El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias
8 EL PERU ILUSTRADO. Homtre y mnger. En pos de una lumbre falsa, Afanado siempre el hombre, Acrecienta su renombre, · Y acrecienta su ambición, Y así fué grande Alejandro, Y así inmortal vivió Homero: Por su fortuna primero . Despues por su corazón; Eso es el hombre: deseos, Ambición, fortuna, gloria: que proporciona la permanencia en las gra.ndes ciudades, el juego es la única dis- tracción del militar. Envano el mandatario, para estinguir ese vicio, amonestaba á Ja ofici2lidad, im- ponía arrestos y severos ca.stigos, promu]. gn ba órdenes generales y recomendaba. á los jefes de cuerpo rigorosa vigilan('ia.. Es- tos eran tambien desenfrenados jugado- res, y por lo tanto indulgentes con el pe- cador. • La tienda del comandante X.,. era un pequeño espacio de tres varas cuadradas, en cuvo centro levantá.base una tosca me- sita, formndn. de uria tabla pue<:ita sobre tario uno frente á ella, como frente á un confesor, se la mira fijamente sin apartar la vista de el1a; se toca con la mano, la parte que uno tiene enferma y se hace una, dos, tres pasadas, haciendo hácia la luna una botada, semejante á la que se hace cuando se encuentra una hormiga caminan- do en la cusa, se la arroja hácia la luna, por las tres veces antedichas y esta opera- ción se repite por tres noches consecuti- vas, por supuesto sin hacer mención de ello, 11 i tampoco con personas presen tes; la enfermedad desaparece y el día rnénos pensado no se la halla más uno sobre el cuerpo menguante. Este caso lo he visto confirmado por cien experimentos que he hecho despues y hasta enfermedades cutáneas han desapa- recido al simple efectivo de este remedio que no es otro que el efecto magnético que produce la Luna. Esa es su vida, su historia, Del hombre siempre el valor. Mas, la muger desdichada, Débil y hermosa nacida, El amor solo es su vida Su porvenir, el amor. Mientras el hombre combate Con la fortuna contraria, Ella triste y solitaria 1 cuatró punta.les enterrados en el suelo. Una bujia de sebo, colocada tm una bayoneta, alumbraba á doce óficiales allí reunidos, y cuya vida toda estaba recon- cen tradn. en un par de dados que evo- \ lucionaban sobre el verde tapete. Hallábame, puPs, una noche de esas de · luna sobre la cubierta del "Pará" caminan- do hácia Colón; eran las once de la noche hora en que todos dormían; reflexionando y contemplando las astros, acuérdome del remedio dado por mi amigo y Doctor; el pensarlo y el hacerlo fué cosa de un mi- nuto-lo repetí durante las otras dos no- ches, y cuál sería mi asombro al llegará Co- lón sin huella alguna de enfermedad..... -·-- 28 de Julio. Hay·de mi patria en la sublime Historia Una fecha inmortal con luz escrita; Irradiación expléndida é infinita, Que de un día dejara una victoria. Esta fecha grandiosa, es la memoria De una epopeya que la fama grita, Letrero explendoroso que se agita Recordando á mí patria una alta gloria. Orando por él está. El hombre egojsta, avaro Piensa en sí mismo primero, • Y el corazón todo entero Ella entre tanto le dá. Esta composición que se publicó en uno de los periódico!'> de Lima, hace algun tiempo: mereció ser contestada por el in- signe Marquez, con la siguiente, que has- ta la fecha ha permanecido inédita. HOMBRE Y MUGER. El hombre es labor, fatiga, Lucha sin tregua, congoja, Arbol que el viento deshoja Y que quiebra el huracán. La muger como la yedra Lo envuelve en múltiples lazos, Mas, si lo adornan sus brazos, Tarnbien ahogándolo yan, El para brindarle apoyo Que la levante del suelo, Presenta al calor y al hielo Por aquellos tiempos. los pagos eran es- casos, y los pobres militares no podían hacer paradas mayores de uno ó dos pe- sos. Juego roñoso y de chingana. HL1bo un momento en que el juogo to- mó ca.lor. Tratábase de veinte pesos, la mayor posta de la noche, y los dados an- daban remolones para decidirse por las facetas del azaró ele la sUlrte. La ancieda.d era unúnime, y todas Lts respiraciones estaban en suspenso. Derrepente oyóse una voz que dijo:- Más! Y sobre el grupo de apiñadas cabozai;, dejóse ver un b1«tzo. en cuya manga re- lucian los entorchaclos de Grneral. y unit mano que puso sobr.; el tapete una onZ<t de oro. Los jugadores se quedaron petrificados. Aquel nuevo y rnmboso jugador era el Excelentísimo spñor Gran Mari:>cál D. Jo- sé de La.-M~u·, primer Presidente Consti. tncional del PHú. El sagaz y prudente jefe recojió luego su moneda y, sin pronunciar una palabra de reconvená5n, sE retiró de la. tiend<t. Mi musa al contemplarle se recrea Inundada de un fuego soberano, Parecido al del sol que medió vida ... ¡Oh, «28 de Julio!» ... centellea, Ilumina la senda del péruano La ancha copa en derredor. Cuando él cae y en el polvo Sepulta la mústia frente, Ella florece igualmente La lección fné más eficaz pa.ra aquellos 1 bravos y pundonorosos soldados ele lapa- l tri1l viejn,, que una. resma de ordenes ge- nernles y que toclos lo.:; artículos de la or- den11za. Q·1e tremola su enseña bendecida. DAHALIA VERGAl{A VmHAJ,s. 1 ---· i, Qué Eres' tú 1 A BLANCA. ¿Será Diosa la niña que yo adóro? --~i el atributo de deidad tuviera Benévola en sus aras rt>dbiera A quien le dice: ¡tu piedad imploro! Con el mismo resplandor. Así, nunca es más el ho!'nbre Que un para-rayo que pasa, Y con el fuego se abrasa Que amenaza á Ja muger. Y ésta, cuando el hombre cae, Sobre su tumba se sienta. Y vive y goza contenta, , Sin acordarse de ayer. J. A. 1V1ARQUEZ. Una lección en regla. ¿Será algun ángel de celeste coro Qne del cielo á la tierra descendiera? (TRADICIÓN.) -~~Y} no! ~i un ángel mi adorada fuera 1 Pocos meses antPs de la hn.talln d(·l Por- M1t1gara m1 acerbo y triste 11 ro. j tete de 'I'arqu1, encoutrabase el ejército peruano acantonado l'n Tambo Grandt? ha- , ,¿Serzi muje1:?-la veo y~ ~án ynrn ¡ cienda del departamento de Pi ura. · fan modesta, mocent~ y t.an v11tuosa, Habíanse impro,·isado cunrtelrs ó eau- Que ... ya no es de la tierra su hermosura ehones para la trnpa, .\ la oficialidad <wu- paba ranchos constrnidos con ("Stacas de No sé, en fin, qué será mi Blanca hermosa... algarrobo, estera y mi ml 1 res. Ay! ... si mujer, le sobra la hermosura E y la piedad le falta para Diosa! '. 1 Presideute de la Repü h1ica halláhase á la d.heza del ejercito, compuesto en su 1 D estle ese dia, no se volvió ú jugar rn d ejécito que hizo la. heroica, aunque por mil 1 motivos <lesgraciad:l. camp11ñ11 de Uolom- bia. HrnArwo P.uMA. .A Lesbia. ¿Sabes, mi ~lla 'Lesbia, lo que un beso De goce enciérra. y de placer provoca? Lo que el contacto de tu fresca boca, Si á la mía se uniera ... ¡todo esol ¿Sabes, tú mi gacela. mi embeleso, Lo que el aliento dice, cuando loca U na boca se entreabre y otra toca Su horizonte de rosa ... ¿sabes eso? ¿Acaso ignoras que el eterno lazo De dos almas que se aman sin agravios Lo forma un dulce beso, un tierno abrazo? ¡Para besar se hicieron nuest¡;ps lábios, Palpitante!,, llevando entre su seno Un Vesuhio'{le amor, amor por freno'. EMILIO ESPEJO y U RETA. mayoría. de los n~ncedon"i) en J un in y Avn.cuho. Lima, .Tulio 24 dt~ 1887. ··En la vida d0 e11rn pafia. sin los go·:!<'S ALBERTO ~. PEREZ.
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