profesional. Esto condujo a que el aparato burocrático creciera para abarcar más competencias en los campos amateur y escolar, mientras que la gestión del deporte profesional, y muy en particular del fútbol, se limitaba a una dirección. La ley también produjo cambios en los roles que asumían asociaciones y federaciones deportivas: las primeras se enfocarían en la organización del deporte profesional, mientras que las segundas serían responsables del deporte de aficionados (amateur). De ese modo, la ANFP asumió la responsabilidad de convocar los comités seleccionadores, mientras que la FPF atravesó un periodo de reestructuración. Este nuevo marco legal supuso una serie de cambios en el orden deportivo nacional, en tanto otros deportes, gremios y asociaciones adquirieron relevancia y recibieron el respaldo directo del Estado para el desarrollo de sus actividades. Desde 1974, el Perú fue testigo de una explosión de actividades deportivas. Así, por ejemplo, en ese año se organizó el primer Campeonato Interescolar de Fútbol, que contó con la participación de doscientos equipos y cuyos partidos se jugaban todos los domingos con tribunas abarrotadas. Este espacio se consideró como esencial en la identificación de nuevos cracks que integraran una selección amateur de fútbol. Fue tanta la acogida que el fútbol escolar tuvo que varias portadas en La Crónica mostraban al Estadio Nacional lleno durante los juegos escolares, en contraste con otras fotografías en las que lucía prácticamente vacío durante partidos de clubes profesionales. Esta cobertura se desarrolló en paralelo a una ola de críticas promovidas desde INRED al periodismo deportivo, acusado de ser promotor de «ídolos de barro», particularmente visible en magazines que se dedicaban casi exclusivamente al reportaje del fútbol profesional, como la revista Ovación, propiedad del periodista Pocho Rospigliosi. Sus páginas comenzaron a cubrir eventos deportivos como la minimaratón estudiantil, los torneos de lucha libre adolescente y las competencias de atletismo, hecho que coincidió con la expropiación de los medios de comunicación. Diarios como La Crónica y La Tercera tuvieron juntas de gobierno con miembros asignados directamente por el GRFA. Por un breve periodo, Guillermo Thorndike asumió la dirección de ambos diarios , solo para ser despedido por el propio Velasco días antes del golpe de Estado de Morales Bermúdez (Gargurevich, 2013). Además del fútbol, también fueron respaldadas otras disciplinas. De hecho, el INRED planteó que las grandes unidades escolares (GUE) se dedicarán a formar escolares destacados en el deporte: GUE Alfonso 85
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