El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

8 EL PERU ILUSTRADO. blo de San Gerónirno al Cuzco, se toca con en una de las casas de Limacpampa, de el callejón de Arco-Punco, que tiene un donde cuatro días después salió vestido de pésimo empedrado en tiempo de secas, caza, con morral y escopeta al hombro, por haberse quedado in.concluso el que acompañado del mismo hermano de la víc- inició el obrero General San Clemente, y tima, don Pedro de Sot1>mayor~ quién lo un lodazal fragoso é intransitable en la favoreció en su fuga, é hizo frustrar las estación de lluvias, cuyo aspeuto, induda- prolijas investigaciones de la justicia. blemente, previene al visitante en contra El l.Jicenciado D. Pedro de Asaña y de la gran ciudad. Palacio, Oidor de la Audiencia de la Pla- Al terminar este callejón, que es de re- ta vino de juez comisionario y pesquiza- cuerdos para el viajero que sale del Cuzco, dor, para juzgar á los culpados de la muer. por ser el lugar destinado casi exclusiva- te del Vizconde, y mandó salir de la C'iu- mente á las despedidas de amigos, sin c0n- dad al Corregidor D. Juan de la Cerda y tar Santo-Tís ó Oachimayo, y muy cer- de Ja Coruña, por no haber impedido el ca á las primertis casas de la población del fatal duelo, sostituyéndolo~ en 28 .de Di- sol, se encuentra el ca~in~nte con una cruz 1 ciemb:·e del citado año, D ·, Frirnc1~co de bastante grande, de piedra labrada, .Y que CarbaJal, de la Orden de Alcantara, Correo ninguno que haya visitado la Capital del mayor del Reino, y Corregidor de las pro- antiauo lmperio deja de conccer. Pero vincias de Canchis y Canas. no todos saben el origen de esta sagrada D. Alejo de Valdéz dicen que volvió á enseña, y vamos á contarlo. España, mas no sé si murió á espada si- II gnjendo la sentencia evangélica. j Quién · sabe como terminó ! .... D. Agustín Sarmiento de Sotomayor, D. Diego Gutiérrez de }os Ríos marchó Vizconde del Portillo, Corregidor de Aima- de Correcridor para Aimaraes, 'por decreto raes, y D. Alejo de Valdéz, eran dos jóve- de 26 de e Díciembre, y en memoria del · nes de la apergaminada nobleza española. duelo á muerte en que pereció D. Agustin Ambos favorecidos por la naturaleza con Sarmiento Sotomayor, Vizconde de Porti- un personal seductor y la ©otación de muy llo Correaidor de Airnaraes, mandó pmtet· regulares doblones, hallados en el Perú, la ~ruz de piedra el Provisor Dr. D. Pablo llegaron á ser Jos Adonis de las Venus de Recio de Castilla. ]a tierra de las Acllas. Es la seflal del trágico fin del más ena- Cierta noche de los primeros días de morado de los Corregidores. Setiembre de 1652, se encontraron nues- tros dos héroes en la casa de unas damas CLoRINDA MATTO DE TuRNER. muy visitadas y muy admiradas por su belleza, que vivían en la calle de Sappi. Ambos á dos se disputaban los favores de una de las cortesanas, y como- Elegía. tas á la realizacion de sus propósitos. Y no puede arguirse que el temperamento adoptado por el Gobierno en el as~n.t?, haya dependido de no tener la pos~b1li­ dad de escojer la propuesta más conve- niente para el Estado, pues difícil será encontrar un negociado en que, con sé- rio ánimo de emprenderlo, se hayan pre- sentado más solicitantes. Ha habido propuesta en la que sólo se pe~1ía au~o­ riza cion para establecer esta mclustria. No puede, pu<:'s, ser mús raro lo que sncede, y creemos qne h.a llegado el ca- RO de insistir en el particular ha-sta ob- tener una solución cualquiera. Ta.nta ex- trañeza como vergii.enza cRusa ver que una ciudad de la importancia de Lima ct1rezca del teléfono, cuya utilidacl y poco costo nadie clesc?noce, cuan.clo has- ta poblaciones insigmficantes. disfrntan dPsd.e hace años de esa venta.Ja. Segun tenemos entendido la r.azon principal de la hostilidad . a.el Gob~e1:no al establecimiento del serv1c10 telefomco es el temor ele que eche por tierra al ~e­ legráfico, que, como se sabe, es propie- dad nacional· t emor muy laudable. pero que redunda 'directamente en perjuicio del público, bajo todos conceptos. en lo que descompone una mujer, mezdarse suele, alguna vez, Lucifer, hablaron cada vez más alto, se dijeron lin- dezas bastante godas, y terminaron por arrojarse las espadas y quedat· aplazados á singular duelo para la madrugada, en el callejón Arco-Punco. Llama desde luego la atención el de- cidido cariño del Gobierno por unas lí- neas telegráficas, que ja~ús, cuando ª? las necesita, c~t5n expeditas, y que, a. mayor abundamiento, cua1:1do pueden ser utilizadas, ostún bien servidas, que, con frecuencia un telegrama de Lima al Ca- llao llega {L su destino en cinco ó s.eis ho- ras; esto sino acontece que de Chnnbote al Callao llegue i·irimern el vapor de la EN LA MUERTE DE MI ESTIMADO AMIGO ca.rrera que la noticia trasmitida por el Sarmiento de Sotomayor y el cie Valdez estaban dominados por la altivez y orgu- llo españoles, y más que todo por el ca- rácter de los hijos de Aragón; así que, probable era que ninguno de ellos desma- yase en su propósito de castigar al otro. La ciudad dormía tranquilamente, y asomando la aurora al horizonte, dejaba Yer la Qevada eirna del respetable Ausan- gate, cuando en el lugar de la cita sepa seaba un jóve11, envuelto en :su ancha capa con vueltas de pelliza parda, calado hasta 1as cejas el sorn brero de pluma, y llevan- do al cinto una lujosa espada. Era el Viz- conde del Portillo. EL RETRATISTA D. RAFAEL OR'rEGA. Hábil pintor de la mansión del suelo Ila lanzá.dote el ángel de la muerte, Y tú cumpliste al ascender al cielo Con el fatal de0reto de la suerte. Los génios del Olimpo saludaron Desde tu infancia al deslumbrante brillo, Del pin~él, que. propicios te legaron Rafaél, Miguel Angel y :Murillo. Si tu alma al dar su sempitemo vuelo Deja en la sociedad tristt· memoria, En tus copias, que son luz del modelo, Nos quedan los destellos de tu gloria. Por una eternidad tu grato 110mbre. Vivirá de la Historia en los anales; OrtPgn, tú no has muerto para el hombre: Los génios como tú son inmortale$ ! PEDRO ELERA. hilo eléctrico. Aparte de estas consideracior;es que manifiestan indudablemente cuan fun- dado es el laudable trmor del Gobierno sobre la competencia qne á nuestro s~r­ vicio telegráfico haría el teléfono; pero que tambicn hacen supo:1:er Cl~únto ~e ganaría con la implantac1on de es~e, de- hese tener en cuenta, püra npreciar la manera cómo se ha conducido por las autoridades este asunto, que las Hneas telegráficas nada producen al Estado Y ántes bien exijo deset.nbolsos su m te- nimiento. Trascurrido el cumtto de hora, apareció el de Valdéz, que fué.- saludado por Sar- miento con una brusca interjección espa- Lima, Julio 5 1887. ñola, y las palabras: "Tarde llegais, os he aguardado n1ucho." Si el erario nn,cional esbviera en con- diciones de impulsar ese servicio, ya fue- ra extendiendo las líneas existentes, ya consHvándolas, por lo ménos en prrfec- to estado, tal vez sería posible encontrar disculpa para su ffrocodimien~o; p~ro, por desgrn~ solariJ.e~te es 11~ofic10so pensa};-{:q mlijoras ele el).t1dacl, _smo qt~e necesidacles más premiosas ..._, "üeií C'bh- gar en momento dado r~ desatende1 por colllplcto ú las ofici~ s de telégrafos; -"Ta1 de1 nunca será tard€' para casti- gar vuestra insolencia," cont stó D. Alej1•, con otra interjección amal'g::1, é irnncdiata- rnente midieron sus espadas sin mediar padrinos ni testigos. Chocáronse cuatro, seis, ocho diez ve- ces las flamanl.es hojas, manej< das por diestros brazos, y al fin se O) ó m~ ¡ay! y rodó al suelo el m0ribundo cuerpo d~l Viz- conde, que al caer exhaló su último ~ uspi- ro. ¡Tal vez en dirección á Sappi! D. Alej.) de Valdéz au<11H~<.mÓ el can po ensangrentado p11r su mano, y tom1~ as·z~ ¿Habrá Teléfono 1 (EDITORIAL.) R~sulta, pues, qliie se h1-1. dad~ u. la cue~tión que nos ocu'D~ el sesgo ¡nas con- veniente para. conseg\.t r que :rl:os quede- mos sin teléfono y sin telt:·grafo. · Es ya motivo ele verJadcra y mny jus- En esta sttuación, n s pu.rece q~e la tificada sorpresa lo que está pasando línea de conducta del Gl bierno est•.t. cla- con r6specto á la implantacion del ser- ramente marcada por la , onveniencia del vicio telefónico en nuestro país. Mas de público y la imposihilidi.. d de po?er en tres años hace que distintas personas ó buen pié el servicio toleg rú.fico. Es me- compañias empresarias, solicitan en va- nester que se pida propueutas para. esta- no de las autoridades ncteionales permi- blecer el teléfono; y que a l fijar las ba- so para establecer dicho sistema de co- ses se omitan las imposicit mes inacepta- municación, sin qi.1e nadie p rnda expli- bles. carse la razon de las dificnltades opui:s- 1 1De ··El Comercio' ' de 9 de J·uliO.)

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