El imperio inka

con los invasores europeos (Fernández de Oviedo y Valdés, 1851-1855[1534], p. 241; Salomon, 1986, pp. 181-182). Después de fracasar en su intento por detener el avance de Benalcázar en la sierra central, el ejército defensor se retiró a Quito. Allí juntaron lo que quedaba la población inca y huyeron hacia el oeste en dirección a la ceja de selva de Yumbos en el flanco oriental de los Andes (Cieza, 1998[1553], pp. 290- 293; Estupiñán, 2003; Salomon, 1986, pp. 183-184). Los hombres de Benalcázar continuaron en su ofensiva y capturaron a la mayoría de mujeres y niños del Inca Atahualpa, así como los objetos preciosos que llevaban consigo, aunque la unidad militar logró escapar para continuar la lucha durante algunos

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx