El imperio inka

entendidas como órdenes religiosas. Las aqllakuna eran mujeres jóvenes que habían sido separadas de sus familias antes de la pubertad para vivir en recintos segregados dentro de propiedades estatales. Allí eran educadas en una serie de roles culturalmente respetados: hilaban telas y preparaban chicha hasta que fuesen entregadas en matrimonio a hombres premiados por el Estado (Morris, 1974; ver capítulo 11 por Phipps). Los incas se aprovecharon de lo que percibieron como las características específicas de ciertos grupos étnicos y los asignaron a tareas especiales. Los rucana, por ejemplo, fueron empleados como portadores de camilla; los qolla, como canteros y los chumbivilcas, como bailarines. En aquel tiempo, los grupos

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx