANTE. ¿Dónde está la expresión de esos afec- tos? ¿Cuál es el idioma de esos poemas intraducibles por medio de la palabra? ¿Puede acaso el pensamiento con todo su Arequipa, Abril 22 de 1887. explendor concebir lo inconcebible? Cuando las artes se edipsan, cuando la lit.eratura guarda ~~Iencio, la Música do- mma. Ella, i11material, increada, divina, es la únic::t expresión de lo que se siente y no se r::xplica. 1:!.:s el eco de la voz que resuena en el 10ndo del alma, la reper91sión de lo infi- nito, los rumores del oceano de la eterni- dad. La historia del amor. r. Viene la .aurora: los cerrados pétalos Abre al rocío la temprana flor, Y universal gratulatorio cántico Sube del mundo al renaciente Sol. -Altas las sienes, rebosando en júbilo, Henchidos de esperanza y de il~sión ¿A qué lugares acudís, oh! jóvenes? -Volamos á los reinos del amor. Las melodiosas cadencias de los soni- dos responden á los acentos inefables del sentimiento; los varios acordes, á las tem- pestades íntimas del corazón, los trémo- los, á las oscilaciones del espíritu entre el tiempo que lo retiene y la eternidad que Guiados por la luz de sendas prósperas, le atrae. 1 Oyendo el himno de inspirada voz, El $"éni? bebe la inspiración en. el mis- Llevamos todos al benigno príncipe roo m1steno que le rodea, y la vierte en De ofrenda un ardoroso corazón! ... !

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