El imperio inka

más bajo) como: collana, payan y cayao (ver Zuidema, 1964). El calendario de 365 días de la capital y el imperio se dividía en la práctica de rituales y sacrificios diarios en una de las 328-350 huacas —con un día dedicado al ritual de cada sitio— y un periodo de descanso extrarritual que no tenía un nombre específico. Este sistema ritual/calendario era político (y, en este sentido, relevante en la discusión de la administración estatal) en cuanto los grupos de parentesco reales y no reales —llamados, respectivamente, panacas y ayllus — eran los responsables de los sacrificios ofrecidos en las huacas asignadas con su respectivo ceque(s) patrimonial(es). Esto significaba que sectores específicos del terreno en y alrededor de la ciudad, además de

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