El imperio inka

concierne solo a la toponimia llamada mayor bastará con recordar el nombre de la propia capital cuzqueña, así como el de la famosa fortaleza de Ollantaytambo. Según lo hemos demostrado en otros lugares, tanto <Cuzco> como el parcial <Ollantay> del segundo topónimo (Cerrón-Palomino, 2008, pp. II-7, II-8, respectivamente), una vez dejados de lado los vanos intentos por explicarlos a partir del quechua desde tiempos del Inca Garcilaso hasta el presente, solo pueden interpretarse formal y semánticamente a partir del aimara, y aun quizás del puquina en el primero de los casos (Cerrón-Palomino, 2013b, p. 5, § 3.2.4). Para referirnos solo a este último, ¿cómo se condice el hecho de que el nombre de la metrópoli del futuro

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