El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

2 los caprichos de una i.11aginación atrevi- da, entran hoy en el número de nuestros grabados La primera, que es obra de nuestro in- teligente y entusiasta colaborador señor Gálvez, está formada por un conjunto ó graciGsa combinación de cifras numéri- cas y representa, con propiedad, la fisono- mía del célebre Alejandro Dumas. La seguhda es un ingenioso efecto de Optica, que requiere la condición indis- pensable de fijar atentamente la vista, du- rante 40 segundos, en el punto blanco más pequeño que se nota en el centro del dibujo, y volverla, inmediatamente, hacia una pared blanca, fijándose en un solo punto por otros 40 segundos, para ver como grabada en el frente la cabeza del General Grant, Presidente que fué de los EE. UU. de América. Este precioso trabajo ha sido ejecutado por el señoi' Du:-Nois, distinguido dibu- jante amigo nuestro de quien esperamos una colaboración decidida. Finalmente, nuestro último grabado re- presenta una interesante partida de Aje- drez habida entre los señores Dr. Ev. P. Duclós y Ernesto Schmidt, del E<CLUB DE AJEDREZ DE LIMA,» en la cual las blancas obligaron al adversario á entregarse fatal- mente él mismo al jaque y mate, cual- quiera que fuese la jugada que hiciera pa- ra salvar el conflicto. • • • OOCTOlt DON FRANCISCO ROSAS. Pm·a escribir la vida pública de este ilustre peruano, grande por su inteligencia y su prestigio, no se necesita un vol úmen: basta su fisonomía, altamente simpática para todos, pnra descubrir, á primera vis- ta, las cualidádes y méritos sobresalientes que lo adornan. Para enumerar los importantes servicios que á su país tiene prestados, en el tras- curso 1le pocos años, hemos de ser, por eso mismo, concísos; pues está en la con- ciencia de todos sus compatriotas y de cuantos en el extrangero siguen, atenta- mente, la marcha de los acontecimientos de nuestra hii;itoria política, el convenci- miento de que el Dr. Rosas es uno de aquellos hombres dotados por la naturale- za con disposiciones no comunes, para in- tervenir con acierto en las ir trincadas cues- tiones de la administración pública. Francisco Rosas nació en la provincia de Chancay, (Departamento de Lima,) el 2 de Abril de 1829, siendo sus padres el re- putado Doctor en Medicina Don Francis- co Rosas y .la señora doña Melchora Val- cázar. Despues de haber recibido al lado de su familia la conveniente instrucción prepa- ratoria, pasó, siendo aún muy niño, al anti- guo Colegio de San ~,ernando, en cuyo es- tablecimiento se contrajo al estudio de las ciencias módicas, distinguiéndose por su aplicación y su notable aprovechamiento hasta obtener en 1851 los grados de ba- chiller, licenciado y doctor en la Universi- dad Mayor de San Márcos. EL PERU ILUSTRADO. interrupción alguna los estudios profesio- nales á que se había -dedicado, ha!lúbasele tambieu en el Colegio de Guadalupe so- bresaliendo entre los más aprovechados alumnos de las clases de literatura, mate- máticas, historia, economía política, filoso- fía y derecho. En 1856 fué nqmbrado profesor de Fi- siología en la Escuela de Medinina, pues- to que desempeñó hábilmente en el tras- curso de muchos años, consagrado siempre á las labores de su profesión, con una rn- putación digna de sus profundos conoci- mientos, y prescindente de la política mi- litante, hasta estos últimos tiempos en que el deber lo llamaba á tomar parte activa en la dirección de los negocios públicos del Estado. Inaugurada en el Perú, con el gobierno ~el Excmo. Señor Don Manuel Pardo, la época de verdadera regeneración para el país, el Dr. D. Francisco Rosas fué inme- mediatamente designado por el nuevo man- datario para servir el Ministerio de Go- bierno, Policía y Obas Públicas, puesto que desempeñó con probidad, energía y extraordinaria inteligencia, desde 1872 hasta 1874. El Dr. Rosas había merecido antes la distinción de ser aclamado, en Febrero de 1861, miembro honorario del Ilustre Cole- gio de Abogados; y durante la administra- ción del Coronel D. José Balta fué uno de los CIEN NOTABLES llamados á compo- ner la respetable Municipalidad de ese tiempo. A su salida del Ministerio, en 1874. fué elejido Alcalue Municipal de Limr~; y, en 1875, hallándose en ese puesto, el Gobier- no le envió á Europa en comisión especial para negociar la venta de dos millones de tc.neladas de huano, cuyo producto debía aplicarse especialmente, en la parte que fuera necesaria, á cubril' los gastos ex- traordinarios que, en tan críticas circuns- tancias del Erario nacional, reclamaba in- dispensablemente la tenacidad con que se trataba de alterar, en el Sur de la .Repú- blica, el órden público constitucionalmen- te establecido. A sn regreso de Europa, en 1876, fué elegido Senador por el departamento de Cajamarca, y como Presidente de esa Cá- mara, presidió tambien las sesiones del Congreso, hasta la clausura de éste. En 1877, volvió nuevamente á Europa, en una comisión particular que á su inte- ligencia confiaron los Bancos Asociados del Perú para llevar á cabo una negocia- ción de hua11o y salitre; y habiendo regre- sado á Lima en 1878, volvió á tomar par- te, como Senador por el departamento de Oajamarca, en las sesiones del Congreso que presidía en esa vez el señor Don Ma- nuel Pardo. dores del Perú, á fin de restablecer el cré- dito del país, proporcionn.rle recursos pa- ra la terminación de la guena. é impedir, al mismo tiempo, que el ejército i11vasor de nuestras costas pudiera apoderarse y utilizar en su provecho el huano y el sali- tre de Tanipacá que existía en los depó- sitos. Esa i1eg'>ciaciún fué llevfi;da á término con todas las precauciones deLirlas y en tiempo mu y oportu110; mas, desgraciada- mente, no produjo los efectos que debía, á consecuencia del trastorno polí ticu de Di- ciembre de 1879, por el cual el nuevo Gc>- bierno de Lima tuvo ocasión de llegará la celebración de muy diversos arreglos con la casa comercial ~e Dreyfus, freres yº·ª Desde luego, el Dr. Rosas qued() resi- diendo en Europa, sin carácter público al- guno ni la menor participación en los asun- tos financieros de su pais; y en la misma condición permaneció todo el tiernpo ·que du'rára el poder dictatorial de D. Nicolás de Piérola en la Capital de la H.epública y, próximamente despues, la ocupación mili- tar de esta misma por el ejército chileno. Mas, habiéndose instalado el gobierno provisorio del Dr. D. Francisco García Calderón, con fecha 18 de Marzo de 1881, en el pueblo de Magdaleua, el Dr. Rrst.1s fué nombrado nuevamente Comisionado Especial y Extraordinario para llevar ade- lante la ejecución del contrato de 7 de Enero de 1880 con la "Sociedad de Cré- dito Industrial," que Piérola bahía desa- probado, y procurar los fondos necesarios para pagar á Chile la indemnización de sus gastos de guena, sal va.ndo la integridad del territorio peruano. Los patrióticos es- · fuerzos y la actívidad inteligente del co- misionado habían conseguido ya ei térmi- no deseado de s~mejantes arreglos; pero, desgraciadamente, los acontecimientos que sucedieron al fracaso de la intervención americana, por muerte del Presidente Gar- field en los EE. UU. y, posteriormente, la presencia· del Gobierno del General Iglesias en la Capital de la República vi- nieron á frustrar estos planes, cuya reali- zación habría sido para el pais un bálsamo de rehabilitación y consuelo. Instalado nuevamente en la ciudad de Arequipa el Gobierno del Doctor García Calderón, bajo la dirección del Vice- Presidente de la República . General Don Lizardo Montero, éste nombró inmediata- mente al Dr. R0sas, en Enero de 1882, Enviado Extraordinario y Ministro Pleni- potenciario del Perú en Francia é Ingla- terra, á la vez que Agente Financiero en Europa; y, recibido oficialmente, el 14 de Junio, en tal carácter por el Gobierno de Francia, ejerció plenamente sus funci 1 :ines hasta que una nueva série de aconte~i; mientos, que no es del caso recordar, dio por resultado el reconocimiento del Gen~­ ral Iglesias como Presidente de la Repu- blica del Perú. Pero la inteligencif de Rosas no podía limitarse únicamente al estudio de la Me- dicina: su alma necesitaba remontarse á más elevadas regiones en la ?rolija inves- tigación de los misterios de la ciencia, y por eso, á la vez que se le veia se~ 1ir sin Convocado despues un Congreso ex- traordinario, con motivo de la guerra que Chile había declarado al Perú, el Dr. U.o- sas volvió á presidir el Senado; y habien- do sobrevenido en Octubre de 1879, la ca- tástrofe del "Huáscar," .que, desde el pri- mer instante, nos hiciera adivinar esa sé- rie de desastres sufridos por nuestras ar- mas, que terminó fatalmente en los cam- pos de San Juan, Chorrillos y Mirafiores, fué nombraúo por el Gobierno de entón- ces para ir á Europa en la difícil comisión de celebrar ciertos arreglos con los acree- El Dr. Rosas volvió á quedar con este motivo en Francia como un individuo par· . ticular, prescindente de los asuntos políti- cos y financieros de su pais., hasta que el General D. Andrés Avelino Caceres, or- ganizó su Gobierno Proviso riu en Ar~~~i­ pa y le nombró Ministro P'ienipo~ncia~o del Perú en Ing1aterra y Ai.gente Fmanc1e- ro y Confidencial Diplomát ·co en Europas

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