El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

ELEFANTE ASIATICO (ELEPHAS INDICUS.) La familia de los Elefantes (Elephanti- dce), como la de los Tapiridce, objeto del artículo que publicamos en el anterior nú- mero de El .Perú Ilustrado, es de una gran antigüedad. Hacen muchos, muchos miles de años, cuando las hojas y las ramas de los árboles y plan tas, cuyos grabados se hallan en to- dos los depósitos carboníferos, eran ver- des y ~ agitaban con el soplo de los vien- tos, el Elefante era un animal que, con excepción de Australia, habitaba la casi totalidad del terreno seco del U niverso. De esta familia, el primer sér fué sin duda el Mastodonte, cuyas osamentas se descu- brieron primeramente en la América del Norte. Restos fósiles de estos Mastodon- tes han sido descubiertos posteriormente en Honduras, las Islas Bohamas, Brasil, La Plata y Bolivia; y nada extraño sería que, algun día, se hallasen en el Perú. En poder del señor Vernhagen, Ministro al- gun tiempo del Brasil en el Ecuador, hemos visto un colmillo de Elefante ha- llado en este territorio. Ninguna persona, pues, podrá hoy asegurar cosa alguna po- sitiva respecto á los á.nimales cuya exis- tencia ha desaparecido por completo; y, por consiguiente, persona alguna podrá afirmar que el Elefante no ha existido en el territorio del Perú. Antes del notabilí- simo descubrimiento de los restos fósiles del Scelidotluium leptocep!talum, hecho por el &eñor D. Modesto Basadre en las Pampas de Tarapacá, y que actualmente existen en el gran Museo de Lóndres, no teníamos la más remota idea de que este Edentate hubiera existido, en época tan remota, al lado Oeste de los Andes. No debe, pues, sorprendernos que restos fósi- les del Mastodonte se hallasen, algun día, en partes del territorio del Perú, cuando el territorio haya sido debidamente ex- plorado por un entendido Geólogo. Un gran sábio, Palas, verdadera autori- dad científica, dice: ccEn la Rusia Asiáti- ca, no se encuentra un riachuelo ó un rio en cuyas orillas ó en cuyo centro no se hallen en abundancia Jos restos fósiles del Elefante.» En todo el territorio de Europa, no se puede hacer una escava- ción sin hallar restos de osamentas ó es- esqueleto!' enteros del Elefante. Algunos de estos restos de osamentas han dado lu- gar á las famosas equivocaciones de ellos con restos del Rey Teubochus y del Gi- gante de Lucerna: equivocaciones soste- nidas por hombres de pretendidos cono- cimientos científicos, como osamentas de esos personajes ficticios. De esta antigua, grande y poderosa, fa- milia, físicamente hablando, solo nos quedan dos ramas, á saber: la de Africa (Loxodon ta Africans) que se halla en to- do el territorio al Sur del Desierto de Sa- bara: y la de la India (Elephas Indicus), que se halla en todas las partes arboladas de las Regiones Orientales desde las Hi- malayas á Ceylan, y á las fronteras de la China, como igualmente en lq.s grandes Islas de S11matra y Borneo. i.os Eiefan tes de Asia y Africa se ase- mejan mucho en su apariencia general; pero, sin embargo, tiene cada una de eias ramas sus especiales distintivos, en la for- mación de sus grandes cabezas y de sus orejas. En los El~fan tes de Asia, la cabe- EL PERU ILUSTRADO. 3 za es alargada, la frente cóncava y las ore-1 yodados, el tán necesario jarabe de Hipó- jas de un tamaño regular. En los de Afri- .fosjitos y de Ioduro de Fierro y el admira- ca, la cabeza es de un tamaño mucho más ble ¡No MÁS CALLOS! que goza de reputa- corto, la cabeza es convexa, y las orejas ción inmensa. son de un tamaño muy grande. Fuera del negocio de Botica, podemos Tanto el Elefante de Asia como el de asegurar que la casa de J. Meyer es una Africa, viven en tropas y frecuentan los de las primeras"que ha emprendido la fa- bosqnes en que existen arroyos de agua. bricación de la Cocaína y todas sus sales, La parte más notable del ~lefante es su en gran escala, exportándola directamen- proboscis ó trompa. Este notable ápéndi- te para los mercados de Europa. ce es simplemente una prorongación del La casa de Meyer tiene por empleados, lá',:)io superior y nariz, y tiene en la pun- profesores extrangeros, que poseen cono- ta un agregado como un dedo, el que sir- cimientos profundos adquiridos en di- ve al animal para arrancar un solo brote versas universidades, lo cual es una ver- de yerba, ó para agarrar un alfiler del sue- <ladera garantía pé¡tra el buen servicio del lo. La proboscis ó trompa es, pues, para establecimiento. el Elefante un instrumento irnportantísi- _.... • __ mo para proporcionarse el sustento nece- sario. Le es igualmente importantísimo para chupar la enorme cantidad de agua, que consume diariamente. El pescuezo, corto y grueso del Elefante, no le permite agacharse para recoger la yerba ó brote de árboles que le sirven de alimento, ni para tornar el agua de las corrientes ó de- pósitos naturales. BOTICA INGLESA DE J, MEYER. Esta botica, la más antigua de Lima, desde que el servicio farmacéutico quedó perfectamente organizado en la Repúbli- ca, fué fundada en el año 1850. El señor J. Meyer, nat'.lral de Alema- nia, profesor de Farmácia de la facultad de Berlín y de la de Medicina de Lima, entro, en 1874, al servicio de la casa, contribuyendo eficazmente -con sus cono- cimientos profesionales al crédito del es- tablecimiento. Vencido el término del contrato que Meyer tenía con los señores Hague y Castagnini, la casa fué comprada por los señores Meyer y Schroeder en 1880, y por fallecimiento del Sr. Schroeder en Euro- pa, el año 1884, el señor J. Meyer quedó desde entónces como único propietario de la casa que hoy gira bajo la razón co- mercial que dejamos anotada al encabe- zar este artículo, continuando el estable- cimiento en su antiguo local de la calle de Espaderos· números 188 y 190. En sus primeros tiempos, la casa fué una simple botica; pero dando mayor im- pulso á sus negocios, bajo la dirección de su hábil representante, es hoy tambien una importante Droguería que con sus drogas y selectos específicos constituye un centro comercial.del cual se surten mu- chas de las boticas y droguerías estableci- dSls en la República; pues á más de la im- portación directa que hace de productos de las mejores fábricas de Europa y los EE. UU. de América, cuenta con un la~ boratorio químico en el cual se elaboran constantemente y con la mayor perfec ción muchos productos, con especialidad de los que proceden de materias nacio- nales; lo que ofrece indudablemente ga- rantías de legitimidad, frescura y econo- mía á los consumidores. Con este motivo, nos permitimos lla- mar la atención del público hácia una gran cantidad de específicos que tiene en venta esta casa, como son su magnífico Licor de Albuminato de Fierro, la Crema de Aceite de Bacalao, sus jarabes medici- nales tanto de Rá!1ano como de Nogal "La Bolsa" de Arequipa. ccEL PERU ILUSTRADO.» Hemos recibido, en canje, el N°. 12 de este importante periódico literario y co- mercial. Dicho número, dedicado á con- memorar el ~ ran día de la Patria, honra á los talleres da los señores Bacigal upi y C.~ y al país mismo. En la carátula aparece la parte princi- pal de la fachada del ¡:>alacio de Gobierno. Es un trabajo tipográfico delicado que parece obra de la litog1 afia. En la primera página se publica el re- trato del General D. José de San MArtin. Ademas, registra «El Perú Ilustrado», el facsimil de la ac ~a de la jura de la inde- pendencia, cuya cópia litográfica ejecuta- da con notable limpieza, ha sido tomada del archivo de la Municipalidad ue Lima. En la última página se ve el monumen- to levantado al Libertador Bolívar, en la plaza de la Inquisicion de la capital de la República. En la parte líteraria, hay producciones patrióticas suscritas por distinguidos es- critores nacionales.-( COPIADO.) La Cuchara. I. Muy pocas personas habrá en esta cul- ta capital de Lima, que no hayan c.onoci- do personaimen.te , ora como artista, ora como escritor, al malogrado é inteligente Francisco Laso, con quien, por fortuna, me ligaban estrechos vínculos de paren- tezco. No es, pues·, la vanitlad de familia, la que me impulsa á dedicarle un recuerdo en éstas líneas, nó; sobre todo, desde que personas inteligentes y de elevado criterio, supieron honrarlo cuando vivo, y deplo- raron, despues, la pérdida de su existencia, como se deplora siempre la falt:l de los hombres verdaderamente útiles á su país. II. Cuando mi tío Francisco, despues de algunos años, regresó de Europa á Lima, estaba yo aún muy niña, y tenía todos los defectos de una muchacha engreida y, so- bre todo, aquel que tánto nos enrostran á las limeñas: el de ser muy· habladoras. Me gustaba dar ffi·¡ parecer en todas las conversaciones, y esto le llamó tánto la atención á mi tio, que trató de corregirme, y me dijo: . .-Es preciso que cuando hablen las per- sonas m;wores ó de respeto, no tomes ab- soluta17ente parte en la conversación, pues "" I

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