El libro entre los hijos de Atahualpa : la experiencia de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca

11 En las páginas que siguen, siempre con esta visión liberadora y libertaria de la lectura, el autor discurrirá también sobre la labor bibliotecaria, su compromiso éti- co y moral, y sobre el rol que deberían cumplir quienes realizan la tarea de promover la lectura, uno que implica un cuestionamiento constante respecto de qué se hace, con quién se hace, por qué se hace y para qué se hace. El bibliotecario o «biblionectario» —neologismo con el que el autor prefiere denominar este quehacer— y que define como «aquel que hace de los libros y la lectura una fuente tan energética y grata que aroma y atrae a quienes quieren nutrirse para seguir volando» y, por tan- to, debe evitar caer en la mecánica de un servicio estan- darizado, debe mirar a la comunidad en la que se inserta y proporcionarle las herramientas que se compenetren con su espacio, que activen y potencien las filiaciones comunitarias. Esa es la tarea a la que se aboca la Red de Bibliotecas Rurales, una en la que leer no signifique renunciar a lo propio, sino resembrarlo, reescribirlo, repensarlo. Este es el núcleo fundamental de las reflexiones recogidas en este libro, las cuales pueden orientar e inspirar otras prácticas y modelos de promoción de la lectura en los entornos rurales y comunitarios de nuestra geografía.

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