El imperio inka

con los incas se habían mantenido desde el periodo prehispánico. Los cañares y los chachapoyas habían pretendido una resistencia encarnizada a la expansión incaica, pero terminaron derrotados por las tropas de Cuzco. Resulta que sus lealtades al imperio desde aquel momento quedaron siempre bajo sospecha, y fueron forzados a dispersarse a varios lugares del reino como mitimaes . Su antipatía hacia los incas estaba tan arraigada que cuando los españoles emergieron en escena andina durante la década de 1530, los cañares y los chachapoyas se unieron con entusiasmo a los forasteros recién llegados y cooperaron con ellos para derrotar al imperio. Un hecho simbólico ocurrió en 1572 cuando el último inca Túpac Amaru I, después de ser capturado en

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx