El imperio inka
las cosechas y los requerimientos de agua. De esta forma permiten un alto grado de administración/coordinación a nivel usuario del que habría sido posible en un ambiente natural no aterrazado. Por ejemplo, en la comunidad quechua de Andamarca (Ayacucho, Perú), a unos 3200 metros sobre el nivel del mar, una ladera está ordenada en bloques de ocho a doce terrazas contiguas ( misno en quechua): cada una es asignada una fecha para la irrigación en la secuencia de tiempo definida por la altitud de manera que misnos sucesivos sean irrigados en días sucesivos (Juan Ossio, 2010, comunicación personal; prácticas similares son descritas por Treacy [1994] y Trawick [2002]). Las terrazas andinas pueden ser entonces consideradas como artefactos
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