El imperio inka
y otra mitad inferior ( hurin ), el juez exigió a cada mitad que nominase doce miembros para conformar un comité de un total de veinticuatro electores. Luego se adquirió un libro para registrar las actas, y se dispuso finalmente que la misma elección se llevase a cabo cada año en el mes de junio, el día de San Juan. (ARC, Corregimiento: Causas Civiles, Leg. 2, Exp. 46; Amado, 2002). Como los electores designados por las doce familias reales podían llevar la borla real, recibían también el nombre de «incas legítimos de la mascapaycha». Quienes tuvieran dicho honor podían recorrer las calles de Cuzco como nobles incaicos. Esto se ha testimoniado de manera muy elocuente en una serie de cuadros conocida como «la serie de Santa Ana», que, según se cree, fue
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